China invierte tanto en energía como Europa y Estados Unidos juntos
El gigante chino es consciente de las fuertes inversiones que hay que realizar en energía renovable
La inversión mundial en energía alcanzará un récord histórico de 3,3 billones de dólares (aproximadamente 2,89 billones de euros) en 2025, según el informe World Energy Investment 2025 de la Agencia Internacional de la Energía (IEA).
Este hito refleja una transformación significativa en el panorama energético global, con un marcado impulso hacia las tecnologías limpias y sostenibles.
Auge de las tecnologías limpias
De los 3,3 billones de dólares proyectados, alrededor de 2,2 billones (unos 1,93 billones de euros) se destinarán a tecnologías limpias, incluyendo energías renovables, nuclear, redes eléctricas, almacenamiento en baterías, combustibles de bajas emisiones, eficiencia energética y electrificación. Esta cifra duplica la inversión prevista en combustibles fósiles, que se estima en 1,1 billones de dólares.
La energía solar lidera este cambio, con inversiones que alcanzarán los 450.000 millones de dólares (alrededor de 395.000 millones de euros) en 2025, convirtiéndose en la tecnología energética con mayor financiación a nivel global. El almacenamiento en baterías también experimenta un crecimiento notable, con inversiones que superarán los 65.000 millones de dólares (aproximadamente 57.000 millones de euros).
China a la vanguardia de la inversión energética
China consolida su posición como el principal inversor energético mundial, destinando más de 625.000 millones de dólares (unos 549.000 millones de euros) a tecnologías limpias en 2024, casi el doble que en 2015. Este impulso ha permitido al país alcanzar sus objetivos de capacidad eólica y solar para 2030 con seis años de antelación.
Sin embargo, China también continúa expandiendo su capacidad de generación a partir de carbón. En 2024, inició la construcción de casi 100 gigavatios de nuevas plantas de carbón, elevando las aprobaciones globales de proyectos de carbón a su nivel más alto desde 2015.
Desafíos en la infraestructura eléctrica
A pesar del aumento en la generación de energía limpia, la inversión en redes eléctricas no sigue el mismo ritmo. Actualmente, se invierten alrededor de 400.000 millones de dólares (aproximadamente 351.000 millones de euros) anuales en infraestructuras de red, frente a los 1 billón de dólares destinados a la generación. Esta disparidad podría comprometer la seguridad del suministro eléctrico si no se corrige.
Factores como retrasos en los permisos y cuellos de botella en las cadenas de suministro de componentes clave, como transformadores y cables, están ralentizando el desarrollo de las redes necesarias para integrar las nuevas fuentes de energía renovable.
África: una región rezagada en inversión energética
A pesar de representar aproximadamente el 20% de la población mundial, África solo atrae el 2% de la inversión global en energía limpia. Las inversiones energéticas totales en el continente han disminuido en un tercio durante la última década, y el acceso a financiamiento asequible sigue siendo un obstáculo significativo.
La IEA destaca la necesidad urgente de aumentar la financiación pública para desbloquear capital privado y cerrar la brecha de inversión en las economías en desarrollo. Sin una acción decisiva, los objetivos de acceso a la energía y las metas climáticas podrían verse comprometidos.
Perspectivas futuras
El informe de la IEA subraya una tendencia positiva hacia la inversión en tecnologías limpias, con la energía solar y el almacenamiento en baterías liderando el camino. Sin embargo, advierte que, sin mejoras significativas en la infraestructura de redes eléctricas y un enfoque más equitativo en la distribución de inversiones, especialmente en regiones como África, los avances podrían ser insuficientes para alcanzar los objetivos globales de sostenibilidad y seguridad energética.
La transición energética global está en marcha, pero su éxito dependerá de la capacidad de los países para equilibrar la inversión en generación, infraestructura y acceso equitativo a la energía.