BYD presenta el Denza Z: 1.604 CV, tres motores y carga ultrarrápida
El Denza Z es la nueva demostración de fuerza de BYD en el terreno de los superdeportivos eléctricos: un modelo de más de 1.600 CV, tres motores, carga ultrarrápida en apenas nueve minutos y una versión Racing pensada para medirse en circuito con algunos de los coches más exclusivos del mundo.
El Denza Z ya no es solo una declaración de intenciones de BYD: es el superdeportivo eléctrico con el que el gigante chino quiere mirar de tú a tú a los grandes nombres europeos. Su carta de presentación combina más de 1.600 CV, tres motores eléctricos, una carga ultrarrápida de hasta 1.500 kW y una versión preparada para atacar el Nürburgring.
Presentado públicamente en el Festival de la Velocidad de Goodwood, el nuevo Denza Z llega con carrocerías Coupé, Spider y Racing, además de una edición especial enfocada al circuito. Un coche que no busca únicamente acelerar en línea recta, sino demostrar que la tecnología eléctrica también puede emocionar cuando se lleva al extremo.
Denza Z: el superdeportivo eléctrico de BYD que quiere cambiar las reglas del juego
Denza, la marca premium tecnológica del Grupo BYD, ha aprovechado Goodwood para enseñar al mundo uno de sus proyectos más ambiciosos. El Denza Z es un deportivo 100% eléctrico desarrollado sobre la plataforma e3 Sports Car Platform, una arquitectura específica para altas prestaciones que integra tres motores, batería estructural y una suspensión inteligente de última generación.
La cifra que más llama la atención es su potencia: 1.604 CV y 1.240 Nm de par. Con este conjunto, la versión Coupé promete acelerar de 0 a 100 km/h en torno a 2,25 segundos, mientras que la variante Racing, equipada con neumáticos semislick opcionales, baja hasta unos 1,96 segundos. La velocidad máxima se sitúa en 300 km/h en las versiones Coupé y Spider, y alcanza los 350 km/h en la más radical.
Tres motores, tracción total y una plataforma pensada para circuito
El Denza Z utiliza un motor delantero y dos motores traseros, uno para cada rueda. Esta configuración permite una gestión muy precisa del par y abre la puerta a funciones avanzadas de vectorización, control de estabilidad y respuesta dinámica.
La marca habla incluso de maniobras como el “compass turn”, en la que el coche puede girar usando las ruedas delanteras como eje. Más allá del efecto llamativo, lo importante es que BYD quiere demostrar que su tecnología no solo sirve para aumentar la potencia, sino también para mejorar el control del vehículo en conducción exigente.
La suspensión DiSus-M emplea amortiguadores magnetorreológicos capaces de modificar su respuesta en milisegundos. En las versiones Coupé y Spider se combina con suspensión neumática, mientras que el Racing apuesta por muelles helicoidales para ofrecer un comportamiento más directo en pista.
Carga del 10 al 97% en nueve minutos
Uno de los grandes argumentos del Denza Z está en su batería Blade de segunda generación, con química LFP y 76 kWh de capacidad. Según la versión, la autonomía WLTP se mueve entre unos 380 y 409 kilómetros, cifras correctas para un superdeportivo eléctrico, aunque no especialmente revolucionarias.
Lo verdaderamente diferencial está en la recarga. Gracias al sistema FLASH Charging, el Denza Z puede pasar del 10 al 70% en cinco minutos y del 10 al 97% en solo nueve minutos, siempre que se utilice una infraestructura compatible de hasta 1.500 kW.
Este punto es clave. En un coche de altas prestaciones, la autonomía importa, pero también la capacidad de volver rápidamente a la acción. Si BYD consigue desplegar una red de carga a la altura, el Denza Z podría eliminar uno de los mayores inconvenientes de los deportivos eléctricos actuales: los largos tiempos de espera tras un uso intensivo.
Diseño compacto, interior premium y una versión Racing muy seria
Con 4,78 metros de largo en las versiones Coupé y Spider, el Denza Z es el modelo más compacto de la marca para Europa. Aun así, cuenta con una batalla de 2,78 metros y una configuración de cuatro plazas, algo poco habitual en coches de este nivel de prestaciones.
El interior mezcla fibra de carbono, acabados metálicos y tejidos tipo ante, con un cuadro digital de 8,88 pulgadas, pantalla central de 12,8 pulgadas, carga inalámbrica y sistema de sonido Devialet. También incorpora modos Track y Boost, además de asientos eléctricos con calefacción, ventilación, masaje y soporte lateral activo en algunas versiones.
La variante Racing añade aerodinámica específica, splitter de carbono, generadores de vórtices, refrigeración optimizada y un alerón trasero ajustable. Según la marca, puede generar hasta 1.060 kg de carga aerodinámica a 349 km/h. La edición especial, todavía más extrema, supera los 2.000 CV y será la encargada de buscar tiempos de referencia en Nürburgring.
El Denza Z deja en ridículo a las propuestas eléctricas de Ferrari y otros
El Denza Z es, probablemente, uno de los movimientos más serios de BYD para cambiar la percepción del coche eléctrico chino en Europa. Hasta ahora, muchas marcas asiáticas habían demostrado eficiencia, precio competitivo y tecnología, pero no siempre emoción. Aquí el mensaje es distinto: potencia descomunal, carga casi tan rápida como repostar y una puesta en escena pensada para incomodar a Porsche, Ferrari, Lamborghini o Rimac.
La gran incógnita no está tanto en el coche, sino en todo lo que lo rodea. Para que el Denza Z sea realmente revolucionario, BYD necesita una red de carga FLASH real, accesible y fiable. Sin ella, sus nueve minutos de recarga serán una promesa brillante, pero difícil de aprovechar. Con ella, este superdeportivo podría marcar un antes y un después.