Volkswagen resucita el Tiguan eléctrico: el ID.4 pasará a llamarse ID. Tiguan en 2026
Adiós Volkswagen ID.4 y hola ID. Tiguan, un paso lógico dado por la marca alemana
Volkswagen pone punto final a su etapa más experimental en el coche eléctrico. Tras varios años de críticas a la familia ID y unas ventas que nunca terminaron de cumplir las expectativas, la marca alemana ha decidido volver a sus raíces. El resultado es un giro estratégico de gran calado: el actual ID.4 se transformará en ID. Tiguan a partir de 2026, recuperando uno de los nombres más exitosos de su historia reciente.
Volkswagen rectifica y recupera sus nombres históricos
La confirmación ha llegado por boca del sindicato IG Metall, que ha destapado una decisión que llevaba tiempo gestándose dentro de Volkswagen. En Wolfsburgo han asumido que borrar décadas de historia con una simple nomenclatura numérica no ha funcionado como se esperaba.
El plan es claro: en 2026, el ID.4 recibirá una actualización tan profunda que incluso cambiará de identidad comercial. Pasará a llamarse ID. Tiguan, un movimiento que busca aprovechar el enorme peso emocional y comercial del SUV más vendido de la marca en Europa. Es más, hace unos días vimos el nuevo ID. Tiguan en carretera haciendo pruebas con cambios notables también en el exterior, tal y como te contamos en Somos Eléctricos.
Según fuentes internas de la planta de Emden, este cambio no responde únicamente a una cuestión de imagen. La cúpula directiva, liderada por Thomas Schäfer, considera imprescindible reconectar con el cliente tradicional, cada vez más desconcertado por la estrategia eléctrica del grupo y presionado por la fuerte competencia de fabricantes asiáticos.
Un rediseño profundo: más calidad y menos experimentos
El futuro ID. Tiguan no será un simple “lavado de cara”. Volkswagen ha prometido una revisión técnica y conceptual para corregir los principales fallos detectados en el ID.4. El interior será uno de los grandes beneficiados: regresan los botones físicos, se mejora la ergonomía y se emplearán materiales de mayor calidad para alejar esa sensación de producto “abaratado” que tanto ha dañado a la gama ID.
A nivel técnico, el SUV eléctrico estrenará una evolución de la plataforma del grupo, compatible con nuevas químicas de batería. Entre ellas destaca la tecnología LFP, más económica, pensada para versiones de acceso, junto a baterías de mayor densidad energética para los acabados superiores. Con una gestión térmica más eficiente, Volkswagen apunta a autonomías reales cercanas a los 600 kilómetros en las variantes más capaces.
Diseño más sobrio y adiós al ID.5
En el apartado estético, la marca también ha tomado nota. El ID. Tiguan adoptará un diseño más cercano al Tiguan de combustión, dejando atrás las formas excesivamente redondeadas. El nuevo lenguaje visual, denominado “Pure Positive”, apuesta por líneas más horizontales, una imagen robusta y un aspecto menos futurista, algo que ya se intuye en las primeras fotos espía.
Eso sí, este renacimiento eléctrico tendrá un daño colateral importante: el ID.5 desaparecerá del catálogo. Volkswagen ha decidido prescindir de la carrocería coupé para simplificar la oferta y concentrar recursos en el modelo de mayor volumen.
La producción del ID. Tiguan arrancará a finales de 2026 y su llegada masiva a los concesionarios está prevista para comienzos de 2027. El objetivo es ambicioso: un precio de partida alrededor de los 40.000 euros que permita competir de tú a tú con rivales coreanos y chinos.
Decisión acertada de Volkswagen
Este movimiento es, sin duda, una admisión de errores por parte de Volkswagen, pero también una decisión valiente. La obsesión por reinventarlo todo ha demostrado ser un arma de doble filo en el coche eléctrico. Recuperar el nombre Tiguan no es mirar al pasado, sino reconocer que la confianza del cliente se construye con referencias claras y productos coherentes. Si además el ID. Tiguan cumple lo prometido en calidad, autonomía y precio, podría convertirse en el verdadero punto de inflexión que la marca necesita para volver a liderar el mercado europeo del coche eléctrico.
Creo que recuperar nombres de modelos exitosos de la marca es algo importante, y es que será una forma de dejar de confundir a los clientes, con las nuevas nomenclaturas que muchas marcas han adoptado en la era eléctrica era difícil identificar de que tipo de vehículo se trataba. Sin embargo con nombre de modelos muy establecidos ya en el mercado, su identificación es clara.
Ahora cuando veas el nombre ID. Tiguan, sabrás perfectamente de que tipo de vehículo es, un SUV de tamaño medio, mientras que ahora mucha gente cuando oía de un ID.4 no sabías muy bien de que se trataba.
Volkswagen de esta forma se reafirma al abandonar la nomenclatura por números para pasar a usar los nombres convencionales de sus modelos. ¿A ti te parece un acierto?
Fuente: Motor.es