Toca decir adiós al Jaguar I-Pace, un eléctrico que ha pasado sin pena ni gloria
Tras 7 años en el mercado, Jaguar anuncia el fin del I-Pace y no ha presentado ningún sucesor, una nueva era está en camino
Jaguar fue una de las primeras marcas en adentrarse en este mercado emergente, presentando su primer y único coche eléctrico, el Jaguar I-PACE, en 2017. Aunque no ha sido un gran éxito comercial, ha cumplido su propósito.
Jaguar tiene como objetivo vender únicamente coches eléctricos en el futuro, aunque sus recientes acciones indican una estrategia algo ambigua. Han firmado un acuerdo con Chery para el suministro de plataformas EV y PHEV, lo que permitirá diversificar su gama de vehículos. Sin embargo, estos nuevos modelos podrían tardar en llegar a los concesionarios. A pesar de esto, Jaguar sigue adelante con su estrategia, planeando eliminar cinco de los seis modelos actuales, dejando solo el Jaguar F-PACE en su alineación.
Esto significa que nos despediremos del Jaguar I-PACE, uno de los primeros SUV eléctricos del mercado europeo en el segmento premium. Este pionero ha destacado por su chasis bien ajustado y una autonomía real que se asemeja mucho a la homologada. A pesar de las constantes actualizaciones, un modelo de 2017 difícilmente puede competir con uno de 2024 en términos de plataforma, capacidad de batería, potencia o eficiencia.
En Coventry, los equipos de Jaguar han estado trabajando intensamente, preparando un 2025 crucial para la compañía, que podría ser uno de los años más decisivos en sus casi 100 años de historia. Tras finalizar el desarrollo de la gama actual, han apostado todo a la movilidad eléctrica. El tiempo dirá si esta decisión fue acertada, ya que la situación del mercado eléctrico es incierta y un cambio de tendencia global podría perjudicar a Jaguar.
El Jaguar I-PACE se despedirá a finales de año sin un sucesor a la vista. Aunque Jaguar tiene planes para lanzar varios modelos eléctricos, los detalles son escasos. La estrategia apunta a modelos que compitan en el segmento del lujo, lo que implicará un aumento en los precios y un posible distanciamiento de los principales mercados comerciales. Jaguar planea crear un SUV eléctrico, pero sus características aún son desconocidas. La inversión en electrificación es significativa, con una previsión de gastar 17.400 millones de euros en esta revolución.
A pesar de sus ambiciosos planes, la estrategia de Jaguar es arriesgada. El mercado de coches eléctricos está en constante cambio, y la demanda parece haberse estabilizado. Los consumidores europeos buscan vehículos más asequibles para reemplazar sus antiguos coches, y los segmentos premium y de lujo no están en su mejor momento. La mayoría de las compras de coches eléctricos premium se realizan a través de renting o leasing, lo que indica que los clientes particulares aún no están dispuestos a comprar estos vehículos de forma definitiva. En los próximos años veremos la evolución de Jaguar; aunque el I-PACE desaparecerá, seguramente habrá un nuevo modelo que lo reemplace y mejore sus cualidades.