Los coches autónomos de Waymo llegan a 4 nuevas ciudades estadounidenses
Waymo expande su servicio de robotaxis eléctricos a cuatro nuevas ciudades de EE. UU.: Baltimore, St. Louis, Pittsburgh y Philadelphia
La expansión de Waymo continúa a toda velocidad. Esta semana la compañía perteneciente a Alphabet ha anunciado formalmente su desembarco en cuatro nuevas ciudades de Estados Unidos: Baltimore, MD, St. Louis, MO, Pittsburgh, PA y Philadelphia, PA.
Desde ya, Waymo desplegará su flota eléctrica basada en Jaguar I‑PACE con conductores humanos al volante, una fase clave para recolectar datos viales, mejorar los mapas locales y comprender los patrones de tráfico de cada urbe — sin subir aún a ningún pasajero en modo totalmente autónomo.
Ese método ha sido la piedra angular del despliegue previo de Waymo en ciudades como Phoenix, AZ, San Francisco, CA, Los Angeles, CA, Austin, TX o Seattle, WA, donde ya opera o prepara su oferta de robotaxis para el público.
Pero la expansión no es solo técnica: equipos sobre el terreno de Waymo también mantendrán encuentros con grupos comunitarios, defensores del transporte público y autoridades locales y estatales, con el fin de asegurar que los vehículos autónomos se integren sin fricciones a los sistemas de movilidad preexistentes. En algunos territorios, como Baltimore o St. Louis, la empresa colaborará con los reguladores para desarrollar marcos normativos que permitan una implementación comercial segura.
En cuanto a su trayectoria, Waymo acumula ya más de 100 millones de millas recorridas de forma totalmente autónoma en vías públicas, un umbral que refleja años de desarrollo y pruebas, y que le otorga una ventaja clara en experiencia sobre sus competidores. Además, la empresa expone que sus datos muestran reducciones significativas en incidentes graves comparados con conductores humanos — un argumento clave para sustentar la seguridad del transporte autónomo.
Con estos pasos, Waymo refuerza su estrategia de crecimiento ordenado y sostenido, apostando por una movilidad urbana más limpia (sus taxis son eléctricos), más eficiente y tecnológicamente avanzada. Para nuestro público europeo, esto confirma una tendencia global hacia vehículos autónomos que podrían reconfigurar por completo la forma en que entendemos el transporte compartido.