Zoox (de Amazon) ya tiene lista la producción en masa de su coche autónomo

Zoox y su línea de producción y montaje

La nueva fábrica de Zoox será capaz de producir hasta 10.000 unidades de vehículos autónomos al año

Zoox, la empresa de vehículos autónomos respaldada por Amazon, acaba de dar un paso crucial en su expansión con la inauguración de su primera fábrica de producción masiva en Hayward, California. Esta nueva instalación, que abarca más de 20.000 metros cuadrados, tiene capacidad para fabricar más de 10.000 robotaxis eléctricos al año una vez alcance su ritmo máximo de trabajo.

El centro de Hayward se suma al que ya opera en Fremont, también en el área de la bahía de San Francisco, aunque este último está enfocado en tareas de desarrollo e integración de sensores en vehículos de prueba. La nueva planta, en cambio, reúne bajo un mismo techo todas las fases clave del proceso industrial: desde la ingeniería, el ensamblaje de vehículos y la integración de software, hasta el almacenamiento de componentes y las pruebas finales. El objetivo es claro: escalar la producción de su plataforma de movilidad autónoma para conquistar diferentes mercados urbanos de Estados Unidos.

La estrategia de despliegue comenzará este mismo año en Las Vegas, donde se prevé que el servicio esté disponible para el público antes de que acabe 2025. Poco después, la flota también se implementará en San Francisco, y ciudades como Austin, Miami, Los Ángeles o Atlanta ya están en el radar de Zoox para próximos lanzamientos. De hecho, la empresa mantiene programas piloto en seis ciudades estadounidenses y estima que en mercados intermedios podría desplegar entre 500 y 1.000 unidades, cifra que podría llegar hasta 2.000 vehículos en grandes urbes.

El robotaxi de Zoox representa una visión disruptiva frente a otros actores del sector. No se trata de un coche adaptado, sino de un vehículo diseñado desde cero para la conducción autónoma. Con un diseño completamente simétrico, mide 3,63 metros de largo y carece de volante o pedales. En su interior puede transportar cómodamente a cuatro personas enfrentadas entre sí, aunque también existe la opción de retirar los asientos para transformarlo en un vehículo de reparto urbano. A nivel técnico, incorpora un sistema de percepción avanzado compuesto por cámaras, radares y seis sensores lidar situados en el techo, mientras que una batería de 133 kWh le otorga hasta 16 horas de funcionamiento continuo. Puede alcanzar una velocidad de 120 km/h, aunque ha sido optimizado para la movilidad en entornos urbanos, donde puede maniobrar con una agilidad sorprendente gracias a sus ejes direccionales y tracción total, permitiéndole girar prácticamente sobre su eje o circular en ambas direcciones.

La fabricación del robotaxi combina lo mejor del trabajo humano con procesos automatizados. La línea de ensamblaje integra robots que ejecutan tareas específicas como la aplicación de adhesivos o el desplazamiento autónomo de los vehículos dentro de la fábrica, mientras que la mayoría de las operaciones siguen estando a cargo de técnicos especializados para mantener un estricto control de calidad. Esta arquitectura modular no solo simplifica la fabricación, sino que también facilita futuras actualizaciones o adaptaciones.

El lanzamiento de esta planta posiciona a Zoox como un competidor serio en el emergente mercado de la movilidad autónoma, donde empresas como Waymo —subsidiaria de Alphabet— y Tesla también juegan sus cartas. Sin embargo, mientras Waymo adapta vehículos existentes como el Jaguar I-Pace y Tesla planea usar el Model Y en su servicio de robotaxis en Austin (en lugar del aún inédito Cybercab), Zoox apuesta por una solución integral desarrollada desde cero. Esta aproximación le otorga una ventaja diferenciadora, aunque también enfrenta retos importantes, como los elevados costes de producción, las exigencias normativas o los problemas de seguridad que han obligado a algunas compañías a retirar temporalmente parte de sus flotas.

En este contexto de competencia feroz y avance tecnológico constante, la nueva planta de Zoox marca el inicio de una fase decisiva. No solo simboliza la transición de los prototipos a la producción en serie, sino que también refleja la ambición de Amazon por convertirse en uno de los grandes protagonistas del futuro de la movilidad urbana autónoma y sostenible.

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