BYD prueba la nueva conducción inteligente de Horizon antes del chip propio Xuanji A3

BYD está utilizando el Seal como banco de pruebas para su próxima evolución en conducción inteligente, combinando el nuevo software Horizon Super Drive 2.0 con una estrategia de transición hacia su propio chip Xuanji A3. Aunque la marca china quiere reducir su dependencia de proveedores externos, todo apunta a que modelos de gran volumen como el Seal seguirán apoyándose en socios como Horizon Robotics antes de que el hardware propio llegue a producción en 2027.

BYD Seal 2026 frontal

El BYD Seal acaba de situarse en el centro de una batalla mucho más importante que una simple actualización de software. La berlina eléctrica de la marca china está sirviendo como banco de pruebas para nuevas soluciones de conducción asistida, justo cuando BYD prepara su propio chip inteligente, el Xuanji A3.

BYD Seal prueba el sistema Horizon Super Drive 2.0

BYD continúa afinando su estrategia en conducción inteligente y el Seal parece haberse convertido en una de sus plataformas clave. Según la información publicada en China, Wang Chuanfu, presidente de BYD, probó junto a Yu Kai, CEO de Horizon Robotics, una versión todavía no lanzada del sistema Horizon Super Drive 2.0 instalada en un BYD Seal.

La prueba no es menor. BYD está evaluando cómo integrar este software con la arquitectura electrónica del vehículo, conectando la información de las cámaras con los controladores centrales del coche. En otras palabras, la marca busca mejorar la respuesta del sistema de asistencia a la conducción sin tener que esperar a que su propio hardware esté listo para producirse en masa.

Detalle parte trasera del nuevo BYD Seal 2026
Detalle parte trasera del nuevo BYD Seal 2026

El chip Xuanji A3 no llegará tan rápido como parecía

Hace apenas unas semanas, BYD presentó el Xuanji A3, su primer gran chip propio para conducción inteligente. Hablamos de un procesador desarrollado en 4 nanómetros y con más de 700 TOPS de potencia de cálculo por unidad, una cifra que lo coloca en la liga de los grandes chips de automoción para funciones avanzadas de asistencia y conducción autónoma.

Sin embargo, el salto a la producción real no será inmediato. La información más reciente apunta a que el Xuanji A3 debutará primero en un modelo de Denza, la marca premium de BYD, en 2027. Eso significa que, al menos durante un tiempo, los modelos de mayor volumen como el Seal seguirán dependiendo de proveedores externos para sus sistemas de conducción asistida.

Nuevo chip de BYD, Xuanji A3 para conducción autónoma
Nuevo chip de BYD, Xuanji A3 para conducción autónoma

Una cuestión de costes, escala y márgenes

La decisión tiene sentido desde el punto de vista industrial. Usar procesadores externos de cabina y conducción integrada permite a BYD reducir el coste de fabricación entre 1.500 y 4.000 yuanes por coche, lo que equivale aproximadamente a entre 194 y 517 euros al cambio actual.

En un mercado como el chino, donde la guerra de precios se ha convertido en una constante, ese ahorro por unidad puede marcar una enorme diferencia. BYD necesita llevar sus sistemas inteligentes a coches de gran volumen sin disparar los costes, y ahí Horizon Robotics todavía tiene un papel muy relevante.

De hecho, Horizon ya habría suministrado 2,5 millones de procesadores para apoyar la expansión de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción de BYD. Esa capacidad de suministro resulta clave para evitar cuellos de botella mientras el fabricante chino termina de validar su propia arquitectura de chips.

Nvidia sigue liderando, pero China aprieta

El mercado de los controladores de dominio para turismos sigue dominado por Nvidia. En abril, las instalaciones en China alcanzaron unas 600.000 unidades, con Nvidia controlando el 50,9% del segmento y más de 300.000 paquetes de computación entregados. Horizon Robotics, por su parte, ya habría escalado hasta el 13,6%, con más de 80.000 conjuntos suministrados.

La lectura es clara: BYD quiere independencia tecnológica, pero no puede permitirse frenar su ritmo comercial. Por eso, la convivencia entre chips propios y proveedores externos será una etapa necesaria antes de que la compañía pueda integrar su hardware a gran escala.

BYD apuesta por tener control en todo y su siguiente paso es su propio chip

La estrategia de BYD parece mucho más pragmática de lo que podría parecer a simple vista. Presentar un chip propio como el Xuanji A3 lanza un mensaje potente a Nvidia, Horizon y al resto del sector: BYD quiere controlar también el cerebro de sus coches, no solo las baterías, los motores y la plataforma.

Pero fabricar un chip avanzado no significa tenerlo listo para millones de vehículos de un día para otro. La conducción inteligente exige validación, seguridad, compatibilidad con sensores, software y una fiabilidad extrema. Por eso, mantener a Horizon Robotics en modelos como el Seal no es una señal de debilidad, sino una forma inteligente de ganar tiempo, reducir costes y no romper la cadena de suministro.

A medio plazo, la gran pregunta será si BYD logra repetir en los chips lo que ya consiguió con las baterías: convertir una tecnología estratégica en una ventaja industrial propia.

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