Un preocupante estudio muestra que la eficiencia de los paneles fotovoltaicos no es la anunciada por sus fabricantes
Los datos ofrecidos por los fabricantes distan de la eficiencia real de los paneles solares
Un reciente estudio de TÜV Rheinland ha puesto de manifiesto una preocupante disminución en la calidad de los módulos fotovoltaicos en la última década. En 2024, el 65,7% de los módulos analizados mostraron una potencia inferior a la especificada por el fabricante, en contraste con el 28,3% registrado en 2015-2016. Este análisis abarcó 519 módulos de 17 fabricantes diferentes.
Esta discrepancia tiene serias implicaciones para la producción energética real de las plantas solares. Pérdidas pequeñas por módulo, multiplicadas por miles, pueden comprometer el rendimiento y el retorno de inversión de un proyecto fotovoltaico.
Para enfrentar este desafío, TÜV Rheinland ha desarrollado el PV Mobile Lab, un laboratorio portátil que permite evaluar módulos directamente en su lugar de instalación. Este sistema facilita controles por muestreo sin necesidad de desmontar ni transportar los módulos, representando una ventaja operativa y ambiental significativa. El laboratorio móvil puede analizar entre 150 y 200 módulos por día, lo que permite validar rápidamente grandes lotes de equipos.
Este proceso no solo acelera la puesta en marcha de las plantas solares, sino que también reduce los costes de transporte y las emisiones asociadas al traslado de los módulos a laboratorios convencionales.
Con más de 40 años apoyando el desarrollo de la energía solar, TÜV Rheinland cuenta con más de 1.000 especialistas en energía fotovoltaica y presencia global a través de laboratorios y centros de competencia en América, Europa, Asia y África. Anualmente, realizan más de 50.000 pruebas en módulos solares, inversores, sistemas de almacenamiento y componentes asociados, asegurando que cumplan con los estándares de calidad, fiabilidad y seguridad necesarios para garantizar una generación estable y sostenible.
Además, colaboran con entidades de normalización internacional y participan en proyectos de investigación e innovación para mejorar continuamente las metodologías de ensayo y certificación.
Contar con módulos fotovoltaicos que realmente cumplen con las especificaciones es esencial para avanzar hacia una matriz energética limpia y confiable. Al asegurar la calidad desde el inicio, se evitan pérdidas de eficiencia, costes de mantenimiento no previstos y emisiones indirectas.
El uso de laboratorios móviles como el de TÜV Rheinland reduce la huella ambiental del proceso de control de calidad, a la vez que fortalece la confianza del mercado en la energía solar como solución a gran escala.
En un contexto donde cada kilovatio cuenta, verificar la potencia real de los módulos no es solo una cuestión técnica, sino un paso esencial hacia un modelo energético más justo, eficiente y ecológico.