Chery lanza una garantía de por vida para sus baterías Rhino
Chery quiere convertir la seguridad de sus baterías en uno de sus grandes argumentos comerciales. La marca china ha anunciado una garantía de por vida para sus vehículos de nueva energía equipados con baterías Rhino en China, justo cuando entra en vigor la nueva normativa GB 38031-2025, una de las más exigentes del mundo en materia de resistencia térmica, impacto y durabilidad para coches eléctricos e híbridos enchufables.
La batería sigue siendo uno de los grandes temas de conversación entre quienes se plantean comprar un coche eléctrico o híbrido enchufable. Y no es para menos: su durabilidad, seguridad y coste de sustitución condicionan buena parte de la confianza del usuario.
En ese escenario, Chery ha decidido mover ficha en China con una garantía de por vida para sus vehículos de nueva energía equipados con baterías Rhino. La medida llega coincidiendo con la entrada en vigor de la normativa GB 38031-2025, una de las regulaciones más exigentes del mundo para baterías de coches enchufables.
Chery refuerza la confianza en sus baterías Rhino con garantía de por vida
La nueva cobertura anunciada por Chery se aplica, por ahora, únicamente en China y está dirigida a clientes particulares que utilicen el vehículo en un entorno no comercial. No hablamos solo de una garantía sobre la batería de tracción, sino de una protección que alcanza también al motor eléctrico y a la unidad de control del sistema de propulsión, tres elementos esenciales en cualquier coche electrificado.
El movimiento tiene una lectura clara: Chery quiere convertir la seguridad de sus baterías Rhino en un argumento comercial de primer nivel. En un mercado chino cada vez más competitivo, donde los vehículos eléctricos, híbridos enchufables y eléctricos de autonomía extendida ganan terreno con rapidez, ofrecer una garantía de por vida puede marcar diferencias en la decisión de compra.
La cobertura incluye sustitución del coche en casos extremos
Uno de los puntos más llamativos del programa es la compensación prevista en caso de fuga térmica provocada por un defecto propio de la batería. Si el vehículo sufre daños por este motivo y no existe manipulación humana ni uso indebido, Chery se compromete en China a entregar al cliente una unidad nueva equivalente.
Eso sí, la cobertura tiene límites claros. No se aplica a daños derivados de un mal uso, manipulación externa, accidentes ajenos al funcionamiento de la batería o degradación provocada por factores que no entren dentro del desgaste normal previsto por el fabricante.
Chery, Exeed, Jetour e iCar serán las primeras beneficiadas
Las baterías Rhino no se limitan a un único modelo. Actualmente forman parte de la estrategia de electrificación de varias marcas del grupo Chery Automobile, entre ellas Chery, Exeed, Jetour e iCar. Todas ellas podrán aprovechar esta nueva garantía en los modelos que incorporen estos paquetes de baterías.
A medio plazo, esta tecnología también puede tener implicaciones interesantes para Europa. Marcas asociadas al ecosistema de Chery, como OMODA, JAECOO o EBRO, podrían beneficiarse de este desarrollo técnico, aunque la garantía de por vida no se ha anunciado todavía para otros mercados. En el caso de EBRO, el futuro eléctrico derivado del Chery QQ3 aparece como uno de los candidatos naturales para heredar esta tecnología.
La norma GB 38031-2025 cambia las reglas del juego
La decisión de Chery coincide con la aplicación de la normativa china GB 38031-2025, que eleva notablemente el listón de seguridad para las baterías de vehículos de nueva energía. Uno de sus puntos más importantes es la exigencia de que, tras una fuga térmica inducida, la batería no arda ni explote durante al menos dos horas.
Además, el sistema debe evitar que el humo tóxico alcance el habitáculo durante los primeros minutos tras la alerta interna, un aspecto clave para dar margen de reacción a los ocupantes. La regulación también incorpora pruebas de impacto más severas, como la resistencia frente al golpe de una bola de acero de 30 milímetros con una energía de 150 julios, repetido hasta tres veces sin que se produzca ignición.
También se mide la resistencia tras la carga rápida
La seguridad no se evalúa solo en situaciones extremas de accidente. La normativa contempla pruebas tras 300 ciclos consecutivos de carga rápida, con el objetivo de comprobar que las celdas y la estructura del paquete mantienen su integridad sin alteraciones críticas.
Este punto es especialmente importante porque la carga rápida será cada vez más habitual en los coches eléctricos. Si los fabricantes quieren convencer a más usuarios, no basta con prometer muchos kilómetros de autonomía: también deben demostrar que la batería seguirá siendo segura tras años de uso intensivo.
La garantía de por vida un arma muy poderosa de venta
La garantía de por vida de Chery es una maniobra inteligente, pero también un mensaje directo a toda la industria. Durante años, muchos compradores han mirado con recelo el coste de una batería fuera de garantía. Si un fabricante se atreve a cubrir de por vida sus componentes eléctricos más caros, está enviando una señal de confianza muy potente.
Ahora bien, la gran pregunta es cuándo veremos algo parecido en Europa. Para marcas como OMODA, JAECOO o EBRO, replicar una cobertura así sería un golpe sobre la mesa frente a fabricantes tradicionales. No solo venderían coches eléctricos o híbridos enchufables más competitivos, sino también una tranquilidad que muchos usuarios todavía echan en falta.
