Hyundai llama a revisión 104.011 Kona Eléctrico por riesgo de incendio en la batería

Hyundai Kona Electric de color rojo

La nueva llamada a revisión del Hyundai Kona Eléctrico de primera generación vuelve a poner el foco sobre uno de los modelos que más popularizó la movilidad eléctrica en Europa. Esta vez, el problema no apunta directamente a un defecto físico generalizado en todas las baterías. En cambio, señala un fallo en el software de supervisión del sistema de alto voltaje, que podría no detectar a tiempo una inestabilidad térmica y, en el peor de los casos, elevar el riesgo de incendio.

La campaña afecta a 104.011 vehículos en todo el mundo, fabricados entre el 24 de enero de 2018 y el 15 de julio de 2023. De estos, 13.523 unidades están matriculadas en Alemania, según la base de datos de la autoridad federal alemana del motor, la KBA. Además, todo apunta a que los coches implicados son exclusivamente los Kona Electric de primera generación, ya que el modelo renovado lanzado en 2023 emplea baterías distintas y, por ahora, queda fuera de esta acción.

Hyundai llama a revisión a más de 100.000 Kona Eléctrico por riesgo de incendio

La solución prevista por la marca pasa por los talleres oficiales. Allí se instalará una nueva versión del software en la unidad de control del Battery Management System (BMS). Esta nueva versión tiene una lógica de vigilancia mejorada para detectar antes posibles anomalías en la batería de alto voltaje. Asimismo, la información publicada en Alemania señala que el ajuste permitirá identificar con mayor rapidez las diferencias de voltaje entre celdas, un dato clave para adelantarse a una situación de inestabilidad térmica.

En la mayoría de los casos, esta actualización debería bastar para resolver el problema. Aun así, también se contempla que algunas baterías completas sean sustituidas de forma preventiva si durante la revisión aparecen indicios que lo justifiquen.

Qué Hyundai Kona Electric están afectados

Por fechas de fabricación, la campaña encaja con el Kona Eléctrico anterior a la actual generación. El SUV compacto recibió una nueva hornada en 2023 y esa versión empezó a llegar a las carreteras en octubre de ese mismo año. Trae una arquitectura distinta y nuevas baterías, por lo que no figura entre los coches señalados en esta revisión.

Lo que todavía no está claro con total precisión es qué variantes concretas entran en la llamada a revisión. El modelo se comercializó con dos tamaños de batería, 39,2 kWh y 64 kWh, pero no se ha detallado públicamente si ambas configuraciones están incluidas por igual. Sin embargo, algunos usuarios en foros citados por la prensa alemana sostienen que el problema podría concentrarse en unidades fabricadas en Corea del Sur, identificables por un VIN que comienza por “KMHK”, aunque esa teoría sigue sin confirmación oficial. De hecho, el propio medio alemán asegura que consultó a Hyundai y no obtuvo respuesta aclaratoria sobre este punto.

La pista de las unidades fabricadas en Corea del Sur

Esa hipótesis no resulta descabellada, aunque hoy sigue siendo solo eso, una hipótesis. En Europa, buena parte de los primeros Kona Eléctrico llegaron importados desde Corea del Sur. Más adelante, Hyundai reforzó la producción para el continente desde su planta de República Checa. Precisamente por eso, hay propietarios intentando averiguar si el origen de fabricación puede ser el factor decisivo para saber si su coche está afectado o no. Por ahora, no hay confirmación pública concluyente que permita asegurarlo.

No es la primera vez que el Kona Eléctrico se enfrenta a un problema de batería

Este nuevo episodio recuerda inevitablemente a la gran crisis de baterías que arrastró el Kona eléctrico hace unos años. En 2020, Hyundai ya lanzó en Corea del Sur una primera campaña voluntaria sobre más de 25.000 vehículos, y posteriormente amplió las medidas a escala global. En 2021, la marca terminó anunciando la sustitución de baterías en decenas de miles de coches eléctricos por riesgo de incendio, en una operación vinculada a celdas fabricadas por LG Energy Solution.

Aquel precedente fue especialmente serio porque afectó a cerca de 82.000 vehículos eléctricos en todo el mundo, incluidos aproximadamente 75.680 Kona EV. Además, estuvo relacionado con un posible defecto en determinadas celdas procedentes de la planta de Nankín. En aquella ocasión, Hyundai combinó actualizaciones de software, inspecciones y, finalmente, reemplazos completos de batería en un gran número de unidades.

Un modelo clave para la expansión del coche eléctrico en Europa

El Kona Eléctrico fue durante bastante tiempo el eléctrico más asequible y popular de Hyundai, algo que explica por qué esta llamada a revisión tiene tanta repercusión. Su propuesta combinaba una autonomía competitiva, formato SUV y un precio más accesible que otras alternativas del mercado en sus primeros años. Por eso, lo convirtió en un coche muy demandado en Europa.

Precisamente por ese peso comercial, cualquier incidencia relacionada con la batería vuelve a tener un fuerte eco entre usuarios y potenciales compradores. Aunque la solución actual parece centrarse sobre todo en software y en una vigilancia más fina de los parámetros internos del pack, el historial del modelo hace que muchos propietarios sigan la noticia con lógica preocupación.

No alarmarse, las llamadas a revisión son habituales

Hyundai se juega aquí algo más que una simple campaña técnica. El Kona Eléctrico fue uno de los coches que ayudó a normalizar el coche eléctrico en Europa y, por eso, cada nuevo problema relacionado con la batería golpea directamente la confianza de una parte del mercado. Es verdad que una llamada a revisión también demuestra que existen mecanismos de control y corrección. Sin embargo, cuando un modelo encadena antecedentes tan sensibles, la conversación deja de ser puramente técnica y pasa a ser una cuestión de reputación.

En mi opinión, la marca debería ser mucho más transparente y concreta desde el primer minuto. Saber cuántos coches están afectados está bien. Sin embargo, los propietarios necesitan respuestas más útiles: qué baterías entran, qué fábricas están implicadas, qué mercados tienen más riesgo y cómo comprobarlo de forma sencilla. En un vehículo eléctrico, la batería no es una pieza más: es el corazón del coche, y cualquier sombra sobre su seguridad tiene un impacto enorme en la percepción del producto.

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