Xpeng ha sido pillada probando un nuevo coche eléctrico ¿Un SUV compacto?
Xpeng, una de las marcas eléctricas de automoción más populares en la actualidad, prepara la llegada de un nuevo modelo, el cual ha sido ya cazado
Durante un reciente evento celebrado en la nueva sede central de XPENG en Guangzhou, un misterioso prototipo camuflado captó la atención de los asistentes. Aunque no se presentó de forma oficial, este modelo —un SUV de tamaño contenido con perfil fastback— fue visto tanto en las inmediaciones de las oficinas de la marca como frente a la planta donde se conmemoraba la fabricación del vehículo número un millón: un X9 EREV. La repetida presencia del vehículo en escenarios clave sugiere que XPENG quería que se hablara de él, aunque sin desvelarlo todavía.
Un nuevo SUV compacto bajo la familia MONA
Se rumorea que este prototipo podría formar parte de la familia MONA, una submarca de XPENG orientada a ofrecer vehículos más accesibles pero tecnológicamente avanzados. Aunque el diseño permanecía oculto bajo una gruesa capa de camuflaje, se podían distinguir líneas similares a las del sedán MONA M03, aunque con una carrocería visiblemente más compacta y proporciones distintas: voladizos más cortos, una caída de techo estilo coupé y una estampa más urbana.
Todo apunta a que XPENG quiere competir en un segmento que ha explotado en popularidad en los últimos años: el de los crossovers compactos. Modelos con dimensiones manejables, pero que ofrecen la practicidad de un SUV y un estilo más dinámico. Si se confirman los rumores, este nuevo modelo podría situarse en un rango de precio en torno a los 20.000 dólares, lo que equivaldría actualmente a unos 18.500 a 19.000 euros, una cifra muy competitiva en el mercado europeo si finalmente llega a nuestras carreteras. Su lanzamiento estaría previsto para mediados de 2026.

Tecnología al servicio del acceso: baterías LFP y ADAS avanzado
XPENG ha dejado claro en diferentes encuentros técnicos con la prensa que está apostando con fuerza por las baterías LFP (litio-ferrofosfato) en su nueva generación de vehículos. Esta química, aunque tiene menor densidad energética que las NCM, presenta grandes ventajas en términos de coste, seguridad y durabilidad, lo que la convierte en la opción ideal para modelos con enfoque más popular.
Gracias a su estabilidad térmica, estas baterías pueden integrarse estructuralmente en el chasis, permitiendo ahorrar peso y mejorar la rigidez del conjunto. Todo esto sugiere que este nuevo SUV compacto podría beneficiarse de estas ventajas para ofrecer una autonomía razonable a un precio ajustado, algo que sería muy valorado por los consumidores europeos.
Además, XPENG ha avanzado notablemente en sus sistemas de asistencia a la conducción. No sería extraño que esta nueva propuesta incorporara la tecnología XNGP, el sistema de conducción semiautónoma que la marca ha desarrollado internamente y que ya destaca por su precisión y nivel de autonomía. Del mismo modo, la utilización de electrónica de potencia basada en semiconductores de carburo de silicio (SiC) ayudaría a mejorar la eficiencia energética del vehículo.
Un modelo pensado para conquistar mercados fuera de China
No es casual que este prototipo se haya mostrado, aunque de forma indirecta, ante una audiencia formada en su mayoría por medios internacionales, especialmente europeos y asiáticos. El guiño es claro: XPENG está tanteando la receptividad de su futura gama compacta en mercados globales, y el diseño del vehículo parece responder a esa intención.
Uno de los problemas habituales de los modelos chinos cuando llegan a Europa es su tamaño. Muchos superan los cinco metros de largo, lo que los hace poco prácticos en ciudades con calles estrechas y plazas de aparcamiento reducidas, especialmente en el sur del continente. Este nuevo SUV, en cambio, parece tener unas proporciones mucho más acordes a las necesidades europeas, sin renunciar por ello a una estética atractiva ni a una dotación tecnológica puntera.
También el formato SUV coupé tiene gran aceptación en muchos mercados, por su equilibrio entre estética deportiva y funcionalidad. En este caso, el techo elevado no solo mejora la habitabilidad en las plazas traseras, sino que puede atraer a un público más amplio que busca algo más cómodo que los sedanes bajos con techos panorámicos en los que, como muchos hemos experimentado, es fácil acabar golpeándose la cabeza.
Una impresión que va más allá del coche
Lo más sorprendente de todo fue comprobar lo avanzado que parecía estar este prototipo. A diferencia de los concept cars que suelen mostrarse como meras maquetas de diseño, este vehículo aparentaba tener un interior funcional, escondido tras cristales tintados, y un sistema mecánico operativo. No era un simple modelo de exhibición, sino una unidad muy cercana a la versión definitiva de producción.
XPENG no solo está trabajando en coches; su presencia en campos como la robótica o la aeronáutica también sugiere una ambición tecnológica transversal. Durante la visita, fue posible ver prototipos de robots y aeronaves personales con un nivel de desarrollo que sorprende, sobre todo en un contexto en el que otras marcas tradicionales acumulan retrasos en el lanzamiento de sus tecnologías.
Lo que está por venir
Todavía hay muchas incógnitas: no conocemos la autonomía exacta que ofrecerá este nuevo SUV, ni si contará con versiones con tracción total, ni qué arquitectura eléctrica empleará (400 V o 800 V). Tampoco está claro si su llegada a Europa está asegurada desde el principio o si dependerá de acuerdos locales o adaptaciones.
Sin embargo, lo que sí podemos intuir es que XPENG ha tomado nota de lo que necesita para triunfar más allá de su país de origen: un diseño adaptado al gusto global, dimensiones prácticas, precios ajustados, y un equipamiento tecnológico que iguala o supera al de marcas mucho más consolidadas.
Este SUV compacto puede ser una pieza clave para que la firma china dé el salto definitivo a los mercados internacionales. Estaremos atentos a cada paso que den de aquí a su lanzamiento.
Fotos realizadas por: Larry Evans