Ford trabaja en unas nuevas baterías que serán más baratas
Ford pone el foco en el desarrollo de unas baterías de litio y manganeso más económicas para que sus coches eléctricos sean más competitivos
Ford ha anunciado un importante avance en el desarrollo de baterías para vehículos eléctricos con su nueva tecnología de celdas ricas en litio y manganeso (LMR, por sus siglas en inglés).
Esta innovación promete reducir significativamente los costes de producción y aumentar la autonomía de los VE, acercándolos a la paridad de precios con los vehículos de combustión interna.
Una nueva era en la tecnología de baterías
La química LMR, desarrollada en el centro de investigación Ion Park de Ford en Romulus, Michigan, ofrece una mayor densidad energética que las baterías de alto contenido en níquel, como las NMC, y mantiene un perfil de seguridad comparable al de las baterías de fosfato de hierro y litio (LFP). Además, al eliminar el uso de materiales costosos y ambientalmente problemáticos como el níquel y el cobalto, las baterías LMR podrían reducir significativamente los costes de producción.
Superando desafíos técnicos
Aunque las baterías LMR no son una novedad en el ámbito teórico, su comercialización ha sido limitada debido a problemas como la degradación del voltaje y la pérdida de capacidad con el tiempo. Ford afirma haber abordado estos desafíos sin sacrificar la densidad energética, lo que sugiere que la compañía podría estar cerca de superar los obstáculos que han impedido la adopción generalizada de esta tecnología.
Producción piloto y perspectivas futuras
Actualmente, Ford está produciendo una segunda generación de celdas LMR en una línea piloto en Michigan, con planes de integrar esta tecnología en su gama de vehículos eléctricos antes de que finalice la década . La compañía ya utiliza baterías LFP en versiones base del Mustang Mach-E y celdas NMC en modelos como el E-Transit y el F-150 Lightning. Se espera que las futuras aplicaciones de las baterías LMR incluyan una variedad de vehículos, desde SUV compactos hasta camionetas eléctricas de próxima generación.
Implicaciones para el mercado europeo
Para mercados como el español, donde la adopción de vehículos eléctricos aún enfrenta barreras significativas, la introducción de baterías LMR podría ser un catalizador clave. Al reducir los costes y aumentar la autonomía, esta tecnología tiene el potencial de hacer que los vehículos eléctricos sean más accesibles para un público más amplio, acelerando la transición hacia una movilidad más sostenible.
En resumen, el desarrollo de las baterías LMR por parte de Ford representa un paso significativo hacia la democratización de los vehículos eléctricos, ofreciendo soluciones más asequibles y eficientes que podrían transformar el panorama automotriz en los próximos años.