La UE y Alemania llegan a un acuerdo para regular los combustibles sintéticos más allá de la prohibición de 2035
Tras largas negociaciones, finalmente la Unión Europea y Alemania llegan a un acuerdo
La decisión final de Alemania para apoyar la prohibición de venta de coches de combustión para 2035 parece que finalmente tiende hacia el 'sí'. Todo ello, después de la Unión Europea haya tenido que incluir la excepción de los coches que funcionen con combustibles sintéticos más allá de la prohibición.
El jueves, tenía lugar una reunión que finalmente se extendió hasta el viernes. Finalmente, el jefe de política climática de la UE, Frans Timmermans, comunicaba en Twitter: "Hemos llegado a un acuerdo con Alemania sobre el uso futuro de combustibles electrónicos en los automóviles".
Según la nueva inclusión de este tipo de combustibles, los vehículos con motores de combustión interna podrán venderse tras la prohibición de 2035, siempre que sus depósitos se llenen de forma exclusiva con combustibles neutros en CO2, algo que por el momento no está claro cómo se va a garantizar.

Según dijo un funcionario de la UE, después de que los ministros lo aprueben la ley inicial, la comisión proporcionará más detalles sobre los próximos pasos para implementar la normativa sobre combustibles sintéticos. Algunos alemanes, como el miembro verde el parlamento europeo, Michael Boss, mostraron su disconformidad con el acuerdo:
"El sector de la automoción ha abrazado con entusiasmo los coches eléctricos, lo que hace que el debate anterior sobre el tema sea absurdo y dañe la credibilidad de Alemania. Ahora es el momento de hacer las reparaciones."
Está previsto que el martes se reúnan los ministros de energía en Bruselas para aprobar la normativa, ahora sí con el respaldo de Alemania tras haber alcanzado este acuerdo. Actualmente, los demás países que se oponían constituyen una minoría que no es suficiente para bloquear la votación, por lo que la petición de Italia que iba más allá para poder incluir los biocombustibles en la excepciones, finalmente no se discutirá. Aún así, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, lo ve con una victoria:
"Se ha ganado la batalla de la neutralidad tecnológica, que es la condición previa para el reconocimiento de los biocombustibles. También estamos demostrando que los biocombustibles son de cero emisiones, por lo que no hay necesidad de entrar en detalles técnicos. Si la tecnología da en el blanco, entonces se puede usar."