BYD habla bien claro sobre las baterías de estado sólido, serán punteros
BYD trabaja en las baterías de estado sólido, conscientes que es el futuro de la movilidad eléctrica
En la actualidad, el mundo de los vehículos eléctricos (VE) está dominado por dos grandes familias de baterías: por un lado, las de iones de litio con química ternaria (como NCM: níquel‑cobalto‑manganeso); por otro, las de litio‑ferro‑fosfato (LFP). Cada una de estas tecnologías presenta sus propios puntos fuertes y débiles: mientras las ternarias ofrecen mayor densidad energética, las LFP brindan mayor seguridad y menor coste, entre otras ventajas.
En este escenario, BYD se ha labrado un papel relevante: lidera la producción mundial de baterías LFP — gracias a su propia “Blade Battery” y otras innovaciones— y ocupa el segundo puesto global en instalación de baterías para vehículos eléctricos, detrás de CATL.
No obstante, el horizonte tecnológico marca ya otra dirección para la industria: las baterías de estado sólido (solid‑state batteries, SSB). Muchos expertos estiman que esta será la próxima gran frontera del almacenamiento en movilidad eléctrica.
Durante la más reciente edición del Tokyo Mobility Show, el director general de Marca y Relaciones Públicas de BYD, Li Yunfei, habló ante los medios por primera vez sobre la estrategia de la empresa en el ámbito de las baterías de estado sólido. Esta declaración cobra mayor relevancia si tenemos en cuenta que varios competidores ya han anunciado avances contundentes en esa tecnología, mientras que BYD parece tener un ligero desfase.
En sus propias palabras:
“En lo que respecta a las diversas tecnologías de baterías, como empresa global que fabrica vehículos completos y produce baterías a gran escala, en BYD sin duda investigamos y diseñamos para todas ellas. Si otros las tienen, nosotros también las tendremos; si otros son buenos, incluso podríamos ser mejores. Esperamos que todos confíen en BYD y en toda la industria china de baterías”.
Además, el director de tecnología de BYD Lithium Battery, Sun Huajun, ha manifestado que la ruta prioritaria de la compañía está centrada en baterías de electrolito sólido basadas en sulfuro. La tercera voz relevante, Lian Yubo — científico jefe, ingeniero jefe automotriz y decano del Instituto de Investigación de Ingeniería Automotriz de BYD — confirmó que la empresa ha realizado una investigación exhaustiva en el campo de las baterías de estado sólido y se mostró cauto con los plazos: estima que “tres años es bastante difícil; cinco años es más realista”. Esta estimación marca un horizonte claro para el desarrollo técnico del sector.
Según fuentes especializadas, la hoja de ruta de BYD para las baterías de estado sólido es la siguiente: – tecnología basada en electrolitos sólidos (sulfuro) – ya desarrollo de celdas de mayor capacidad (por ejemplo, 20 Ah o 60 Ah) que han salido de líneas piloto. Respecto al calendario, BYD apunta a 2027 como año para la utilización en demostradores de vehículos, y a 2030 o más allá para la producción a gran escala.
BYD, con fuerte dominio en la tecnología LFP, está preparando su salto hacia el electrolito sólido, consciente de que la posición de liderazgo podría estar en juego si no actúa a tiempo. El final de esta década parece el momento clave para que las baterías de estado sólido pasen de la fase de laboratorio a la carretera.