Waymo será investigada por la NHTSA por una infracción de tráfico

Foto de un vehículo Waymo con conducción autónoma en San Francisco

Uno de sus coches autónomos no actúo como debía y eso supuso un peligro para todos

La agencia federal National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) ha abierto una evaluación preliminar en torno a unos 2.000 vehículos robotaxi de Waymo, tras un incidente registrado en Atlanta (Georgia) el 22 de septiembre de 2025. En dicho suceso, un vehículo autónomo de Waymo —equipado con su sistema de conducción autónoma de quinta generación— se aproximó a un autobús escolar detenido, con luces rojas de advertencia y brazo de parada desplegado para el descenso de escolares, detuvo brevemente, pero luego maniobró para “rodear” el bus y lo sobrepasó por delante y por el costado.

Según el informe de la NHTSA, en esa maniobra el vehículo autónomo pasó por delante del autobús y además pasó el brazo de control de descenso (“crossing control arm”) cerca de los alumnos que bajaban. Waymo ha reconocido el incidente, ha declarado que accedió a ya haber desplegado mejoras de software y planea más actualizaciones.

Por qué este caso es relevante

  1. Normativa y cumplimiento: Las leyes de tráfico en Georgia —y en muchos otros estados de EE.UU.— imponen que los vehículos se detengan completamente ante un autobús escolar que tiene activadas sus luces de parada y brazo de señalización. El incidente plantea la cuestión de cómo aplicar esa norma cuando el vehículo en cuestión es autónomo, sin conductor humano al volante.
  2. Responsabilidad legal: Como señaló el representante estatal Clint Crowe, “estos coches no tienen conductor, así que realmente vamos a tener que replantear quién es la parte responsable, quién va a controlar ese vehículo y quién va a ser el operador”.
  3. Seguridad infantil: La atención se centra en escenarios de alto riesgo, como un autobús escolar en parada, que implican una obligación especial de protección hacia los niños. Que un robotaxi actúe inesperadamente en este contexto mina la confianza pública en la tecnología autónoma.
  4. Expansión de la movilidad autónoma: Waymo opera en varias ciudades importantes de EE.UU. y pretende expandirse, lo que hace que cada incidente de este tipo tenga repercusiones globales para la industria de los vehículos autónomos.

Qué está haciendo la NHTSA

La NHTSA, a través de su Oficina de Investigación de Defectos (ODI, por sus siglas en inglés), ha abierto una evaluación preliminar que examinará:

  • Cómo está diseñado el sistema de conducción autónoma de Waymo para responder ante vehículos escolares detenidos con sistemas de advertencia activados (luces, brazo de parada, brazos de cruce).
  • Si hay otros incidentes similares en el pasado, dado que miles de millones de millas se recorren con estos sistemas y la agencia estima “alta probabilidad de otros incidentes previos similares”.
  • Si el fabricante está aplicando correcciones adecuadas (ya se han reconocido algunas mejoras de software) y si el nivel de supervisión y transparencia es suficiente.

Comentarios de Waymo

Waymo ha indicado que el vehículo involucrado “se aproximó al autobús desde un ángulo en que las luces intermitentes y la señal de parada no eran visibles” para su sistema. La compañía sostiene que mantuvo una velocidad reducida y mantuvo distancia de los niños. También reafirma que “conducir con seguridad alrededor de niños ha sido siempre una de nuestras más altas prioridades” y que seguirá colaborando con la NHTSA.

Implicaciones para regulación y futuro

  • El incidente refuerza la necesidad de marcos normativos específicos para vehículos autónomos, que incluyan cláusulas de responsabilidad, sanciones, y procedimientos de supervisión cuando no hay conductor humano.
  • En Georgia, se menciona que el senador estatal Rick Williams planea introducir legislación que imponga multas más elevadas a los fabricantes de vehículos autónomos que violen normas de tráfico como las del autobús escolar.
  • A nivel técnico, el caso evidencia que aun en entornos “predecibles” como la parada de un autobús escolar, los sistemas autónomos pueden enfrentar “casos extremos” o poco comunes que exigen mejoras sustanciales de percepción, interpretación del entorno y toma de decisiones.
  • Desde el punto de vista del sector de vehículos eléctricos y movilidad autónoma (tema central de este medio), este tipo de incidentes puede ralentizar la aceptación pública y la expansión comercial de robotaxis, algo que deberá compensarse con mayor transparencia, seguridad demostrable y regulación clara.

El suceso protagonizado por Waymo destaca un punto crítico: aunque la conducción autónoma progresa, aún quedan desafíos importantes cuando se trata de escenarios con vulnerables (como niños bajando de un autobús escolar). La intervención de la NHTSA subraya que la tecnología ya no puede considerarse en fase puramente experimental; está entrando en la vida cotidiana y se somete a exigencias de cumplimiento de la ley como cualquier otro vehículo. Para que la movilidad autónoma salga fortalecida, será clave que los fabricantes, reguladores y el público cooperen en definir estándares claros, responsabilidades y mecanismos de rendición de cuentas.

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