Volkswagen rompe con Bosch y cambia su estrategia de conducción autónoma

Volkswagen mueve ficha en una de las áreas más importantes para el futuro del automóvil: la conducción automatizada. La compañía ha puesto fin a la alianza entre Cariad y Bosch, aunque el trabajo conjunto deja como resultado una tecnología de asistencia de Nivel 2 que llegará a modelos como el futuro ID.EVERY1, previsto para 2027.

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Volkswagen ha decidido cerrar una etapa clave en su estrategia de conducción automatizada. La alianza entre Cariad, su filial de software, y Bosch llega a su fin después de varios años de trabajo conjunto, aunque el proyecto no se va de vacío: ambas compañías aseguran haber desarrollado una base tecnológica de Nivel 2 lista para llegar a modelos de producción.

El movimiento deja una lectura doble. Por un lado, Volkswagen gana una solución de asistencia avanzada que estrenará en coches como el futuro ID.EVERY1. Por otro, el grupo alemán parece admitir que necesita otro ritmo —y probablemente otros socios— si quiere competir de verdad en los niveles más altos de conducción autónoma.

Volkswagen y Bosch ponen fin a su alianza de conducción automatizada

La Automated Driving Alliance, creada por Cariad y Bosch en 2022, ha quedado oficialmente concluida. El objetivo inicial era desarrollar una plataforma escalable para funciones de asistencia y conducción automatizada, con la vista puesta incluso en sistemas de Nivel 3. Sin embargo, la colaboración no continuará hacia esa siguiente fase. Según Reuters, Volkswagen ha confirmado que el trabajo conjunto no se ampliará al Nivel 3, donde el coche asume la vigilancia del entorno en determinadas condiciones.

La versión oficial de Volkswagen y Cariad es más positiva: la alianza ha alcanzado un hito de producción en serie con un sistema basado en inteligencia artificial para funciones ADAS de Nivel 2. Esta tecnología podrá ser utilizada por ambas compañías en sus propios productos y desarrollos futuros.

El ID.EVERY1 será uno de los primeros beneficiados

Uno de los puntos más interesantes es que el futuro Volkswagen ID.EVERY1, el coche eléctrico urbano previsto para 2027, incorporará tecnología nacida dentro de esta colaboración. Se trata de un dato relevante porque hablamos de un modelo llamado a ocupar la parte más accesible de la gama eléctrica de Volkswagen.

El sistema desarrollado permite funciones avanzadas de asistencia, incluyendo conducción “hands-free” en determinadas situaciones. Es decir, el conductor podrá retirar las manos del volante temporalmente, aunque seguirá siendo responsable de supervisar la carretera. No hablamos, por tanto, de conducción autónoma plena, sino de un asistente más sofisticado dentro del Nivel 2 SAE.

Otro aspecto importante es su escalabilidad. Cariad y Bosch aseguran que la pila de software puede integrarse en diferentes tipos de vehículos, desde urbanos hasta modelos premium, y tanto en plataformas eléctricas como en coches con motor de combustión.

Concept del Volkswagen ID.EVERY 1
Concept del Volkswagen ID.EVERY1

El gran reto sigue siendo el Nivel 3

La ruptura cobra más sentido al mirar hacia el Nivel 3. En este punto, el coche no solo ayuda al conductor, sino que puede asumir la tarea de conducción en escenarios concretos. El usuario puede apartar la vista de la carretera, aunque debe estar preparado para recuperar el control cuando el sistema lo solicite.

Ese salto tecnológico, legal y de responsabilidad es mucho más complejo que el Nivel 2. Y ahí Volkswagen parece querer moverse con más rapidez. Reuters señala que Cariad ha arrastrado retrasos y pérdidas desde su creación en 2020, un contexto que ayuda a entender por qué el grupo está recurriendo cada vez más a socios externos para cerrar la brecha tecnológica con sus rivales.

Mobileye y Wayve aparecen en el horizonte

La gran pregunta ahora es con quién seguirá Volkswagen. Mobileye parte con ventaja por su relación previa con el grupo alemán. La compañía israelí ya colabora con Volkswagen en tecnologías de conducción automatizada y suministra componentes para el ID. Buzz AD de Nivel 4, pensado para servicios de movilidad autónoma.

También suena con fuerza Wayve, una startup británica especializada en modelos de inteligencia artificial aplicados a la conducción. Su enfoque se basa en sistemas capaces de aprender de grandes volúmenes de datos y adaptarse a distintos entornos. Wayve cerró una ronda de 1.200 millones de dólares, unos 1.000 millones de euros, con inversores como Microsoft, NVIDIA, Uber, Mercedes-Benz, Nissan y Stellantis.

Volkswagen no puede permitirse otro tropiezo en software

La decisión de cortar con Bosch no debería interpretarse solo como un fracaso. También puede ser una señal de realismo. Volkswagen ha entendido que el software ya no es un complemento del coche: es una de las piezas que definirá qué fabricantes seguirán siendo relevantes durante la próxima década.

El problema es que el grupo alemán llega tarde a algunas batallas. Tesla, los fabricantes chinos y compañías como Mobileye o Wayve han impuesto un ritmo altísimo. Si Volkswagen quiere que sus eléctricos sean competitivos, no basta con buenas baterías, diseños atractivos o precios más ajustados. Necesita asistentes de conducción convincentes, actualizables y fiables.

El ID.EVERY1 puede ser una buena prueba. Si un coche eléctrico urbano y asequible llega en 2027 con funciones avanzadas de asistencia, Volkswagen habrá logrado democratizar parte de esta tecnología. Pero el verdadero examen estará en el Nivel 3: ahí es donde se verá si el grupo ha aprendido la lección o si vuelve a quedarse atrapado en desarrollos demasiado lentos para una industria que ya no espera a nadie.

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