Xiaomi ya gana dinero con sus coches eléctricos: beneficio récord del SU7 y YU7 en 2025
Xiaomi ya no solo vende móviles y gadgets: también está empezando a ganar dinero con sus coches eléctricos. El grupo chino ha cerrado 2025 con beneficio operativo en su división de vehículo eléctrico. Este hecho es un hito muy poco habitual en una marca recién llegada al sector. Además, esto contrasta con el largo camino hacia la rentabilidad que todavía recorren otros fabricantes emergentes.
La clave está en la velocidad. Tras un arranque de año todavía en pérdidas, Xiaomi consiguió entrar en terreno positivo en la segunda mitad de 2025. Más tarde, remató el cuarto trimestre con una mejora aún mayor. Todo ello con unas ventas disparadas. Además, tiene una gama que ya empieza a asentarse en China y una capacidad industrial que no deja de crecer.
Xiaomi logra beneficios con su negocio de coches eléctricos en tiempo récord
Xiaomi ha cerrado 2025 con un EBIT positivo de 900 millones de yuanes en su división “Smart EV, AI and Other New Initiatives”, un importe equivalente a unos 112,5 millones de euros al cambio manejado en la propia información financiera publicada en torno a estos resultados. Lo más llamativo es que el avance se aceleró con fuerza en la recta final del año. Por ejemplo, si en el tercer trimestre ya había registrado un EBIT positivo de 700 millones de yuanes, en el cuarto trimestre elevó esa cifra hasta 1.100 millones de yuanes, unos 137,5 millones de euros.
No se trata de una mejora menor ni de un maquillaje contable. Al hablar de EBIT, Xiaomi está reflejando un resultado que ya descuenta costes relevantes como producción, administración, ventas, marketing, I+D y amortizaciones. Es decir, no estamos ante un simple margen bruto positivo. Por el contrario, estamos ante una señal de que el negocio del coche eléctrico empieza a sostenerse con una base bastante más sólida de lo habitual en esta fase.
Un resultado poco común entre los nuevos fabricantes de coches eléctricos
El dato tiene especial valor porque muchas start-up del coche eléctrico han tardado bastante más en acercarse a la rentabilidad real. En varios casos, lo primero que llega es un margen bruto positivo. Sin embargo, el peso de la estructura, la expansión comercial, el desarrollo tecnológico o la depreciación sigue lastrando el resultado final. Xiaomi, en cambio, ya ha conseguido que su división automovilística aporte en positivo al conjunto del grupo. Aunque todavía tiene un peso pequeño frente al resto del negocio.
A nivel corporativo, Xiaomi cerró el ejercicio con 457.300 millones de yuanes de ingresos totales y un beneficio neto de 41.600 millones de yuanes. Dentro de esa foto global, la rama del coche eléctrico generó 106.100 millones de yuanes en ingresos, un salto interanual del 223,8%. Esto confirma que el crecimiento no solo ha llegado por volumen, sino también por la rapidez con la que la marca ha escalado comercialmente.
Las entregas se disparan y el SU7 confirma su tirón comercial
El gran motor de esta evolución ha sido el aumento de entregas. Xiaomi entregó 411.082 vehículos en 2025, un 200,4% más que en el ejercicio anterior. Además, ha superado el objetivo anual de 350.000 unidades que la propia compañía había elevado durante el año. Solo en el cuarto trimestre entregó 145.115 coches, un 33,4% más que en el trimestre anterior.
El SU7, su primera gran apuesta en el automóvil, ha sido determinante. Distintas informaciones sitúan a esta berlina como la más vendida en China continental dentro del segmento que arranca a partir de 200.000 yuanes. A eso se suma un dato especialmente relevante para medir su aceptación: Xiaomi ha logrado superar al Tesla Model 3 en ventas mensuales en China desde diciembre, según Reuters.
Además, la marca ha reforzado recientemente la gama SU7 con una actualización comercial presentada el 19 de marzo de 2026, con un precio de partida de 219.900 yuanes y mejoras en equipamiento y diseño. Se trata de un claro movimiento para seguir presionando a Tesla en el mercado chino.

El YU7 también apunta muy alto
La segunda pata del plan es el YU7, el SUV eléctrico que Xiaomi lanzó en verano de 2025. Según la información publicada sobre los resultados, este modelo lideró las ventas de SUV medianos y grandes durante siete meses consecutivos hasta febrero de 2026. Reuters también informó de un arranque comercial muy potente. Por ejemplo, recogió alrededor de 240.000 pedidos confirmados en sus primeras 18 horas y un precio de salida de 253.500 yuanes, por debajo del Tesla Model Y en China.
Esa buena acogida ha sido tan fuerte que Xiaomi ha tenido que acelerar su capacidad industrial. En junio de 2025, una filial del grupo se hizo con un nuevo suelo en Pekín junto a su fábrica para ampliar el proyecto industrial ligado al coche conectado y sus componentes. Reuters apuntó entonces que Xiaomi era una de las pocas marcas con permiso para seguir ampliando producción en un mercado chino marcado por la sobrecapacidad.

Por qué Xiaomi está yendo más rápido que muchos rivales
Una parte importante de la explicación está en el propio ADN industrial de Xiaomi. La compañía no ha llegado al automóvil como una start-up convencional. Al contrario, llega como un gigante de la electrónica de consumo con experiencia en diseño de producto, cadena de suministro, escalado de fabricación, software y comercialización masiva. Reuters la identificó en 2025 como el tercer mayor fabricante mundial de smartphones. Esta dimensión ayuda a entender por qué ha podido trasladar procesos y disciplina operativa al negocio del coche con tanta rapidez.
También hay un componente de posicionamiento de producto. El SU7 ha sido comparado en numerosas ocasiones con el Porsche Taycan por su silueta y planteamiento visual, aunque Xiaomi ha intentado llevar esa inspiración hacia un coche más accesible, muy tecnológico y bien adaptado al consumidor chino. Más que inventar desde cero una categoría nueva, la marca ha sabido leer qué funciona en el mercado y empaquetarlo con una propuesta competitiva en precio, equipamiento y ecosistema digital. Esa receta, de momento, le está saliendo muy bien.
Xiaomi un pequeño gigante a tener en cuenta
Lo de Xiaomi merece atención porque rompe uno de los grandes tópicos del coche eléctrico: que entrar tarde en la industria obliga a perder miles de millones durante años antes de ver la luz al final del túnel. Aquí estamos viendo justo lo contrario. Xiaomi ha aprovechado su músculo tecnológico, su conocimiento del consumidor y una ejecución industrial muy agresiva para recortar plazos de forma sorprendente.
Ahora bien, falta la parte más difícil: demostrar que este éxito no es flor de un año ni depende solo del enorme tirón inicial del mercado chino. Mantener márgenes, escalar producción, defender precios y evitar problemas de calidad cuando el volumen crece de verdad será el examen definitivo. Pero a día de hoy, Xiaomi ya ha demostrado algo muy serio: no ha entrado en el coche eléctrico para hacer ruido, ha entrado para competir de verdad.
2027, bajo mi punto de vista, va a ser clave para Xiaomi, y es que en 2027 está previsto que los coches eléctricos de Xiaomi se vendan en Europa. Esa será la prueba de fuego si realmente tiene mas trayectoria que solo en China. La gente, realmente espera con ganas sus coches eléctricos. Aunque hay un factor muy importante que deberemos de conocer en Europa y eso es su precio y su servicio post-venta.