Hongqi prepara su primer SUV global con tecnología Leapmotor y España en el punto de mira

Hongqi Gloabl SUV

Hongqi, la firma de lujo del gigante chino FAW, quiere dejar de ser una marca ligada casi exclusivamente al mercado doméstico. Por eso, busca convertirse en un actor global. Y su primer gran paso tiene forma de SUV: un modelo presentado en el Salón del Automóvil de Pekín 2026 que, de momento, responde al nombre oficial de “Global SUV”.

No es un lanzamiento más dentro de la ofensiva eléctrica china. Este vehículo nace con una misión muy concreta: abrir la puerta de Hongqi a nuevos mercados, incluida Europa. Para lograrlo, se apoya en tecnología de electrificación avanzada y en una posible estrategia industrial. Esta estrategia podría tener a España como una de sus piezas clave.

Hongqi prepara su salto global con un SUV eléctrico de nueva generación

El nuevo Hongqi Global SUV se ha convertido en uno de los modelos más relevantes de la marca en los últimos años. La compañía, cuyo nombre significa literalmente “bandera roja”, pertenece al grupo estatal FAW y durante décadas ha estado asociada al lujo institucional chino. Ahora, sin embargo, quiere competir fuera de China con una gama más moderna, electrificada y adaptada a los gustos internacionales.

Según Reuters, Hongqi comenzará a vender tres SUV en el sudeste asiático durante la segunda mitad de 2026. Incluirá versiones con volante a la derecha del E-HS9, el E-HS5 y este nuevo Global SUV. Además, la marca también aspira a estar presente en más de 110 países y regiones antes de 2028. Planea contar con una red superior a 650 concesionarios.

Tecnología Leapmotor bajo una carrocería de Hongqi

La clave de este proyecto estaría en la colaboración tecnológica con Leapmotor, el fabricante chino en el que Stellantis tiene una participación relevante. Diversas informaciones apuntan a que el Global SUV ha sido desarrollado con tecnología de Leapmotor. Gracias a esto, Hongqi podría reducir tiempos de desarrollo y entrar antes en mercados donde la eficiencia, la carga rápida y el coste competitivo son decisivos.

Aunque Hongqi todavía no ha publicado todos los datos técnicos definitivos, las primeras informaciones hablan de una arquitectura eléctrica de 800 voltios. Esta solución resulta cada vez más habitual en coches eléctricos de nueva generación por su capacidad para admitir potencias de carga más elevadas y mejorar la eficiencia general del sistema.

También se espera el uso de una estructura CTC 2.0, siglas de Cell-to-Chassis. En este planteamiento, las celdas de la batería se integran directamente en la estructura del vehículo, eliminando parte de los módulos tradicionales. La ventaja es doble: se aprovecha mejor el espacio interior y la propia batería pasa a formar parte del conjunto estructural del coche.

Un SUV global con posible versión de autonomía extendida

Otro punto importante es que Hongqi no apostaría únicamente por una versión eléctrica pura. El modelo podría incorporar una variante EREV, es decir, un eléctrico de autonomía extendida. En este tipo de sistema, las ruedas se mueven mediante motores eléctricos. Además, un motor de combustión actúa como generador para alimentar la batería cuando es necesario.

Esta tecnología está ganando peso en China porque ofrece una transición más suave entre el coche híbrido convencional y el eléctrico puro. Para mercados donde la infraestructura de carga todavía no está suficientemente desarrollada, un SUV de lujo con autonomía extendida puede resultar más fácil de vender que un eléctrico tradicional.

España aparece en el mapa industrial de Hongqi

La ofensiva internacional de Hongqi no se limita a vender coches importados desde China. La marca también estudia fórmulas para producir más cerca de sus futuros clientes europeos. Como avanzamos hace unos días, existen conversaciones entre Hongqi y Stellantis para fabricar vehículos en una planta española, con Zaragoza como una de las opciones señaladas. Estas negociaciones estarían canalizadas a través de Leapmotor. Ambas empresas, Stellantis y FAW, tienen intereses estratégicos en Leapmotor.

Por ahora no hay un acuerdo cerrado, pero la posibilidad encaja con una tendencia clara: los fabricantes chinos buscan producir dentro de Europa para reducir barreras comerciales, mejorar la logística y ganar aceptación entre los compradores locales. Además, Stellantis ya trabaja con Leapmotor para ensamblar modelos en España, incluido el B10. Esto podría facilitar futuras sinergias industriales.

Un nuevo chino de gran calado prepara su ofensiva europea

Hongqi llega tarde a la carrera global si la comparamos con BYD, MG o incluso Leapmotor, pero puede jugar una carta diferente: la del lujo chino con tecnología ya probada por otros socios. El Global SUV no necesita ser el coche más rompedor del mercado. En cambio, necesita ser convincente, eficiente y competitivo en precio.

La posible fabricación en Zaragoza sería, además, un movimiento muy inteligente. Para Europa, un coche chino producido en España no se percibe igual que uno importado directamente desde Asia. Por eso, gana cercanía, reduce incertidumbre y puede beneficiarse de una cadena industrial ya consolidada. La gran pregunta es si Hongqi será capaz de construir una imagen de marca sólida fuera de China. En el segmento premium no basta con tener buena tecnología: también hay que transmitir confianza, diseño y valor de reventa.

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