Rascacielos que almacenan energía gracias a la gravedad. Te contamos en qué consiste
Una startup suiza se atreve con unos proyectos totalmente innovadores y que podrían cambiar el panorama de las grandes ciudades
Skidmore, Owings & Merrill (SOM), el renombrado diseñador del Burj Khalifa en Dubái, el edificio más alto del mundo, se ha asociado con Energy Vault Holdings para investigar la posibilidad de crear algo aún más ambicioso: rascacielos de 1 kilómetro de altura que también funcionarían como enormes sistemas de almacenamiento de energía basados en la gravedad.
Es probable que hayas tenido que volver a leer para asegurarte de lo que hemos escrito ¿Verdad? Tranquilo, a continuación te explicamos en qué consiste.
Innovación en almacenamiento de energía
La propuesta incluye dos ideas particularmente interesantes. La primera, inspirada en investigaciones de Gravitricity e IISA, utilizaría el exceso de energía, proveniente de fuentes renovables como la solar o de una red eléctrica convencional, para elevar un peso hasta la cima de un rascacielos. Cuando se necesite energía, el peso se libera, descendiendo hasta la base del edificio y utilizando la fuerza de la gravedad para generar electricidad.
El diseño de la torre, denominado EVu, es una superestructura que optimiza la economía de las unidades y permite la integración de sistemas de almacenamiento de energía por gravedad (GESS) en edificios altos mediante una estructura hueca de más de 300 metros, y hasta 1.000 metros (1 km) de altura. Estas estructuras tendrán la capacidad de almacenar varios GWh de energía basada en la gravedad, no solo para alimentar el propio edificio, sino también para satisfacer las necesidades energéticas de edificios adyacentes. Este diseño innovador permite, por primera vez en la historia de la construcción de edificios, una recuperación de carbono en plazos acelerados de 3 a 4 años.
Además del sistema de gravedad EVu, el equipo también propone el sistema EVc. Este funcionaría de manera similar, pero en lugar de un gran peso, se bombearía agua hasta la cima del rascacielos y luego se dejaría caer para hacer funcionar turbinas y producir energía.
Aunque pueda parecer futurista, ya existen sistemas similares en funcionamiento en estaciones hidroeléctricas de almacenamiento por bombeo. En estos sistemas, el agua se libera desde una montaña o colina, generando electricidad al hacer girar turbinas mientras fluye cuesta abajo y proporcionando más electricidad cuando se necesita. Cuando hay un exceso de energía, el agua se bombea de nuevo hasta la cima, lista para repetir el proceso.
Retos que enfrentarse en este proyecto
A pesar de que la ciencia básica detrás de ambas ideas es sólida, los desafíos prácticos son considerables. Estos incluyen la capacidad de soportar el peso adicional, la eficiencia y el mantenimiento general. Además, la cantidad de espacio requerido y las partes móviles podrían hacer que la construcción de un rascacielos de oficinas o residencial con este sistema sea económicamente inviable.
Por ahora, esta idea debe ser tomada con cautela. Sin embargo, la colaboración cuenta con talento de alto calibre, incluyendo a Bill Baker, co-creador del Burj Khalifa.