El CEO de Volvo lo tiene muy claro: "No hay vuelta atrás para ellos"
La apuesta de la Unión Europa para 2035 está totalmente alineada con los objetivos de Volvo
Håkan Samuelsson, actual CEO de Volvo, ha vuelto a dejar clara su postura sobre el futuro del automóvil: el cambio hacia la movilidad eléctrica es inevitable. En una entrevista con Bloomberg, el directivo sueco afirmó que en torno a 2035 todos los coches nuevos serán eléctricos, aunque en algunas regiones la transición podría tardar algo más en completarse.
Su mensaje es contundente: “la dirección está clara y no habrá marcha atrás”.
La fecha clave: 2035
El horizonte marcado por Samuelsson no es casual. Ese mismo año, la Unión Europea tiene previsto prohibir la venta de coches nuevos con motores de combustión interna, una decisión que ha generado debate dentro de la industria.
Mientras algunos fabricantes europeos critican lo ambicioso del calendario, el CEO de Volvo cree que la electrificación es un destino inevitable: con quejas o sin ellas, los motores tradicionales quedarán atrás.
Volvo y sus propios retos
Aunque Samuelsson se muestra optimista, la situación actual de Volvo no es sencilla. La marca sueca había prometido convertirse en un fabricante 100 % eléctrico en 2030, pero recientemente rebajó esa ambición. Ahora habla de que entre un 90 % y un 100 % de sus ventas serán vehículos eléctricos (puros o híbridos enchufables) a finales de esta década.
Los números también invitan a la cautela:
- Entregas globales ↓10 % en lo que va de 2025.
- Ventas de eléctricos puros ↓24 % respecto al mismo periodo del año anterior.
En total, la compañía ha entregado algo más de 90.000 coches de cero emisiones en todo el mundo.
Los híbridos enchufables como “motor de reserva”
Lejos de renegar de la electrificación, Samuelsson apuesta por una estrategia de transición: los híbridos enchufables. Él mismo los ha definido como “coches eléctricos con motor de reserva”, una solución que puede facilitar la adopción del coche eléctrico en mercados donde la infraestructura de recarga aún no está completamente desarrollada.
Una industria en plena reestructuración
Más allá de Volvo, el CEO vaticina que la revolución eléctrica traerá consigo una reestructuración profunda de la industria automotriz. En sus palabras, no todas las marcas occidentales lograrán adaptarse a la nueva era.
Al mismo tiempo, Samuelsson cree que “dos o tres fabricantes chinos muy fuertes” se posicionarán entre los líderes globales del sector en torno a 2035, consolidando el peso que ya tienen en baterías y electrificación.
Conclusión: el futuro no espera
El mensaje de Volvo es claro: el camino hacia la movilidad eléctrica no admite marcha atrás. Aunque la marca sueca atraviesa un momento de ventas complicado y ha ajustado sus objetivos, mantiene intacta su visión de que el coche eléctrico dominará el mercado en la próxima década.
La clave estará en cómo gestionen la transición —con híbridos enchufables como puente— y en si logran competir con la creciente presión de los fabricantes chinos.
Lo que parece seguro es que, de aquí a 2035, el motor de combustión será una rareza en los concesionarios europeos.