Porsche abandona su proyecto de fabricar sus propias baterías
El CEO de Porsche justifica esta decisión por la baja demanda de coches eléctricos en la actualidad
Porsche se ha visto obligada a ajustar su hoja de ruta en electromovilidad, anunciando que renuncia a fabricar internamente sus propias celdas de batería. A principios de 2025, la marca logró ya un 57 % de vehículos electrificados en Europa, aunque la cifra global se redujo al 36 %, debido al escaso impulso del mercado en EE.UU. y China. Esta falta de volumen y las economías de escala externas han convertido en insostenible desde el punto de vista económico el continuar con su producción propia de celdas de batería.
Por ello, el Grupo Cellforce será reconvertido y pasará a centrarse exclusivamente en I+D en celdas y sistemas, renunciando al ambicioso plan inicial de construir una “plant startup” con una capacidad de alrededor de 1 GWh y expandirse después en otra ubicación.
Se estima que unos 200 de los aproximadamente 300 empleados de Cellforce perderán su puesto, aunque Porsche asegura que se garantizará una transición “socialmente responsable”, ofreciendo a algunos la oportunidad de incorporarse a PowerCo, la división de baterías del Grupo Volkswagen.
Oliver Blume, CEO de Porsche y Volkswagen, reconoce que las condiciones en EE.UU.—incluyendo aranceles—y el incipiente mercado de eléctricos de lujo en China han cambiado radicalmente el panorama, impidiendo cumplir las expectativas iniciales.
Michael Steiner, responsable de I+D en Porsche, expresa el agradecimiento a los empleados de Cellforce por su empeño, pero concluye que el modelo previsto no era viable económicamente.
A pesar de este cambio, Porsche reafirma su compromiso con la electrificación: seguirá desarrollando modelos totalmente eléctricos y aprovechará el know-how técnico acumulado en Cellforce. PowerCo utilizará esta experiencia para desarrollar celdas de alto rendimiento, mientras que el conocimiento técnico también se destinará a fortalecer V4Smart—la división de celdas cilíndricas ultrarrápidas adquirida a VARTA este mismo año, ya presente en el 911 GTS.
En definitiva, 2025 marca un punto de inflexión para Porsche: prioriza la eficiencia económica en su estrategia de baterías, pasando de una ambiciosa apuesta productiva a una posición técnica de soporte. Así, mantiene su flexibilidad para ofrecer motores de combustión, híbridos o eléctricos en todos sus segmentos al menos hasta la década de 2030.