Comprar un eléctrico usado ya no es tan barato: la demanda sube y los precios también
El coche eléctrico de segunda mano gana terreno en España pese al repunte de precios. La subida de los carburantes, la llegada de unidades seminuevas y el creciente interés por la etiqueta Cero están impulsando un mercado que ya empieza a ser clave para acercar la movilidad eléctrica a más compradores.
El coche eléctrico de segunda mano vive uno de sus momentos más interesantes en España. Aunque los precios han vuelto a subir tras más de un año de caídas, la demanda no solo resiste, sino que crece con fuerza entre quienes buscan reducir su dependencia de la gasolina y acceder a la etiqueta Cero a un coste más contenido que en el mercado nuevo.
Durante el primer semestre de 2026 se vendieron 18.677 eléctricos de ocasión, un 45% más que en el mismo periodo del año anterior. El dato confirma que el vehículo eléctrico usado empieza a ocupar un papel más relevante en la transición hacia una movilidad más eficiente, aunque todavía arrastra barreras importantes como la autonomía, la batería o la falta de puntos de recarga públicos.
El coche eléctrico usado acelera en España pese a la subida de precios
El mercado español de vehículos eléctricos de ocasión cerró la primera mitad de 2026 con una clara lectura: hay más compradores interesados, más oferta disponible y también precios más altos. Según el informe ElectricarVO, elaborado por coches.net junto a GANVAM, el precio medio anunciado de un eléctrico usado alcanzó los 31.661 euros al cierre de junio, lo que supone una subida superior al 6% frente al año anterior.
Este repunte rompe una tendencia de 15 meses consecutivos de descensos interanuales. Es decir, el eléctrico de segunda mano deja atrás la fase de ajuste de precios y entra en una etapa en la que la mayor demanda, unida al peso de modelos muy recientes, está sosteniendo las valoraciones.
La gasolina vuelve a empujar al comprador hacia el eléctrico
Uno de los factores que explica este cambio de ritmo es el encarecimiento de los carburantes. En marzo, la gasolina 95 E5 alcanzó los 1,629 euros por litro en España, un nivel que volvió a poner sobre la mesa el coste real de uso de un coche de combustión.
La reacción del mercado fue prácticamente inmediata. En abril, la demanda de eléctricos de ocasión se disparó un 106,7% interanual, convirtiéndose en el mayor crecimiento registrado durante el semestre. Para muchos conductores, el eléctrico usado empieza a verse como una vía de entrada más lógica: menor coste energético, etiqueta Cero y un precio de compra más bajo que el de un modelo nuevo.
Los seminuevos explican buena parte del encarecimiento
La subida del precio medio no significa necesariamente que todos los eléctricos usados sean ahora más caros. La clave está en la composición de la oferta. Casi la mitad de los anuncios corresponde a vehículos de entre uno y tres años, mientras que los modelos de cuatro y cinco años representan otro 27,8%.
En otras palabras, el escaparate está lleno de coches relativamente nuevos, muchos procedentes de renting, empresas o renovaciones tempranas. Esto eleva el precio medio, pero también aporta más confianza al comprador, que encuentra unidades con menos desgaste, más autonomía y tecnologías más actuales.
La oferta total de eléctricos de ocasión creció un 9,5% en el primer semestre, una señal positiva para un mercado que necesita volumen para ganar competitividad.
Grandes diferencias de precio según la comunidad autónoma
Comprar un eléctrico usado no cuesta lo mismo en toda España. Extremadura aparece como la comunidad con el precio medio más elevado, con 37.890 euros, seguida de Murcia, donde la media se sitúa en 35.807 euros.
En el extremo contrario se encuentra La Rioja, con 26.460 euros por vehículo. La diferencia entre territorios supera los 11.000 euros, una brecha suficientemente amplia como para que algunos compradores se planteen buscar coche fuera de su comunidad si encuentran una unidad atractiva.
Tesla domina el mercado de ocasión eléctrico
Por franjas de edad, los seminuevos concentraron 5.321 operaciones entre enero y junio, mientras que los eléctricos de uno a tres años sumaron otras 5.105 ventas.
En cuanto a modelos, Tesla mantiene una posición muy fuerte en el mercado usado. El Model 3 fue el eléctrico de ocasión más vendido del semestre, seguido del Tesla Model Y y del Renault Zoe. La presencia del Zoe demuestra que sigue existiendo demanda para eléctricos urbanos y más asequibles, especialmente entre quienes buscan un segundo coche o un vehículo para ciudad.
El comprador quiere eléctricos, pero sigue mirando la batería y la recarga
El estudio de percepción de coches.net refleja un dato especialmente relevante: el 98% de los usuarios que ya tienen un eléctrico volvería a comprar uno. Esa fidelidad muestra que, una vez superada la barrera inicial, la experiencia de uso suele ser positiva.
Entre quienes todavía están valorando la compra, el 42% ya contempla acudir al mercado de ocasión. Sin embargo, hay un problema evidente: el presupuesto medio declarado para un eléctrico usado es de 20.415 euros, una cifra todavía muy alejada del precio medio real del mercado.
Curiosamente, el precio ha perdido peso como freno entre los interesados en un eléctrico de segunda mano y solo condiciona al 13%. Las dudas principales se concentran en la autonomía, el estado de la batería y una infraestructura pública de recarga que el 70% considera insuficiente.
El coche eléctrico usado puede ser clave, pero necesita ayudas mejor diseñadas
El crecimiento del eléctrico de ocasión es una buena noticia, pero también deja al descubierto una contradicción. España quiere acelerar la electrificación, pero una gran parte de los compradores no puede acceder a un coche nuevo y tampoco encuentra eléctricos usados realmente asequibles.
Por eso tiene sentido que coches.net y GANVAM pidan un plan nacional de renovación que incluya vehículos usados de hasta cinco años y recupere los incentivos ligados al achatarramiento. No todo pasa por vender coches nuevos. Si el objetivo es retirar vehículos antiguos, contaminantes y poco seguros, apoyar eléctricos de ocasión recientes puede ser una medida mucho más eficaz para muchas familias.
Las Zonas de Bajas Emisiones también jugarán un papel importante. El 58% de los usuarios reconoce que estas restricciones influirían en su decisión de compra, mientras que el 51% tendría en cuenta una ayuda pública. El mensaje es claro: hay interés, hay oferta y hay necesidad. Falta que el precio final encaje mejor con la realidad del comprador medio.
