Olvídate (otra vez) de la deducción del IRPF de hasta 3.000 euros en la compra de un coche eléctrico

Leyendo en el Parlamento sobre beneficios del coche eléctrico y la movilidad sostenible.
Leyendo en el Parlamento sobre beneficios del coche eléctrico y la movilidad sostenible.

El Congreso tumba la deducción del 15% para coches eléctricos mientras llega el Plan Auto+

La fiscalidad vuelve a convertirse en un quebradero de cabeza para quienes estaban pensando en dar el salto al coche eléctrico. El Congreso ha tumbado de nuevo la prórroga de la deducción del 15% en el IRPF vinculada a la compra de un vehículo eléctrico o a la instalación de un punto de recarga doméstico, tras la caída del Real Decreto-ley 2/2026, que incluía también medidas del denominado escudo social. No es la primera vez que ocurre: el pasado 27 de enero ya se rechazó el Real Decreto-ley 16/2025, que contemplaba esta misma ventaja fiscal.

La deducción del 15% en el IRPF, otra vez en el aire

La desgravación llevaba vigente desde mediados de 2023 y se había convertido en uno de los pocos incentivos fiscales directos para impulsar la electrificación del parque móvil en España. Permitía deducirse el 15% del coste de adquisición de un coche eléctrico, con una base máxima de 20.000 euros, lo que suponía un ahorro potencial de hasta 3.000 euros en la declaración de la renta.

En el caso de los puntos de carga, el límite de base era de 4.000 euros, con una deducción máxima de 600 euros.

Ahora, tras el rechazo parlamentario, la medida queda en suspenso. No obstante, el precedente reciente invita a pensar que el Ejecutivo podría volver a presentar esta deducción de forma independiente, desvinculada de un decreto “ómnibus”, tal y como ha sucedido con otras iniciativas como la revalorización de las pensiones, que sí logró salir adelante al tramitarse por separado.

Un sector sin red de seguridad inmediata

La eliminación temporal de esta deducción llega en un momento especialmente delicado. Actualmente, España no dispone de ayudas activas para la compra de vehículos eléctricos. El nuevo Plan Auto+ ya ha recibido el visto bueno político, pero su entrada en vigor no se espera, como mínimo, hasta mayo o junio.

Eso sí, el Gobierno ha confirmado que tendrá carácter retroactivo desde el 1 de enero, lo que permitirá a quienes compren ahora acogerse posteriormente a las ayudas cuando el programa esté plenamente operativo.

Plan Auto+: hasta 4.500 euros en ayudas

El Plan Auto+ contará con un presupuesto inicial de 400 millones de euros y establece un sistema de incentivos con varios criterios acumulables. La ayuda máxima podrá alcanzar los 4.500 euros, distribuidos en función del tipo de vehículo y sus características:

  • 50% de la ayuda (2.250 euros) para vehículos eléctricos puros.
  • 25% (1.125 euros) para híbridos enchufables y eléctricos de autonomía extendida.
  • 25% adicional (1.125 euros) para modelos con un precio inferior a 35.000 euros antes de impuestos.
  • 15% (675 euros) para vehículos con precios entre 35.000 y 45.000 euros.
  • 15% extra (675 euros) si el modelo se fabrica en la Unión Europea.
  • 10% adicional si la batería se produce, al menos parcialmente, en territorio comunitario.

Recuerda que tienes una calculadora para conocer el importe exacto que recibirás del Plan Auto+.

Con este diseño, el Ejecutivo pretende orientar las ayudas hacia vehículos eléctricos asequibles y producidos en Europa, reforzando tanto la industria comunitaria como la transición energética.

A diferencia del anterior Plan MOVES III, no habrá incentivo adicional por achatarramiento. Sin embargo, se introduce una mejora clave: la gestión será centralizada, lo que debería reducir notablemente los plazos de tramitación y cobro, uno de los grandes problemas históricos de los planes anteriores.

¿Será suficiente el presupuesto?

Los 400 millones de euros previstos podrían quedarse cortos si la demanda responde con fuerza, incluso teniendo en cuenta que las cuantías son más reducidas y que el programa no incluirá subvenciones para puntos de carga. No sería extraño que, como ocurrió con el Plan MOVES III, el Gobierno tuviera que ampliar la dotación antes de que termine el ejercicio.

En un mercado que intenta acelerar la adopción del vehículo eléctrico mientras compite con otros países europeos con políticas más estables, la previsibilidad de las ayudas se ha convertido en un factor tan importante como la propia cuantía económica.

Ayudas todavía no activas y encima sin la deducción de 3.000 euros ¿Algo más?

Desde mi punto de vista, el principal problema no es tanto la cantidad de dinero que se destina a las ayudas, sino la falta de continuidad y seguridad jurídica. El comprador particular necesita certezas. Cuando alguien invierte más de 30.000 o 40.000 euros en un coche, no puede estar pendiente de si una votación parlamentaria cambia el escenario fiscal de un día para otro.

España avanza en electrificación, pero lo hace con una intermitencia que genera desconfianza. Si realmente se quiere acelerar la transición hacia el vehículo eléctrico, es imprescindible que los incentivos sean estables, simples y previsibles en el tiempo. De lo contrario, el consumidor seguirá esperando “al próximo plan”, y el mercado continuará dando pasos cortos cuando debería estar corriendo.

A día de hoy sigue siendo incomprensible de que el Plan Auto+ no esté activo, y aunque se anunció como retroactivo desde el 1 de enero de 2026, sigue generando dudas de que así sea, y es que aquellas personas que quieren comprar un coche eléctrico y puede esperar, lo está haciendo hasta que realmente se active la ayuda, ya sea una realidad y no un futurible que sigue pendiente de ser anunciado en el BOE.

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