Citroën confirma el regreso del 2CV eléctrico: un icono por menos de 15.000 euros
Citroën ya no juega al despiste. El regreso del 2CV empieza a tomar forma con un primer adelanto oficial que apunta directamente a una reinterpretación eléctrica, urbana y asequible del coche que marcó a varias generaciones en Europa.
El modelo formará parte de la estrategia de Stellantis para lanzar eléctricos pequeños y de bajo coste en el mercado europeo, con el proyecto E-Car como base y un objetivo especialmente ambicioso: situarse por debajo de los 15.000 euros cuando llegue a producción, prevista para 2028.
El Citroën 2CV vuelve como eléctrico barato
El nuevo Citroën 2CV ya tiene su primera imagen oficial. No es una presentación completa, ni mucho menos, pero el teaser deja claro que la marca francesa quiere recuperar uno de sus nombres más reconocibles sin caer en una copia literal del modelo original.
La imagen muestra una carrocería compacta, alta y con formas redondeadas. El techo curvado, la caída suave hacia la parte trasera y el frontal con los nuevos chevrones iluminados remiten de forma evidente al 2CV clásico. También aparecen unos faros circulares reinterpretados con tecnología LED, un guiño muy directo al diseño que hizo famoso al modelo durante décadas.
Un coche pensado para recuperar el eléctrico asequible
La clave no está solo en la nostalgia. Stellantis ha incluido este proyecto dentro de su hoja de ruta hasta 2030, un plan con 60 nuevos modelos y una fuerte apuesta por vehículos eléctricos de precio contenido.
El llamado programa E-Car busca desarrollar coches pequeños, sencillos y más baratos de producir mediante el uso de módulos compartidos. Sobre esa base se espera que nazca el nuevo 2CV, que apunta a convertirse en uno de los modelos más importantes para Citroën en Europa.
El objetivo comercial es claro: bajar de los 15.000 euros. De cumplirse, se colocaría por debajo del actual Citroën ë-C3 y entraría de lleno en una nueva batalla por el coche eléctrico urbano barato, junto al futuro Renault Twingo eléctrico, el Volkswagen ID. EVERY1 y varias propuestas chinas que están empujando los precios a la baja.

Lo que todavía no se sabe
Citroën ha enseñado la silueta y Stellantis ha situado el proyecto en su calendario, pero todavía faltan los datos decisivos. No hay cifras oficiales de autonomía, batería, potencia, tiempos de carga o dimensiones definitivas.
Tampoco se ha mostrado el diseño completo del coche, por lo que habrá que esperar para saber hasta qué punto el nuevo 2CV será un urbano práctico, un producto emocional o una mezcla de ambas cosas.
Las marcas resucitan modelos míticos para esta nueva era eléctrica
El regreso del 2CV tiene mucho sentido, pero también mucho riesgo. Citroën posee una de las historias más potentes de la industria europea, y recuperar un icono así puede ser una jugada brillante si el coche es realmente barato, útil y diferente.
La nostalgia por sí sola no vende durante años. Lo que hizo grande al 2CV original no fue únicamente su aspecto simpático, sino su sencillez, su precio y su capacidad para resolver necesidades reales. Si Citroën logra trasladar esa filosofía al coche eléctrico, puede tener entre manos algo más importante que un simple modelo retro: puede tener el eléctrico popular que Europa lleva años esperando.