BYD se acerca a la homologación de conducción autónoma L3 en China

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Tras más de 150.000 kilómetros de pruebas de conducción autónoma, BYD se queda al borde de la aprobación de Nivel 3 por parte de China

Las autoridades chinas continúan avanzando en la regulación de la conducción autónoma y BYD se perfila como uno de los grandes protagonistas de esta nueva etapa. El fabricante con sede en Shenzhen se encuentra en la fase final del proceso para obtener la homologación de conducción autónoma de Nivel 3 (L3) en sus vehículos eléctricos, un permiso clave que permitiría a sus modelos circular con un alto grado de automatización en condiciones reales de tráfico.

Según informa el medio económico Yicai, BYD está muy cerca de recibir el visto bueno por parte del departamento de transporte de la ciudad de Shenzhen. Para llegar hasta aquí, la compañía ha tenido que superar un exigente programa de pruebas que ya suma más de 150.000 kilómetros recorridos.

Más de 150.000 km de pruebas en condiciones reales

Las pruebas de validación exigidas por las autoridades chinas no se han limitado a escenarios simples. Durante varios meses, los vehículos de BYD han circulado por entornos urbanos densos, autopistas, trayectos nocturnos y situaciones meteorológicas adversas, como lluvia intensa. Este amplio abanico de condiciones es imprescindible para demostrar la fiabilidad de los sistemas de conducción autónoma antes de su aprobación oficial.

La certificación L3 supone un salto relevante frente a los actuales sistemas de asistencia. Aunque el conductor debe seguir atento y preparado para intervenir, el vehículo puede asumir el control en escenarios complejos, gestionar la circulación en ciudad o vías rápidas e incluso realizar maniobras de estacionamiento de forma completamente automática.

BYD, entre las nueve marcas seleccionadas por el Gobierno chino

De acuerdo con Yicai, BYD forma parte del reducido grupo de nueve fabricantes elegidos para participar en este proceso de homologación pionero en China. Junto a la marca de Shenzhen figuran nombres tan relevantes como Changan, GAC, SAIC, BAIC, FAW Group, Xpeng, Li Auto y Huawei.

La autorización definitiva depende de la aprobación conjunta de hasta cuatro ministerios, lo que refleja la importancia estratégica que China otorga a la conducción autónoma. Una vez concedida, los modelos homologados podrán circular de forma autónoma dentro de los límites establecidos por el Nivel 3.

Los primeros modelos L3 ya son una realidad en China

El pasado 15 de diciembre, el MIIT (Ministerio de Industria y Tecnología de la Información) anunció los dos primeros vehículos en recibir oficialmente el sello L3: el Changan Deepal SL03, estrechamente emparentado con el Mazda 6e europeo, y el Arcfox Alpha S.

Ambos modelos se han convertido en un hito al ser los primeros en obtener este permiso, un avance que muchos expertos consideran decisivo para desbloquear el despliegue masivo de la conducción autónoma en el país. Poco después de este anuncio, otras marcas como Huawei, Xpeng y Li Auto iniciaron nuevas rondas de pruebas en distintas ciudades chinas.

Un ecosistema preparado, pero con despliegue progresivo

Aunque la mayoría de los nuevos vehículos que se venden en China ya incorporan el hardware necesario para aspirar al Nivel 3, las autoridades están actuando con cautela. El proceso regulatorio acaba de arrancar y se espera que, durante los próximos meses, se vayan incorporando más fabricantes de forma escalonada.

Entre los posibles candidatos destaca Xiaomi, cuya entrada en el sector del automóvil ha tenido una acogida notable en el mercado chino. Sus primeros modelos cuentan con una elevada carga tecnológica, lo que les permitiría competir sin complejos en las exigentes pruebas de homologación L3.

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