Te cuento lo que va a hacer Waymo con las baterías usadas de sus robotaxis
Waymo quiere que las baterías retiradas de sus robotaxis eléctricos sigan siendo útiles más allá del vehículo, usándolas ahora como almacenamiento para apoyar redes eléctricas locales y proyectos de energía limpia
Waymo no solo está acumulando kilómetros con sus robotaxis eléctricos en Estados Unidos. La compañía también empieza a enfrentarse a una realidad cada vez más habitual en las grandes flotas eléctricas: qué hacer con las baterías que ya no son ideales para seguir prestando servicio en un vehículo, pero que todavía conservan suficiente vida útil para otros usos. Su respuesta pasa por darles una segunda oportunidad como sistemas de almacenamiento energético para proyectos locales de energía limpia.
Waymo dará una segunda vida a las baterías usadas de sus robotaxis eléctricos
La expansión de los robotaxis de Waymo está dejando una consecuencia lógica: algunos de sus vehículos eléctricos ya han recorrido una cantidad considerable de kilómetros y parte de su tecnología comienza a quedarse atrás frente a las nuevas generaciones de la flota. Eso no significa que todos sus componentes hayan llegado al final de su vida útil. De hecho, las baterías retiradas de estos vehículos todavía pueden tener un papel muy relevante fuera del coche.
La compañía ha anunciado un nuevo programa de reutilización de baterías de vehículos eléctricos en colaboración con B2U Storage Solutions, una empresa especializada en integrar baterías usadas de coches eléctricos en sistemas estacionarios de almacenamiento de energía.
El objetivo es sencillo, pero muy interesante: evitar que estas baterías pasen directamente al reciclaje y aprovecharlas antes en instalaciones capaces de apoyar a las redes eléctricas locales.
Del robotaxi a la red eléctrica: así será su segunda vida
Waymo explica que, a medida que las comunidades trabajan para construir redes eléctricas más sostenibles, la empresa quiere contribuir a la llamada economía circular. En este caso, eso significa transformar baterías retiradas de su flota eléctrica en almacenamiento energético para zonas donde la compañía ya opera.
Estas baterías, que ya no cumplen los requisitos exigidos para un vehículo autónomo que trabaja durante muchas horas al día, pueden seguir siendo útiles en aplicaciones menos exigentes. Por ejemplo, pueden almacenar electricidad generada por fuentes renovables durante las horas de mayor producción solar y liberarla más tarde, cuando la demanda de energía aumenta.
Este tipo de uso es especialmente importante en redes con una presencia creciente de energía solar y eólica, ya que ayuda a equilibrar la producción y el consumo. En lugar de desperdiciar electricidad renovable cuando hay excedentes, estos sistemas permiten guardarla para momentos de mayor necesidad.
B2U Storage Solutions será clave en el proyecto
La colaboración con B2U Storage Solutions permitirá a Waymo integrar sus baterías retiradas en sistemas de almacenamiento a gran escala. Esta empresa cuenta con tecnología propia para aprovechar baterías procedentes de vehículos eléctricos sin necesidad de transformarlas por completo desde cero.
El resultado es una solución que puede ser más eficiente desde el punto de vista económico y ambiental. Antes de llegar al reciclaje, las baterías pasan por una fase intermedia en la que todavía generan valor. Para una flota como la de Waymo, formada exclusivamente por vehículos eléctricos, este tipo de programas puede convertirse en una pieza clave de su estrategia de sostenibilidad.
Una medida discreta, pero con impacto real
Waymo no suele hacer grandes campañas sobre su contribución a la reducción de emisiones. Su comunicación acostumbra a centrarse más en la conducción autónoma, la seguridad y la expansión comercial de sus servicios. Sin embargo, el hecho de operar con una flota completamente eléctrica ya supone una diferencia importante frente a modelos de movilidad basados en vehículos de combustión.
Ahora, con este programa, la compañía amplía ese impacto más allá del transporte. Sus baterías podrán ayudar a reforzar infraestructuras energéticas locales y facilitar una mayor integración de las energías renovables.
Además, este movimiento llega en un momento en el que el sector del vehículo eléctrico empieza a mirar con más atención al ciclo completo de vida de las baterías. No basta con vender coches eléctricos o desplegar flotas cero emisiones; también es necesario pensar qué ocurre con sus componentes cuando dejan de ser útiles en carretera.
El futuro de las baterías es este
La iniciativa de Waymo es una de esas decisiones que quizá no generan tantos titulares como el lanzamiento de un nuevo robotaxi, pero que tienen mucho sentido a largo plazo. La reutilización de baterías será fundamental para que el coche eléctrico sea verdaderamente sostenible, no solo durante su uso, sino también después.
Además, este tipo de proyectos ayudan a desmontar una de las críticas habituales contra los vehículos eléctricos: el destino de sus baterías. Si antes de reciclarse pueden servir durante años como almacenamiento energético, su valor ambiental y económico aumenta de forma notable.
Waymo tiene aquí una oportunidad interesante. Si logra escalar este programa, no solo será una empresa de movilidad autónoma, sino también un actor indirecto en la transición energética.
