Elon Musk ya tiene su propia ciudad llamada Starbase

Starbase de SpaceX

Starbase, una ciudad que nace en los alrededores de la sede central de SpaceX

La comunidad de Boca Chica, en el sur de Texas, ha sido oficialmente incorporada como la nueva ciudad de Starbase, tras una votación celebrada el 3 de mayo de 2025. La propuesta fue aprobada con una abrumadora mayoría: 212 votos a favor y solo 6 en contra, de un total de 218 participantes registrados.

La mayoría de los votantes eran empleados de SpaceX o personas con vínculos estrechos con la empresa, lo que ha suscitado preocupaciones sobre la representatividad del proceso. Bobby Peden, vicepresidente de pruebas y lanzamientos de SpaceX, fue elegido alcalde sin oposición, al igual que los dos comisionados de la ciudad, todos ellos afiliados a la compañía.

Con esta incorporación, SpaceX gana mayor autonomía para gestionar aspectos locales como la planificación urbana, la aprobación de proyectos inmobiliarios y la coordinación de cierres de carreteras durante los lanzamientos. Además, la empresa está desarrollando infraestructuras para sus empleados, incluyendo un centro comunitario de 1.860 metros cuadrados y una piscina, con una inversión de 22 millones de dólares (aproximadamente 20,5 millones de euros).

Sin embargo, la creación de Starbase ha generado críticas por parte de grupos ambientalistas y comunidades indígenas locales. El South Texas Environmental Justice Network y la tribu Carrizo/Comecrudo han expresado su preocupación por el impacto ambiental de las operaciones de SpaceX, incluyendo la contaminación de fuentes de agua y la destrucción de hábitats naturales. También temen que la nueva ciudad restrinja el acceso público a la playa de Boca Chica, un lugar de importancia cultural y espiritual para las comunidades locales.

Además, SpaceX ha enfrentado sanciones por parte de la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. y la Comisión de Calidad Ambiental de Texas por verter aguas residuales en humedales sin los permisos adecuados. Aunque posteriormente obtuvo un permiso para descargar hasta 1,35 millones de litros de agua durante las pruebas y lanzamientos, las preocupaciones sobre la contaminación persisten.

La incorporación de Starbase como ciudad plantea interrogantes sobre el equilibrio entre el desarrollo tecnológico y la protección del medio ambiente y los derechos de las comunidades locales. Mientras SpaceX avanza en su ambicioso proyecto, las voces críticas continúan exigiendo transparencia y responsabilidad en las acciones de la empresa.

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