Nissan despide a 9.000 trabajadores y entra en una situación muy complicada
Nissan toma decisiones drásticas para existir
Nissan se encuentra en una etapa crítica para asegurar su supervivencia y, en un movimiento de emergencia, ha decidido recortar 9.000 puestos de trabajo, reducir su capacidad de producción y vender parte de su participación en Mitsubishi Motors. Además, el CEO, Makoto Uchida, ha anunciado que reducirá su salario a la mitad como parte del esfuerzo por estabilizar la empresa.
Uchida, quien asumió el liderazgo en medio de la polémica tras la salida de Carlos Ghosn, ha presentado un plan de reforma integral tras anunciar que Nissan registró pérdidas netas en el último trimestre, según informa Reuters. En este contexto, el CEO revisó a la baja las proyecciones de ventas y beneficios operativos para el año fiscal, eliminando incluso los objetivos previos de ingresos netos, ya que consideró prematuro ofrecer pronósticos precisos.
Parte de la estrategia de recuperación de Nissan incluye la venta de casi un tercio de su participación del 34% en Mitsubishi, lo que le permitirá obtener alrededor de 482,7 millones de dólares (aproximadamente 455 millones de euros). En su momento, bajo la dirección de Ghosn, Nissan adquirió una participación del 34% en Mitsubishi, otorgándole el control sobre la compañía. Sin embargo, Nissan mantendrá su posición como principal accionista de Mitsubishi tras esta reducción de participación. La alianza entre Nissan y Renault sigue firme, con un compromiso de inversión de unos 5.200 millones de dólares (aproximadamente 4.900 millones de euros) en el desarrollo de vehículos eléctricos y baterías.
El paquete de reformas incluye también una reestructuración en su equipo directivo. Nissan promoverá a su actual presidente, Guillaume Cartier, quien supervisa las regiones de Europa, África, Oriente Medio, India y Oceanía, al cargo de director de rendimiento, una posición creada recientemente para reforzar la dirección estratégica de la empresa.
Por su parte, Uchida reducirá su salario en un 50%, un gesto simbólico y práctico en tiempos difíciles para la compañía. Según estimaciones, el CEO percibe aproximadamente 657 millones de yenes al año (alrededor de 4,3 millones de dólares o 4 millones de euros). Esta medida se suma a los planes de Nissan de reducir su plantilla global, que actualmente cuenta con 133.580 empleados, en unos 9.000 puestos de trabajo.
El objetivo de estas reformas es lograr un ahorro de aproximadamente 3.000 millones de dólares (unos 2.820 millones de euros). “La cuestión es cómo actuar rápidamente y adaptarse a la realidad”, expresó Uchida en una rueda de prensa. “No podemos negar que nuestro plan de ventas era demasiado ambicioso dadas las rápidas transformaciones del mercado”.
Dentro de los cambios en su estructura operativa, Nissan reducirá su capacidad global en un 20%, ajustando su producción a 5 millones de unidades anuales. Aunque la compañía tiene planeados 30 nuevos o renovados modelos en su catálogo, podría aplazar algunos lanzamientos de acuerdo con la demanda de cada mercado.
Uno de los desafíos de Nissan en el sector eléctrico es la falta de modelos atractivos. Actualmente, sus opciones se limitan al Leaf y al Ariya, que no han conseguido gran éxito en el mercado estadounidense. No obstante, Nissan planea integrar tecnología bidireccional de conexión a la red en sus nuevos vehículos eléctricos a partir de 2026, una estrategia compartida con Renault que busca ofrecer a los usuarios una mayor interacción entre el vehículo y la red eléctrica, impulsando la innovación y competitividad en el sector de la movilidad eléctrica.