Skoda muestra el concept del que se basará el nuevo Octavia eléctrico
Así es el Skoda Concept Vision O, un adelanto de lo que ofrecerá la marca en los próximos años
Škoda ha presentado el concept Vision O, una propuesta de coche familiar eléctrico que adelanta lo que será su próxima generación de Octavia. Este modelo conceptual está diseñado sobre la nueva plataforma SSP del Grupo Volkswagen, una arquitectura pensada principalmente para vehículos eléctricos, pero lo suficientemente flexible como para incorporar incluso un motor de extensión de autonomía, como muestra el prototipo Cupra Tindaya.
Aunque no se han facilitado datos técnicos detallados, Škoda prevé que el modelo de producción llegue en la próxima década. En palabras del director general Klaus Zellmer, el lanzamiento anticipado de este concept responde a la presión mediática de cara a un familiar completamente eléctrico y al compromiso que tienen con sus clientes, dada la gran acogida de los Octavia y Superb.
Aunque el objetivo final es un coche totalmente eléctrico, Zellmer admite que la transición no ha sido tan rápida como esperaba. Por eso, Škoda explorará todas las opciones posibles —incluyendo híbridos enchufables— hasta que las normativas lo permitan, especialmente antes de que el motor de combustión quede prohibido en 2035. Además, la asequibilidad será clave: quieren que el nuevo modelo tenga un precio similar al del Octavia convencional para no alejar a los clientes.
Con una longitud de 4.850 mm, el Vision O es más largo que el Octavia Estate actual (4.698 mm) pero ligeramente más corto que el Superb (4.902 mm). Su maletero ofrece más de 650 litros, ampliables a más de 1.700 litros con los asientos abatidos.



El diseño marca un cambio radical en el lenguaje “Modern Solid” de Škoda: estrena el “tech-loop face mask” sin parrilla clásica, con luces integradas, logotipo iluminado en el capó y luces traseras con firma LED en forma de T. También incorpora manillas retráctiles, salidas de refrigeración integradas y canalizaciones laterales esculpidas para optimizar la aerodinámica.
El interior ha sido concebido “desde dentro hacia fuera” para priorizar al usuario. Cuenta con una pantalla horizontal de 1,2 m de ancho, situada justo debajo del parabrisas, y otra grande en vertical en el centro. El panel central es minimalista, con un mando giratorio háptico, aunque conserva algunos controles físicos en el volante.


Además, incluye conducción autónoma avanzada mediante una inteligencia artificial llamada Laura, que utiliza patrones luminosos exteriores para comunicarse con otros usuarios de la vía. En AI-mode, el vehículo puede realizar todas las maniobras de conducción salvo en condiciones adversas como lluvia intensa o baja visibilidad, y también puede sugerir rutas según el ánimo de los pasajeros o incluso leer relatos personalizados.
Škoda también ha añadido detalles útiles de su filosofía “Simply Clever”: paraguas guardados en las puertas, un compartimento para el cable de carga, un altavoz Bluetooth portátil y un frigorífico integrado.
Finalmente, destaca su compromiso con la sostenibilidad. El interior emplea tejidos reciclados y materiales ecológicos, como tapicerías 100 % de poliéster reciclado y ultrasuede vegetal en un 65 %.