Una empresa china de aspiradoras se atreve ahora con fabricar su propio coche eléctrico de lujo

Dreame proyecto de coche eléctrico

Dreame, una conocida empresa de aspiradoras, fabricará su propio coche eléctrico de forma íntegra

China ha revolucionado el panorama automovilístico eléctrico en menos de una generación, con más de 130 marcas locales compitiendo en un mercado saturado. En este escenario feroz, una firma especializada en gadgets domésticos ha decidido dar un salto audaz: Dreame, fabricante de aspiradoras, secadores y cortacésped, acaba de anunciar su entrada en el sector de los hiperdeportivos eléctricos, apuntando a codearse con iconos como el Bugatti Veyron.

Con sede en Suzhou, Dreame Technology —fundada en 2017 y apoyada en sus inicios por Xiaomi— ha forjado una sólida reputación por su tecnología de alta calidad en productos para el hogar. Recientemente, ha confirmado la formación de un equipo de cerca de 1.000 expertos destinados exclusivamente a su división automotriz, una cifra que continúa en expansión.

Una propuesta sin precedentes

A diferencia de otras nuevas marcas automotrices, Dreame no busca competir con gigantes como BMW o Audi, sino con lo más alto del rendimiento: el Bugatti Veyron se ha convertido en su referencia explícita. El corazón de esta futura bestia de cuatro ruedas será un motor eléctrico desarrollado con base en su tecnología de motores digitales capaces de alcanzar las 200.000 rpm, originalmente concebidos para sus aspiradoras de alto rendimiento.

Inteligencia, conectividad y lujo

El hipotético hiperdeportivo no solo apostará por la velocidad, sino también por la inteligencia avanzada. Dreame pretende incorporar un asistente de inteligencia artificial que se adapte al estilo de conducción, estado emocional y rutinas del usuario. Además, el coche estará conectado con el ecosistema doméstico y dispositivos móviles, ofreciendo una experiencia ultraconectada.

Para apoyar este proyecto, Dreame ha realizado importantes inversiones en personal con experiencia en el sector automotriz y ha respaldado esto con una estrategia de expansión global: cuenta con más de 6.000 puntos de venta distribuidos en más de 100 países y más de 30 millones de clientes en todo el mundo. Además, ha registrado más de 6.300 patentes hasta finales de 2024, muchas vinculadas a tecnologías relevantes para los vehículos eléctricos.

Calendario y visión estratégica

El lanzamiento de su primer modelo está previsto para 2027. La compañía lo presenta como su gran revolución, el equivalente automovilístico del impacto que supuso el Veyron en su momento. Esta maniobra forma parte de una estrategia más amplia de Dreame: aprovechar su experiencia tecnológica, su capacidad de manufactura en China y una red de distribución global para convertirse en una marca de automóviles de lujo reconocida mundialmente, una “oportunidad tipo Apple” en el sector automotriz.

La inversión estimada rondaría entre 20.000 y 50.000 millones de yuanes (aproximadamente 2.800 a 7.000 millones de USD), una cifra que, aunque elevada, se considera prudente frente a los costosos estándares de la industria.

El valor diferencial de Dreame

Dreame se posiciona como una marca tardía que llega con ventaja: aprovechando las sinergias del ecosistema chino, el acceso a talento especializado, y la rápida madurez del mercado global hacia la electrificación y la movilidad conectada. Su objetivo no es ser una marca más de coches eléctricos, sino redefinir el hiperlujo con inteligencia integrada y performance extremo

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