¿Cuánto afecta la carga rápida a la batería de un coche eléctrico? A este Tesla Model Y de 180.000 km no demasiado…

Tesla Supercharger V4 cargando

Durante años se ha repetido una idea casi como una norma no escrita entre los propietarios de coches eléctricos: si quieres cuidar la batería, lo mejor es cargar en casa y reservar la carga rápida para viajes o momentos puntuales. Tiene sentido, porque las cargas en corriente continua someten a la batería a mayores potencias y temperaturas que una carga doméstica convencional.

Sin embargo, la realidad no siempre encaja con la teoría. Un Tesla Model Y que ha trabajado como taxi en Reino Unido acaba de demostrar que, al menos en determinados casos, abusar de la carga rápida no tiene por qué traducirse en una batería destrozada. Y sus datos son especialmente llamativos: más de 111.500 millas recorridas, unos 180.000 kilómetros, y prácticamente toda su energía procedente de cargadores rápidos.

Un Tesla Model Y usado como taxi y cargado casi siempre en corriente continua

El protagonista de esta historia es un Tesla Model Y Standard Range, es decir, la versión con batería LFP de 60 kWh. El coche ha sido analizado por Richard Symons, conocido en YouTube por sus pruebas y revisiones de vehículos eléctricos usados, especialmente Tesla con muchos kilómetros.

Lo interesante no es solo su kilometraje, sino su historial de carga. Según los datos extraídos del puerto de diagnóstico del coche, este Model Y apenas ha recibido 36 kWh mediante carga en corriente alterna. En otras palabras, una cantidad testimonial, probablemente correspondiente a sus primeros días de vida o a alguna carga puntual.

El resto de la energía utilizada durante sus 180.000 kilómetros procede de carga rápida en corriente continua y de la propia frenada regenerativa del vehículo. En concreto, el coche acumula 32.684 kWh asociados a carga DC, una cifra que deja claro que este Tesla ha vivido conectado a Superchargers o cargadores rápidos durante prácticamente toda su vida útil.

El dato clave: un 92% de salud de batería tras 180.000 kilómetros

La gran pregunta era evidente: ¿cómo está la batería después de semejante uso? La respuesta sorprende para bien. Tras varias comprobaciones, incluyendo herramientas como Scan My Tesla y pruebas de estado de salud de la batería, el resultado se sitúa en torno al 92%.

Esto significa que, sobre el papel, la batería todavía conserva aproximadamente el 92% de su capacidad original. Dicho de otra forma, la degradación ronda el 8% después de 180.000 kilómetros y de haber sido cargada casi exclusivamente en cargadores rápidos.

Para un coche eléctrico usado como taxi, con muchos ciclos de carga y descarga, es un resultado muy positivo. Más aún si se tiene en cuenta que los taxis suelen tener una vida bastante exigente: muchas horas en funcionamiento, recorridos urbanos, paradas constantes, clientes entrando y saliendo y un uso intensivo prácticamente diario.

La batería LFP, una de las claves del buen resultado

No todos los coches eléctricos usan la misma química de batería, y este punto es fundamental para entender el caso. Este Tesla Model Y equipa una batería LFP, siglas de litio-ferrofosfato, una química que Tesla utiliza en sus versiones de acceso.

Estas baterías tienen ventajas e inconvenientes. Por un lado, son menos densas energéticamente que las baterías NMC, por lo que normalmente ofrecen menos autonomía a igualdad de tamaño y peso. También pueden cargar más lento cuando están frías, algo que obliga a preacondicionarlas correctamente si se quiere aprovechar bien la carga rápida.

Pero a cambio, las LFP suelen ser más baratas de fabricar, prescinden de materiales como el cobalto y permiten cargas al 100% con mayor frecuencia sin que eso suponga el mismo estrés que en otras químicas. Además, todo apunta a que su resistencia a largo plazo es especialmente buena.

En este caso, el resultado parece reforzar esa idea. Un Model Y con batería LFP, sometido a una vida dura y a carga rápida constante, mantiene una salud de batería muy por encima de lo que muchos habrían esperado.

La carga rápida no sale gratis, pero tampoco arruina el ahorro

Otro punto interesante es el coste de uso. Cargar siempre en corriente continua es bastante más caro que hacerlo en casa con una tarifa nocturna barata. Según las estimaciones del propio análisis, recorrer esos 180.000 kilómetros cargando en casa habría costado alrededor de 2.600 euros al cambio, dependiendo de la tarifa eléctrica.

En cambio, usando principalmente carga rápida, el coste estimado se acerca más a los 11.600 euros. Es una diferencia considerable, pero aun así el coche seguiría siendo más barato de mover que un diésel equivalente. En la comparativa planteada, un vehículo diésel de tamaño similar y consumo razonable habría gastado alrededor de 19.700 euros en combustible para cubrir la misma distancia.

Además, habría que sumar mantenimiento: cambios de aceite, filtros, posibles correas, embragues, sistemas anticontaminación y otros elementos que simplemente no existen en un Tesla eléctrico.

Mi experiencia con la carga rápida: No obsesionarse y disfrutar

Este caso no significa que la carga rápida sea inocua ni que todos los coches eléctricos vayan a ofrecer el mismo resultado. Generalizar sería un error. La química de la batería, la gestión térmica, el uso diario, la temperatura ambiente y los hábitos de carga influyen mucho.

Pero sí deja un mensaje claro: el miedo a la degradación de las baterías modernas empieza a estar cada vez menos justificado, especialmente en modelos bien gestionados y con baterías LFP. Este Model Y no ha tenido precisamente una vida relajada y, aun así, conserva una salud de batería excelente.

Para un usuario particular, que combine carga doméstica con alguna carga rápida en viajes, estos datos deberían servir para rebajar bastante la preocupación. La batería seguirá degradándose, como cualquier componente, pero los coches eléctricos actuales parecen estar preparados para durar muchos más kilómetros de los que algunos todavía imaginan.

Yo siempre lo digo, lo importante es que disfrutes del coche eléctrico, utiliza la carga rápida cuando lo necesites y no te preocupes de la degradación, es un tema ya muy controlado y no debe de ser un problema en tu coche eléctrico. Obviamente si tienes opción de carga lenta (CA) en tu vivienda o el trabajo y puedes cargar allí hazlo sin dudarlo, siempre es mejor carga lenta que carga rápida para la salud de la batería, pero como digo no debes de obsesionarte. No debes de pensar que si cargo en carga rápida se degrada de forma inmediata la batería.

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