Chery irrumpe en la carrera de la batería sólida con un prototipo que promete hasta 1.300 km reales de autonomía

Nueva batería de estado sólido de Chery

Chery presenta su batería sólida de 600 Wh/kg: hasta 1.300 km reales de autonomía

Chery ha dado un golpe sobre la mesa en el ámbito de la electrificación avanzada. Durante su Conferencia Global de Innovación 2025, celebrada el pasado 18 de octubre en la ciudad china de Wuhu, el fabricante presentó oficialmente su primer módulo de batería de estado sólido desarrollado íntegramente en casa, un hito que sitúa a la marca en la vanguardia tecnológica del sector.

El prototipo destaca por una densidad energética de 600 Wh/kg, una cifra que lo coloca entre los sistemas más avanzados jamás anunciados por un fabricante chino. El desarrollo ha sido obra del Instituto de Investigación de Baterías de Estado Sólido de Chery, que ha optado por un enfoque técnico poco habitual: un electrolito sólido polimerizado in situ, combinado con un cátodo rico en litio y manganeso, diseñado para maximizar estabilidad y rendimiento.

Autonomía récord y un salto realista frente a las baterías actuales

Más allá de los números sobre el papel, lo realmente relevante es su aplicación práctica. Según los datos presentados por Chery, esta batería permitiría alcanzar hasta 1.500 km de autonomía en condiciones ideales, pero incluso en escenarios reales la cifra se situaría en torno a los 1.300 km, prácticamente el doble de lo que ofrecen muchos vehículos eléctricos actuales e incluso por encima de lo que ofrecen los coches de combustión actualmente.

Este avance no solo redefine la autonomía, sino que también ataca uno de los principales frenos a la adopción masiva del coche eléctrico: la ansiedad por la recarga. Con rangos tan elevados, se reduciría drásticamente la dependencia de la infraestructura de carga, especialmente en mercados donde esta aún es limitada.

Seguridad extrema: sin fuego ni humo en pruebas de abuso

Otro de los puntos clave del anuncio está en la seguridad. El módulo superó con éxito pruebas de abuso extremo, incluyendo perforaciones con clavos y taladros, sin provocar incendios ni emisión de humo. Un resultado especialmente relevante si se tiene en cuenta que los incidentes térmicos siguen siendo uno de los grandes retos de las baterías de electrolito líquido tradicionales.

Esta mayor estabilidad térmica convierte a las baterías sólidas en una solución especialmente atractiva para climas cálidos, accidentes de tráfico o usos intensivos, donde el riesgo de fuga térmica es más elevado.

Un movimiento alineado con el crecimiento global de Chery

El anuncio no llega en un momento cualquiera. Chery atraviesa una fase de fuerte expansión internacional. Solo en septiembre, la compañía exportó 137.624 vehículos, lo que supone un crecimiento interanual del 26,2%. En el primer semestre de 2025, sus ingresos alcanzaron los 141.600 millones de yuanes, equivalentes a unos 19.500 millones de euros.

Además, tras su reciente salida a bolsa en Hong Kong, la marca ha dejado claro dónde pondrá el foco: el 35% del capital captado se destinará a I+D en vehículos, mientras que otro 25% irá a tecnologías de nueva generación, entre las que la batería de estado sólido ocupa un papel central.

Ventaja estratégica frente a BYD, CATL y los gigantes internacionales

Con este desarrollo, Chery se adelanta a competidores directos como BYD o CATL, que han anunciado producciones piloto de baterías sólidas a partir de 2027. A nivel global, Toyota también avanza en esta dirección gracias a su alianza con Sumitomo Metal Mining, centrada en acelerar el desarrollo de materiales catódicos para este tipo de celdas.

Aunque todos los grandes actores del sector reconocen el potencial de la tecnología, pocos han mostrado hasta ahora un prototipo con cifras tan ambiciosas y un enfoque tan claro hacia la seguridad y la viabilidad real.

El gran obstáculo sigue siendo el coste

Pese al optimismo, las baterías de estado sólido aún deben superar una barrera fundamental: el precio. Actualmente, su coste es aproximadamente 2,8 veces superior al de las baterías con electrolito líquido. Esto se debe al uso de materiales complejos, como los sulfuros, y a procesos de fabricación con baja escalabilidad industrial.

No obstante, la investigación avanza rápidamente. Recientemente, un equipo de la Universidad de Tsinghua logró desarrollar una celda blanda de 604 Wh/kg utilizando un electrolito de fluoropolieter, capaz de resistir perforaciones y temperaturas de hasta 120 °C. Aunque aún lejos de la producción en masa, estos avances refuerzan la idea de que el desafío es más económico que técnico.

Más que autonomía: un cambio de paradigma para el vehículo eléctrico

Un coche eléctrico capaz de recorrer 1.300 km reales con una sola carga no solo implica menos paradas. Supone menos necesidad de infraestructura, menor degradación a largo plazo, mayor seguridad y, en última instancia, menores costes de mantenimiento para el usuario.

Desde una perspectiva geopolítica, que China lidere este tipo de avances consolida su posición en la carrera por la soberanía energética y tecnológica. Para el consumidor europeo, el impacto podría traducirse en vehículos eléctricos más duraderos, fiables y competitivos en precio a medio plazo.

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