Mercedes inicia la producción del Clase C eléctrico en Europa tras invertir 1.000 millones de euros

Mercedes-Benz acelera su transición eléctrica en Europa con el inicio de la producción del futuro Clase C eléctrico en su planta de Kecskemét, en Hungría, un complejo que la marca ha ampliado con una inversión de 1.000 millones de euros para fabricar baterías, integrar nuevas tecnologías de producción y reducir su dependencia logística.

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Mercedes-Benz acaba de dar un paso importante en su ofensiva eléctrica en Europa. La marca alemana ha iniciado en su planta de Kecskemét, en Hungría, la producción de su futuro Clase C 100% eléctrico, un modelo llamado a tener un papel clave dentro de la nueva generación de vehículos eléctricos de la compañía.

El movimiento no llega solo. Detrás hay una inversión cercana a los 1.000 millones de euros para convertir esta fábrica en uno de los grandes centros industriales de Mercedes-Benz en el continente. Más superficie, más tecnología, producción de baterías en el propio recinto y una estrategia mucho más flexible para adaptarse a una demanda que, en el coche eléctrico, sigue cambiando a gran velocidad.

Mercedes-Benz convierte Kecskemét en una pieza clave para su futuro eléctrico

La planta húngara de Kecskemét ya no es simplemente una fábrica más dentro de la red global de Mercedes-Benz. Tras la ampliación acometida por la compañía, el complejo ha pasado de ocupar unas 200 hectáreas a alcanzar aproximadamente 440 hectáreas, lo que la convierte en la mayor instalación de producción de automóviles de Hungría.

Esta expansión incluye nuevos pabellones de montaje, una planta de ensamblaje de baterías, una segunda zona de prensas y una nueva nave de pintura. No se trata únicamente de aumentar capacidad, sino de preparar la fábrica para una etapa en la que los eléctricos tendrán cada vez más peso dentro de la gama de Mercedes.

El protagonista de este nuevo capítulo será el Clase C eléctrico, el primer modelo 100% eléctrico de la gama principal de Mercedes-Benz que saldrá de las líneas de producción de Kecskemét. Un lanzamiento relevante, porque hablamos de una de las familias más reconocibles de la marca y de un coche que tendrá que competir en un segmento cada vez más disputado. Además, ya sabemos el precio que tendrá el nuevo Mercedes-Benz Clase C en España, tal y como adelantamos hace unos días.

Vista de la fábrica de Mercedes-Benz de Kecskemet (Hungría)
Vista de la fábrica de Mercedes-Benz de Kecskemet (Hungría)

Baterías y componentes fabricados en la propia planta

Uno de los puntos más interesantes de esta estrategia está en la integración local de componentes clave. Mercedes-Benz quiere reducir la dependencia de largos recorridos logísticos y evitar que piezas esenciales tengan que viajar de una punta a otra del mundo antes de llegar al vehículo.

Por eso, elementos como las baterías, piezas de carrocería y otros componentes importantes para modelos como el Clase C eléctrico o el GLB eléctrico se fabricarán en el propio complejo. Esta decisión permite acortar la cadena de suministro, reducir riesgos y reaccionar con mayor rapidez si el mercado cambia de dirección.

La flexibilidad será precisamente una de las grandes obsesiones de Mercedes en esta nueva etapa. Mientras uno de los nuevos pabellones está centrado exclusivamente en vehículos eléctricos, otras líneas podrán alternar la producción entre modelos de combustión y eléctricos. Es decir, la marca sigue apostando por el coche eléctrico, pero sin renunciar todavía a una red industrial capaz de adaptarse a distintos ritmos de demanda.

Mercedes Clase C eléctrico 2026
Mercedes Clase C eléctrico 2026

Un puente industrial entre Hungría y Alemania

Kecskemét también trabajará de forma coordinada con la planta de Rastatt, en Alemania. Esta conexión permitirá a Mercedes-Benz mover producción entre centros según las necesidades del mercado y fabricar determinados modelos allí donde tenga más sentido en cada momento.

Entre los futuros modelos vinculados a esta estrategia aparece el próximo GLC eléctrico. Además, Mercedes-Benz ha confirmado que la versión más pequeña del Clase G se fabricará en exclusiva en Kecskemét, lo que refuerza todavía más el peso de Hungría dentro del mapa industrial de la compañía.

Nuevo Mercedes Benz GLC EQ
Nuevo Mercedes Benz GLC EQ

Inteligencia artificial, gemelos digitales y energía solar

La transformación de la planta no se limita a levantar nuevos edificios. Mercedes-Benz está utilizando Kecskemét como escaparate de algunas de sus tecnologías de fabricación más avanzadas.

La marca ha creado una réplica digital completa de la nueva nave de montaje mediante la plataforma Omniverse de NVIDIA. Gracias a este gemelo digital, los ingenieros pueden simular cambios en la producción antes de aplicarlos físicamente en la fábrica, reduciendo errores y acelerando ajustes.

La inteligencia artificial también empieza a ganar protagonismo en el control de calidad. El sistema puede detectar posibles defectos en tiempo real y analizar datos de producción para mejorar procesos, algo cada vez más habitual en las plantas más modernas del sector.

En sostenibilidad, Mercedes-Benz ha instalado un nuevo parque solar de 27,4 MW que, junto con los paneles ubicados en las cubiertas, eleva la capacidad fotovoltaica total de la planta hasta los 42,3 MW. Según la compañía, esta energía cubrirá alrededor del 25% de las necesidades eléctricas anuales del complejo.

La nueva nave de pintura también mejora en eficiencia: consume aproximadamente un 20% menos de energía que la anterior y reduce las emisiones de CO₂ en torno a un 80%. A esto se suman medidas para ahorrar agua y disminuir residuos.

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