Nissan estudia asociarse con Foxconn para fabricar coches eléctricos en Japón

Vista lateral y trasera del nuevo Nissan Leaf 2026

Foxconn podría utilizar la fábrica de Nissan en Tokio para fabricar coches eléctricos

Nissan Motor estaría analizando una alianza estratégica con la taiwanesa Foxconn (Hon Hai Precision Industry) para utilizar su planta de Oppama, ubicada junto a Tokio, como base de producción de vehículos eléctricos. El objetivo sería evitar su cierre, dado que esta planta opera hoy al 40 % de su capacidad, muy por debajo del umbral de rentabilidad del 80 % establecido por MarkLines.

Con una plantilla de unas 3.900 personas (datos de octubre) y siendo una de las cinco fábricas de Nissan en Japón a punto de desaparecer en el marco del plan global para reducir de 17 a 10 instalaciones, Oppama está en serio riesgo. En caso de su clausura, sería necesario construir pistas de prueba, laboratorios de choque y otros equipamientos críticos en otro lugar, lo que supondría grandes costes y retrasos en el desarrollo de nuevos modelos.

El reporte de Nikkei, recogido por Reuters, indica que la propuesta contempla que Foxconn utilice las líneas vacías de Oppama para ensamblar sus propios vehículos EV, lo cual no solo preservaría los puestos de trabajo locales y la relación con proveedores próximos, sino también mejoraría la eficiencia operativa de la planta.

Para Foxconn, llegar a un acuerdo con Nissan supondría consolidar su presencia industrial en Japón. La firma taiwanesa ha intensificado su apuesta por la movilidad eléctrica desde 2019, con plataformas propias (Foxtron) y acuerdos como el MoU suscrito con Mitsubishi para suministrar vehículos EV, además de haber invertido en una filial de chasis de ZF.

Además, Foxconn ya había explorado la compra de acciones de Nissan que Renault planea vender, y este impulso fue uno de los detonantes de las conversaciones fugaces entre Nissan y Honda en diciembre pasado, que finalmente se frustraron en febrero de 2025. A pesar de ello, el gobierno japonés se mantiene prudente ante el posible involucramiento de Foxconn en la gestión de Nissan —aunque la preservación del empleo local podría facilitar su aprobación.

Este plan llega en un momento en que Nissan enfrenta débiles ventas y un golpe de hasta 450 000 millones de yenes (~2 600 M €) en beneficios operativos por los aranceles estadounidenses, impuesto por el gobierno de Donald Trump. Por ello, la colaboración con Foxconn podría ser una vía para reducir costes, mantener infraestructura clave y fortalecer su estrategia EV en un mercado competitivo.

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