Nvidia revoluciona la conducción autónoma en el CES 2026 con Alpamayo y Mercedes-Benz

Nvidia Alpamayo

Nvidia sorprende en el CES 2026 con grandes avances en la tecnología sobre la conducción autónoma con Alpamayo

Nvidia ha aprovechado su keynote en CES 2026 para dejar claro que su ambición en la conducción autónoma va mucho más allá de la simple detección de objetos. Durante la presentación, Jensen Huang desveló una batería de anuncios que marcan un antes y un después en el concepto de “IA física”, con un mensaje muy claro: los coches autónomos no solo deben ver la carretera, también deben razonar sobre ella.

Según Nvidia, estamos ante algo comparable al “momento ChatGPT” de la inteligencia artificial aplicada al mundo real.

Alpamayo: cuando el coche empieza a razonar

La gran protagonista del evento ha sido Alpamayo, una nueva familia de modelos de IA de código abierto pensada para resolver uno de los mayores quebraderos de cabeza de la conducción autónoma: el llamado long tail problem. Es decir, esas situaciones raras, poco frecuentes o imprevisibles que suelen provocar fallos o desconexiones en los sistemas actuales.

El modelo estrella es Alpamayo 1, un sistema Vision-Language-Action (VLA) con 10.000 millones de parámetros. A diferencia de las arquitecturas tradicionales, que se limitan a percibir el entorno y planificar una ruta, Alpamayo introduce razonamiento en cadena (chain-of-thought). Analiza el vídeo en tiempo real, decide la trayectoria del vehículo y, además, explica el porqué de cada decisión.

En palabras de Huang, el sistema es capaz de “pensar” ante escenarios extraños y justificar su comportamiento, un paso clave para acercarse a una conducción verdaderamente autónoma y más fiable.

Apuesta total por el código abierto

Nvidia no quiere este avance solo para sí misma. La compañía ha optado por una estrategia abierta para atraer a desarrolladores y fabricantes, con el objetivo de convertirse en una especie de “Android de la autonomía”, frente a la estrategia cerrada de Tesla con su Full Self-Driving.

Entre los lanzamientos anunciados destacan:

  • Pesos del modelo Alpamayo 1, disponibles en Hugging Face.
  • AlpaSim, un entorno de simulación integral y open source.
  • Physical AI Open Datasets, con más de 1.700 horas de conducción real en escenarios complejos y poco habituales.

Con este ecosistema, Nvidia busca acelerar el desarrollo de sistemas capaces de enfrentarse a situaciones que hoy siguen siendo un reto para la industria.

La colaboración entre Nvidia y Mercedes-Benz llevaba años gestándose, pero en el CES 2026 por fin se ha concretado el calendario. El Mercedes-Benz CLA 2025 será el primer modelo de producción en integrar toda la pila de conducción autónoma de Nvidia, incluidas las nuevas capacidades de razonamiento de Alpamayo.

El despliegue será progresivo:

  • Estados Unidos: primer trimestre de 2026
  • Europa: segundo trimestre de 2026
  • Asia: a lo largo de la segunda mitad de 2026

Por ahora, el sistema se lanzará como una solución SAE Nivel 2+, similar en planteamiento al FSD de Tesla, lo que implica que el conductor debe mantener la atención en todo momento. Aun así, el objetivo declarado es evolucionar hacia niveles 4 de autonomía en el futuro.

Mercedes lo define así con su MB.DRIVE ASSIST PRO: un sistema que combina asistencia a la conducción y navegación para desplazarse por ciudad —desde el aparcamiento hasta el destino— con intervención humana siempre posible gracias a su enfoque de dirección cooperativa.

El conjunto de sensores es especialmente ambicioso: 30 sensores en total, entre ellos 10 cámaras, 5 radares y 12 sensores ultrasónicos.

Vera Rubin: el cerebro que lo entrena todo

Detrás de todo este desarrollo hay una enorme infraestructura de cálculo. Nvidia también presentó Vera Rubin, su nueva plataforma de IA que toma el relevo de Blackwell. Se trata de una arquitectura de seis chips ya en producción, pensada principalmente para centros de datos, pero clave para entrenar y simular las próximas generaciones de Alpamayo.

Las GPUs “Rubin” y las CPUs “Vera” serán las encargadas de procesar los millones de kilómetros virtuales y reales que acabarán traduciéndose en sistemas más avanzados dentro de los vehículos.

Con Alpamayo, Nvidia no solo quiere mejorar la percepción del entorno, sino dotar a los coches de una capacidad real de razonamiento. La combinación de modelos abiertos, simulación avanzada y un socio como Mercedes-Benz marca un punto de inflexión en la carrera por la conducción autónoma, especialmente en el mercado europeo.

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