Denza Z: el superdeportivo eléctrico de BYD supera los 1.000 pedidos en 24 horas

BYD sube el listón en el segmento de los deportivos eléctricos con el Denza Z, un modelo de altas prestaciones presentado en Goodwood que llega con más de 1.500 CV, carga ultrarrápida y una respuesta comercial inmediata: más de 1.000 pedidos en solo 24 horas.

BYD quiere dejar claro que su ofensiva global no se limita a vender coches eléctricos asequibles. Con el nuevo Denza Z, su marca premium entra de lleno en el terreno de los superdeportivos eléctricos con cifras que miran directamente a Porsche, Ferrari o Rimac.

Presentado en el Festival de la Velocidad de Goodwood, en Reino Unido, este deportivo eléctrico chino combina más de 1.500 CV, carga ultrarrápida y una puesta en escena muy ambiciosa. Y lo más llamativo es que el mercado ya ha respondido: Denza asegura haber superado los 1.000 pedidos globales durante las primeras 24 horas de preventa.

Denza anunció el número de reservas confirmadas tras 24 horas
Denza anunció el número de reservas confirmadas tras 24 horas

Denza Z: el superdeportivo eléctrico con el que BYD quiere conquistar Europa

El Denza Z no es un simple ejercicio de imagen. BYD lo ha colocado como uno de los grandes escaparates tecnológicos del grupo, especialmente ahora que Denza inicia una etapa clave en Europa y Reino Unido. El modelo se ofrecerá en tres variantes: Coupé, Spider y Racing, esta última pensada para quienes buscan una configuración más extrema y enfocada al circuito.

En China, la versión Coupé parte de 680.000 yuanes, unos 87.900 euros al cambio actual. El Denza Z Spider eleva la cifra hasta los 780.000 yuanes, alrededor de 100.900 euros, mientras que el Denza Z Racing alcanza los 1.180.000 yuanes, aproximadamente 152.600 euros. En Europa, sin embargo, el acceso a la gama será bastante más caro: el precio anunciado arranca en torno a 142.900 libras, unos 167.700 euros.

Denza Z
Denza Z

Tres motores, 1.582 CV y menos de dos segundos en el 0 a 100 km/h

La carta de presentación del Denza Z es contundente. Su sistema eléctrico de tres motores desarrolla 1.180 kW, equivalentes a 1.582 CV. Con esta configuración, la versión Racing declara una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 1,96 segundos y una velocidad máxima de 350 km/h.

Más allá de la cifra, el objetivo de BYD parece evidente: demostrar que un fabricante chino puede competir en el territorio emocional del automóvil, no solo en eficiencia, precio o volumen. Para ello, Denza ha recurrido a una carrocería baja, ancha y muy agresiva, con una aerodinámica trabajada en fibra de carbono y un lenguaje de diseño bautizado como “Pure Emotion”, bajo la dirección de Wolfgang Egger.

La tecnología que BYD quiere convertir en argumento de marca

El Denza Z también estrena varias soluciones técnicas de peso. La plataforma e3 permite gestionar el par de forma independiente en las cuatro ruedas, algo clave en un coche con este nivel de potencia. A ello se suma la suspensión DiSus-M, con amortiguadores magnetorreológicos capaces de reaccionar en menos de 10 milisegundos.

Otro punto importante es el sistema de propulsión integrado 15 en 1, acompañado por la segunda generación de la batería Blade con tecnología CTB. Según los datos facilitados, el coche puede pasar del 10% al 70% de carga en apenas 5 minutos, siempre que se utilice una infraestructura capaz de entregar hasta 1.500 kW de potencia.

Denza Z - Vista trasera
Denza Z - Vista trasera

Goodwood, Nürburgring y una estrategia global mucho más ambiciosa

La elección de Goodwood no es casual. BYD ha utilizado el evento británico para enseñar músculo con varias novedades de sus marcas BYD, Denza y Yangwang. En el caso del Denza Z, el siguiente gran reto será el Nürburgring Nordschleife, donde la marca quiere intentar un tiempo de vuelta de primer nivel este otoño.

Esta ofensiva llega en un momento muy favorable para BYD fuera de China. En el primer semestre de 2026, sus ventas internacionales alcanzaron las 789.400 unidades, un fuerte crecimiento interanual que confirma que los mercados exteriores ya pesan de forma decisiva en sus resultados.

Además, la compañía prepara una red internacional de carga ultrarrápida con 6.000 estaciones entre marzo de 2026 y marzo de 2027. De ellas, 3.000 estarán en Europa, 2.000 en América y 1.000 en Asia-Pacífico. Es decir, BYD no solo quiere vender coches: quiere controlar también una parte importante de la experiencia de uso.

BYD demuestra con el Denza Z lo que es capaz hacer en esta era eléctrica

El Denza Z puede parecer un producto de nicho, pero su importancia va mucho más allá de las unidades que consiga vender. Este coche funciona como una declaración de intenciones. BYD ya no quiere que se la perciba únicamente como una marca racional, eficiente y competitiva en precio. Quiere ser aspiracional.

Denza Z - Interior
Denza Z - Interior

Y ahí está el verdadero desafío. Hacer un coche eléctrico muy rápido ya no sorprende tanto como hace unos años. Lo difícil es construir deseo, imagen de marca y credibilidad en un segmento donde la historia pesa mucho. Si Denza consigue que el Z sea visto como algo más que “el superdeportivo chino de BYD”, habrá dado un paso enorme en Europa.

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