El Peugeot e-208 GTI ya se ha presentado. Así es la versión eléctrica más deportiva
Peugeot estrena la nomenclatura GTI en su era eléctrica con el Peugeot e-208 y esto es lo que ofrece
Cuarenta años después de que el mítico 205 GTi dejara su huella en el corazón de los aficionados al motor, Peugeot vuelve a agitar la categoría de los compactos deportivos con una propuesta radicalmente distinta, pero fiel al espíritu original: el nuevo E-208 GTi, una reinterpretación eléctrica del legendario hot hatch francés.
Lejos de ser un simple E-208 vitaminado, este nuevo modelo ha sido concebido desde cero por el equipo de Peugeot Sport en colaboración con el departamento de diseño de la marca en Vélizy. Y aunque a primera vista su estética pueda parecer contenida, esconde una serie de detalles que delatan su carácter. La carrocería ha sido rebajada 30 mm, y las vías se han ensanchado 56 mm en el eje delantero y 27 mm en el trasero. Este ensanchamiento ha obligado a rediseñar los pasos de rueda, que ahora incorporan detalles decorativos en rojo, un color que también se deja ver en el frontal y en una pintura exclusiva, como guiño evidente al clásico 205 GTi.
El diseño exterior lo completan unas llantas específicas de 18 pulgadas cuyo diseño recuerda a las legendarias llantas ‘Hole’ del modelo original. En la zaga, un difusor deportivo y un sutil spoiler terminan de perfilar su silueta agresiva, mientras que los neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2 dejan claro que se trata de un coche pensado para disfrutar, también en circuito.
El interior, por su parte, mantiene ese equilibrio entre deportividad y tecnología que caracteriza a los modelos más prestacionales de la marca. Los cinturones de seguridad en color rojo, los asientos tipo bucket con reposacabezas integrados y el volante forrado en cuero perforado y Alcántara refuerzan la identidad deportiva del modelo. Peugeot también ha incorporado su sistema de infoentretenimiento i-Connect Advanced, con navegación integrada, control por voz y conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto.

Bajo el capó, o mejor dicho, tras el capó, encontramos un motor eléctrico de 280 CV (207 kW) y 345 Nm de par. Gracias a esta configuración, el E-208 GTi es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 5,7 segundos y alcanzar una velocidad máxima limitada a 180 km/h. Para asegurar una tracción óptima —especialmente tratándose de un tracción delantera tan potente— se ha incorporado un diferencial de deslizamiento limitado, que ayuda a canalizar la potencia con precisión en curvas exigentes.
El sistema de frenado no se queda atrás: monta discos delanteros de 355 mm con pinzas fijas de cuatro pistones, una configuración inspirada directamente en los coches de competición. A ello se suman una suspensión revisada con amortiguadores de topes hidráulicos y una dirección recalibrada para una respuesta más directa y precisa.
La batería, de 54 kWh brutos (51 kWh útiles), es la misma que equipa el E-208 convencional. Sin embargo, su autonomía se queda en 350 km según el ciclo WLTP, una cifra ligeramente inferior a la de rivales directos como el Alpine A290, que promete 380 km. En lo relativo a la carga, el modelo permite una recarga rápida de hasta 100 kW en corriente continua, lo que permite pasar del 20 al 80 % en aproximadamente 30 minutos.
El E-208 GTi se construye sobre la nueva plataforma Perfo-eCMP del grupo Stellantis, compartida con modelos como el Abarth 600e, el Alfa Romeo Junior Veloce o el Lancia Ypsilon HF. Esto le permite beneficiarse de la experiencia acumulada en otras propuestas deportivas del conglomerado, manteniendo una identidad muy marcada por el legado Peugeot.
Durante la presentación, celebrada en el marco de las 24 Horas de Le Mans, Alain Favey, CEO de Peugeot, destacó la importancia de este lanzamiento para la marca: “Este modelo representa un nuevo hito dentro de nuestra histórica saga GTi. Fusiona nuestra herencia con lo último en innovación eléctrica, ofreciendo sensaciones de conducción que nos recuerdan por qué el placer al volante sigue siendo esencial para nosotros”.
Así, el Peugeot E-208 GTi no es solo una reinterpretación moderna de un coche de culto. Es también una declaración de intenciones: que la deportividad no está reñida con la electrificación, y que el ADN GTi sigue muy vivo, ahora impulsado por electrones en lugar de gasolina.
