El Xpeng G6 es el nuevo coche eléctrico que ya se puede usar como taxi en España
El Xpeng G6 ya ha sido homologado para ser usado como taxi y eso alegrará a muchos taxistas en España
XPENG ha dado un paso decisivo en su estrategia europea con la llegada del G6 en versión homologada para taxi, un movimiento que le permite entrar directamente en un segmento especialmente exigente, donde el coste operativo, la autonomía y la rapidez de carga se convierten en factores clave. El fabricante chino ofrece dos configuraciones distintas, SR y LR, con la intención de adaptarse tanto a trayectos urbanos intensivos como a recorridos más prolongados en áreas metropolitanas.
Dos versiones pensadas para diferentes necesidades
La opción Standard Range (SR) está enfocada en quienes priorizan un precio más contenido y autonomía suficiente para una jornada de trabajo urbana. Equipa una batería de 65,34 kWh netos (66 brutos), con la que alcanza hasta 435 km bajo ciclo WLTP. Su consumo oficial es de 17,5 kWh/100 km y admite recargas rápidas de hasta 215 kW en corriente continua, lo que garantiza paradas cortas incluso en días de máxima actividad.
Por otro lado, la variante Long Range (LR) da un salto notable en capacidad de batería, alcanzando los 84 kWh netos (87,5 brutos). Esto le permite estirar la autonomía hasta 570 km WLTP, con un consumo medio de 17,9 kWh/100 km. Además, su sistema de carga ultrarrápida soporta potencias de hasta 280 kW, reduciendo de forma significativa los tiempos de espera y convirtiéndolo en una opción más atractiva para quienes realizan turnos largos o trayectos interurbanos.
Precios y posicionamiento en el mercado
XPENG ha fijado unas tarifas competitivas para el G6 en su versión taxi: el SR parte de 34.750 euros, mientras que el LR se sitúa en 37.170 euros (en ambos casos antes de impuestos, transporte y matriculación). Estos precios, si bien todavía deben sumar costes añadidos, colocan al modelo en una posición favorable frente a alternativas consolidadas de marcas europeas y japonesas.
En ciudades como Madrid y Barcelona ya ha sido homologado oficialmente como taxi, lo que allana el camino para su entrada en flotas urbanas. El atractivo radica no solo en su autonomía o capacidad de carga, sino también en su equipamiento de serie y en un diseño que rompe con la imagen más tradicional del taxi.
Especificaciones XPENG G6 Taxi
| Versión | Batería (neto/bruto) | Autonomía WLTP | Consumo homologado | Potencia de carga máxima | Tiempo de carga 10-80% | Precio (antes de impuestos) |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Standard Range (SR) | 65,34 kWh / 66 kWh | 435 km | 17,5 kWh/100 km | 215 kW | ≈ 21 min | 34.750 € |
| Long Range (LR) | 84 kWh / 87,5 kWh | 570 km | 17,9 kWh/100 km | 280 kW | ≈ 21 min | 37.170 € |
Ventajas y puntos por resolver
El G6 tiene argumentos de peso: un diseño moderno y diferenciador, un alto nivel de confort interior —clave en jornadas laborales prolongadas— y, sobre todo, unos tiempos de recarga muy competitivos. La versión LR, por ejemplo, puede recuperar del 10 al 80 % en apenas 21 minutos, lo que le da una ventaja frente a rivales directos como el Toyota bZ4X, cuya recarga rápida se queda en 147 kW y requiere cerca de 28 minutos para alcanzar el mismo porcentaje.
Sin embargo, el modelo chino también enfrenta algunos desafíos. Su consumo energético es elevado frente a otros SUV eléctricos del segmento: el Toyota bZ4X, con 64 kWh útiles, logra recorrer 516 km WLTP con un consumo medio de apenas 14,4 kWh/100 km, lo que supone una diferencia notable en eficiencia. Además, la incógnita está en el terreno del servicio postventa y la disponibilidad de piezas, un aspecto crítico para un taxi que no puede permitirse largas esperas en caso de avería.
Una apuesta estratégica para XPENG
Con el G6 homologado como taxi, XPENG busca algo más que ventas: pretende demostrar que puede competir en un sector en el que la fiabilidad y los costes por kilómetro mandan. Si consigue asegurar una red sólida de mantenimiento en España y en otros mercados europeos, el G6 podría convertirse en una alternativa real para muchas flotas que se plantean la electrificación.
El reto ahora será doble: ganarse la confianza de los profesionales del taxi y demostrar que su propuesta tecnológica es capaz de responder a la exigencia diaria de un servicio que no admite fallos.