Las frenadas fantasma en los coches Tesla con Autopilot se agrava
El número de incidencias y quejas de frenadas fantasmas con el Autopilot activo se han incrementado en los últimos meses
Tesla cuenta con una de la tecnología más avanzada en cuanto a ayudas a la conducción y sistemas de conducción autónoma.
El Autopilot, así es como se conoce este sistema de Tesla permite que en gran parte de las situaciones el coche sea capaz de actuar por si solo, eso sí, siempre bajo la vigilancia y atención del conductor.
Este sistema de Tesla, en las últimas versiones tan solo requiere de las diferentes imágenes que captan las cámaras que están instaladas en el vehículo, dejando de lado sistemas radar y Lidar. Es decir, se basan en un sistema de software muy avanzado que es capaz de interpretar esa información en milisegundos y tomar decisiones "acertadas".
Pero como todo sistema no es perfecto y en ocasiones interpreta información errónea que puede ocasionar algún que otro susto tanto a los pasajeros del vehículo como a otros coches del entorno, hablamos de las frenadas fantasmas.
Estas frenadas fantasmas son frenadas que el coche Tesla realiza porque su sistema Autopilot ha interpretado en alguna imagen algún obstáculo cuando realmente no lo hay.
Como ya puedes imaginar, el principal problema y peligro es que si se realiza una frenada brusca el posible coche que vaya detrás no tenga tiempo suficiente a reaccionar y frenar, pudiendo provocar una colisión.
Seguro que Tesla va solucionando y solventando este problema tan incómodo y sobre todo peligroso, pero aun así ha habido usuarios que han puesto una queja formal a la NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras) como la siguiente:
"Al aceptar la entrega a finales de mayo, hemos acumulado 9,000 millas en el automóvil y hemos tenido experiencias horribles con el control de crucero consciente del tráfico que aprieta los frenos sin razón aparente sin nada delante o automóviles que pasan. El comportamiento puede ser una desaceleración de 5 a 10 mph o, en algunos casos, una presión de freno COMPLETA que nos pone en peligro de chocar por detrás. Varias veces hemos estado cerca de chocar por detrás ".