El Mercedes CLA eléctrico está siendo un éxito de ventas
Los pedidos superan las propias expectativas de Mercedes en el nuevo CLA eléctrico
Pese a la polémica surgida tras su presentación, el nuevo Mercedes-Benz CLA eléctrico ha comenzado su andadura comercial con cifras muy prometedoras. Las críticas iniciales se centraron principalmente en su incompatibilidad con cargadores de 400 voltios, un inconveniente técnico que ha levantado ciertas dudas entre los potenciales compradores, ya que limita notablemente la usabilidad del vehículo en buena parte de la infraestructura de recarga actual. No obstante, la marca alemana ya trabaja en una solución, que llegará en primavera de 2026 en forma de un convertidor opcional, lo que permitirá utilizar estas estaciones sin problemas.
Lejos de verse afectada por esta controversia, la acogida del CLA ha sido notablemente positiva. Joerg Burzer, jefe de producción de Mercedes-Benz, ha confirmado que la entrada de pedidos ha superado las expectativas iniciales, calificándola como “muy alentadora”. La demanda ha sido tan elevada que la compañía ha tenido que reorganizar su cadena de producción, añadiendo un tercer turno de fabricación para poder dar respuesta al creciente interés por este modelo. Las reservas, abiertas en abril en el mercado alemán, han superado las previsiones, hasta el punto de que algunos clientes tendrán que esperar a 2026 para recibir su unidad.
Uno de los movimientos más esperados por parte de Mercedes será la incorporación en otoño de una versión más asequible del CLA. Esta variante de acceso sustituirá la batería NCM (níquel, cobalto y manganeso) de 85 kWh por una más económica de tipo LFP (litio-ferrofosfato) con una capacidad de 58 kWh. Con ello, la marca no solo amplía su gama, sino que también busca democratizar el acceso a su berlina eléctrica, haciéndola más atractiva para un público más amplio sin sacrificar en exceso la autonomía.
Además, Mercedes-Benz ya prepara el lanzamiento de una carrocería Shooting Brake, con la que espera reforzar su posición en el mercado europeo. Esta variante familiar, especialmente popular en países del norte como Alemania, Suecia o Noruega, aportará una opción más práctica para quienes necesiten mayor capacidad de carga sin renunciar al diseño deportivo del CLA. Eso sí, debido a su aerodinámica menos eficiente, es probable que esta versión ofrezca una autonomía algo inferior a la de la berlina, que presume de un coeficiente aerodinámico de apenas 0,21.
En cuanto a sus características técnicas, el CLA eléctrico se presenta como un producto de gran nivel. Con 4,72 metros de longitud, parte desde un precio de 54.443 euros, situándose justo en el umbral permitido para beneficiarse del Plan MOVES III en España, que establece un límite de 45.000 euros más IVA (54.450 euros). La gama inicial incluye las versiones 250+ con tracción trasera y 350 4MATIC con tracción total. Ambas están equipadas con la batería NCM de 85 kWh y utilizan una avanzada arquitectura eléctrica de 800 voltios, lo que les permite alcanzar potencias de carga de hasta 320 kW en corriente continua. Gracias a esta tecnología, pueden recuperar del 10 al 80% de su capacidad en tan solo 22 minutos.
En términos de rendimiento, el CLA 250+ ofrece 272 caballos de potencia (200 kW) y una autonomía homologada en ciclo WLTP de hasta 792 kilómetros, mientras que el CLA 350 4MATIC sube hasta los 354 caballos (260 kW) y alcanza los 771 kilómetros de autonomía. Ambos modelos están limitados electrónicamente a 210 km/h, aunque se diferencian en la aceleración: el modelo de tracción trasera completa el 0 a 100 km/h en 6,7 segundos, mientras que el de tracción total lo hace en tan solo 4,9 segundos.
Más allá de sus cifras, el CLA eléctrico representa una apuesta clara por la eficiencia, el diseño y la tecnología. La integración del nuevo sistema operativo MB.OS, con inteligencia artificial para gestionar rutas de carga en función del tipo de infraestructura disponible, supone un paso adelante en la experiencia de uso de vehículos eléctricos. Aunque por ahora el sistema prioriza los cargadores de 800 voltios —dado que el coche no puede usar directamente los de 400 V—, se espera que esta limitación desaparezca próximamente.
En definitiva, Mercedes-Benz ha logrado convertir un lanzamiento arriesgado en un éxito comercial, respaldado por una estrategia industrial ágil, una gama en expansión y una respuesta positiva del mercado. El CLA eléctrico no solo amplía la oferta premium en el segmento de las berlinas cero emisiones, sino que también anticipa el rumbo que seguirá la marca en su transición hacia una movilidad más limpia y tecnológica.