Este coche eléctrico chino que deseas en España ya acumula 80.000 pedidos en 48 días
Xiaomi vuelve a demostrar que su desembarco en el coche eléctrico va muy en serio. La marca china ha confirmado que el renovado Xiaomi SU7 ya supera los 80.000 pedidos en firme apenas 48 días después de su lanzamiento, celebrado el pasado 20 de marzo.
No hablamos de simples reservas o registros de interés, sino de pedidos bloqueados con depósito pagado. Una cifra que confirma el tirón comercial de una berlina eléctrica que, además, acaba de recibir ajustes en su gama para simplificar la producción y responder mejor a la fuerte demanda.
El Xiaomi SU7 supera los 80.000 pedidos en firme
El Xiaomi SU7 ha alcanzado una nueva cifra clave para la compañía: más de 80.000 pedidos confirmados en menos de dos meses. El dato llega en un momento especialmente importante, ya que Xiaomi Auto ha introducido cambios en la configuración del modelo, eliminando algunas combinaciones de colores, llantas y paquetes estéticos.

La gama se mantiene dividida en tres versiones: Standard, Pro y Max. En China, los precios van desde los 219.900 yuanes, unos 27.500 euros, hasta los 303.900 yuanes, alrededor de 38.000 euros. La versión intermedia Pro se sitúa en 249.900 yuanes, aproximadamente 31.300 euros.
Además, entre el 6 y el 31 de mayo, Xiaomi ofrece una campaña de incentivos para impulsar todavía más las ventas. Las versiones Standard y Pro incluyen ventajas valoradas en 42.000 yuanes, unos 5.260 euros, mientras que el acabado Max eleva el paquete hasta los 61.000 yuanes, alrededor de 7.640 euros.
Estos beneficios pueden incluir elementos como asientos de gravedad cero con masaje, nuevas soluciones de almacenamiento o el sistema de conducción asistida Xiaomi HAD. La marca también ofrece financiación a cinco años con interés reducido, con una entrada mínima de 49.900 yuanes, unos 6.250 euros, y cuotas desde 3.115 yuanes al mes, aproximadamente 390 euros.
Puedes conocer más detalles técnicos del Xiaomi SU7 en la información publicada en Somos Eléctricos.
Xiaomi simplifica la gama para acelerar las entregas
Desde el 6 de mayo, Xiaomi ha aplicado varios cambios en la configuración del SU7. Algunas opciones de color exterior, como determinados tonos magenta y negro en las versiones más accesibles, han desaparecido del catálogo. La versión Max también pierde el paquete estético de edición especial que se ofrecía hasta ahora.
La oferta de llantas también se ha revisado. Las configuraciones de 20 pulgadas quedan limitadas a versiones y combinaciones de pintura concretas, mientras que algunas mezclas de interior y exterior ya no se pueden pedir.
Aunque pueda parecer un paso atrás en personalización, la decisión tiene sentido desde el punto de vista industrial. Reducir combinaciones permite fabricar más rápido, evitar cuellos de botella y atender mejor una demanda que sigue creciendo.

Hasta 902 kilómetros de autonomía CLTC
A nivel técnico, el SU7 conserva el motor V6S Plus en toda la gama. Las versiones Standard y Pro desarrollan 235 kW, mientras que el SU7 Max utiliza una configuración de doble motor con 508 kW.
Las baterías cambian según la versión. El SU7 Standard monta una batería de 73 kWh y anuncia hasta 720 kilómetros de autonomía CLTC. El Pro sube hasta los 96,3 kWh y alcanza 902 kilómetros, mientras que el Max incorpora una batería de 101,7 kWh con 835 kilómetros de autonomía CLTC.
La berlina mide 4.997 mm de largo y cuenta con una batalla de 3.000 mm. En el interior, Xiaomi apuesta por una pantalla central de 16,1 pulgadas, un cuadro de instrumentos giratorio de 7,1 pulgadas y head-up display. El LiDAR y el sistema Xiaomi HAD son de serie en toda la gama.
El coche chino que todo el mundo quiere que se venda en su país
El éxito del Xiaomi SU7 no se explica solo por el precio o la autonomía. Xiaomi ha conseguido crear un producto con una imagen muy tecnológica, una ficha técnica potente y una estrategia comercial que genera sensación de oportunidad.
La reducción de configuraciones puede no gustar a todos, pero parece una decisión lógica. Si la marca quiere entregar miles de coches al mes, necesita una gama más sencilla y fácil de fabricar. Tesla ya demostró que limitar opciones ayuda a escalar producción, y Xiaomi parece haber tomado nota.
La gran prueba llegará ahora: mantener el ritmo de entregas, controlar la calidad y demostrar que puede comportarse como un fabricante de coches, no solo como una marca tecnológica que ha lanzado un producto llamativo.