Mercedes-Benz llama a revisión a casi 20.000 eléctricos por riesgo de incendio en la batería
Los modelos afectados son el Mercedes EAQ y EQB comercializados en China
El problema no es nuevo, pero ahora adquiere una nueva dimensión. Mercedes-Benz ha confirmado en China la llamada a revisión de cerca de 20.000 unidades de los Mercedes-Benz EQA y Mercedes-Benz EQB fabricados localmente por su socio industrial en el país asiático. El motivo vuelve a ser el mismo que ya generó polémica en Europa y Estados Unidos: un posible cortocircuito en la batería de alto voltaje que, en condiciones muy concretas, podría desembocar en un incendio.
Aunque pueda sonar alarmante, los clientes europeos pueden estar tranquilos, ya que como hemos adelantado afecta tan solo a las unidades ensambladas en China. Por lo tanto, en un principio si tienes alguno de estos modelos estás a salvo de este posible riesgo de incendio en la batería. Sin embargo, ojo con lo te cuento a lo largo de este artículo.
Un fallo conocido desde hace un año
La incidencia afecta a vehículos producidos entre el 1 de abril de 2021 y el 12 de marzo de 2024, un calendario prácticamente idéntico al de los modelos señalados en otros mercados. Aunque las variantes de batería pueden variar según el país y el proveedor de celdas, las autoridades chinas han confirmado que las unidades ensambladas por Beijing Benz también presentan este riesgo.
Según ha detallado la Administración Estatal para la Regulación del Mercado (SAMR) en China, durante el proceso de fabricación de las baterías se produjeron inconsistencias que habrían reducido su fiabilidad a largo plazo. A esto se suma la estrategia de control del software de gestión de batería (BMS), que en determinadas circunstancias podría provocar la sobrecarga de celdas individuales. El resultado: mayor probabilidad de cortocircuito interno y, en el peor de los casos, incendio del vehículo.
Europa y EE. UU.: solo actualización de software… y críticas
En mercados como Alemania o Estados Unidos, la respuesta de la marca fue diferente. Allí, la solución aplicada consistió en una actualización del software del sistema de gestión de batería, acompañada en algunos casos de limitaciones en la carga.
Sin embargo, la medida no ha estado exenta de controversia. Varios propietarios han denunciado que, pese a la actualización, el riesgo no desaparece por completo. Además, algunos usuarios aseguran que el nuevo software ha incrementado los tiempos de carga y ha reducido de forma permanente la autonomía hasta en un 11 %.
La situación ha llegado incluso a los tribunales: en Alemania, el asunto está pendiente ante el Tribunal Regional de Dortmund, donde los demandantes sostienen que no se ha implementado una solución técnica definitiva.
China opta por sustituir la batería
La gran diferencia está en la solución adoptada en el mercado chino. Tal y como recogen medios locales especializados en movilidad eléctrica, Beijing Benz sustituirá directamente las baterías de alto voltaje de los vehículos afectados a través de su red oficial de concesionarios.
La campaña de revisión arrancará el 25 de junio de 2026. Este enfoque contrasta claramente con la estrategia aplicada en Europa, donde hasta la fecha no se ha ofrecido el reemplazo físico del paquete de baterías, sino únicamente ajustes de software.
Este movimiento podría interpretarse como un intento de evitar litigios o de responder a un entorno regulatorio especialmente exigente en materia de seguridad en China, uno de los mercados clave para la electrificación global.
Un nuevo golpe para la imagen eléctrica de Mercedes
Los Mercedes-Benz EQA y Mercedes-Benz EQB son modelos estratégicos dentro de la gama eléctrica compacta de la firma alemana. Aunque ambos ya han sido descatalogados en su configuración actual para dar paso a una nueva generación de eléctricos más avanzados, este tipo de incidentes puede afectar a la percepción de fiabilidad de la marca en plena transición hacia el coche 100 % eléctrico.
En un contexto donde la competencia china pisa fuerte con propuestas cada vez más competitivas y tecnológicamente avanzadas, cualquier duda en torno a la seguridad de la batería —el corazón de un vehículo eléctrico— puede convertirse en un problema reputacional importante.
A pesar de todo, los coches eléctricos son muy seguros
Personalmente, lo más llamativo de este caso no es el fallo en sí —ningún fabricante está completamente a salvo de problemas técnicos en la compleja cadena de suministro de baterías— sino la diferencia de trato entre mercados.
Que en China se opte por sustituir las baterías completas mientras en Europa se recurre a una actualización de software plantea preguntas incómodas. Si existe la posibilidad técnica de cambiar el componente afectado en un país, ¿por qué no aplicar la misma solución en otros mercados donde también hay clientes preocupados?
En plena carrera por liderar la movilidad eléctrica, la confianza es un activo tan valioso como la autonomía o la potencia de carga. Y esa confianza se construye, sobre todo, cuando el fabricante responde con transparencia y con soluciones que no dejen margen a la duda.
Aunque recuerda, los coches eléctricos son muy seguros y uno de sus elementos más críticos, la batería, ofrece una seguridad extrema, tal y como te hemos contado sobre el famoso mito de que los coches eléctricos se incendian espontáneamente.