Opel plantea vender el Leapmotor B10 pero bajo su propia marca

Foto del Leapmotor B10

Una variante del Leapmotor B10 pero bajo el sello de Opel, una opción que está sobre la mesa de Stellantis

El grupo Stellantis estudia la posibilidad de aprovechar su alianza con el fabricante chino Leapmotor para rediseñar el SUV compacto Leapmotor B10 y comercializarlo bajo la marca Opel en Europa.

La firma asiática confirmó su intención de producir el B10 en España a partir del año que viene, gracias al acuerdo industrial con Stellantis, que detenta los derechos de fabricación y comercialización de los modelos de Leapmotor fuera de China.

Para ello, se barajan tres factorías españolas del grupo: Villaverde (Madrid), Vigo o Figueruelas (Zaragoza). Todo apunta a que la planta de Zaragoza será la escogida, en gran parte porque en sus inmediaciones se está construyendo una gigafábrica de baterías de CATL, lo que encajaría con el ecosistema de electrificación del grupo.

En concreto, la variante remarcada bajo Opel se situaría entre los modelos Frontera y Grandland dentro de la gama de la marca. Con ello, Opel conseguiría un vehículo tecnológicamente avanzado, de arquitectura moderna, a un precio más accesible. Esta estrategia responde además a la necesidad de Stellantis de competir en el segmento medio de los eléctricos asequibles, algo para lo que la plataforma de Leapmotor parece encajar.

Desde un punto de vista industrial y comercial, la operación tiene un componente estratégico: producir en España permitiría evitar los altos aranceles que la Unión Europea aplica a los vehículos eléctricos importados de China (que pueden alcanzar hasta el 30 %) — una barrera que un ensamblaje local contribuye a sortear.

En cuanto al modelo en sí, el B10 se presenta como un SUV de 4,52 m de largo, 1,89 m de ancho y 1,66 m de alto, con una distancia entre ejes de 2,74 m — unas cifras que lo sitúan solidamente en el segmento C de los SUV eléctricos.

Ofrece dos packs de baterías de litio-ferrofosfato (LFP) con tracción trasera: la versión de acceso monta 56 kWh (autonomía homologada de unos 361 km WLTP) y la superior 67 kWh (434 km WLTP) — ambas con capacidad de carga rápida de 30 a 80 % en aproximadamente 20 minutos, alcanzando picos de 140 hasta 168 kW en corriente continua. Las tarifas arrancan en torno a 29.900 euros en Europa.

La posible fabricación en España del B10 (o su versión Opel) representa para Stellantis y Opel una doble oportunidad: por un lado, acceder a un producto moderno y competitivo en precio; por otro, reforzar su producción europea de eléctricos sin depender exclusivamente de vehículos importados. Para España, por su parte, sería una nueva inyección de actividad para la cadena de valor de la movilidad eléctrica.

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