El CEO de Ford lo tiene claro, los coches eléctricos chinos aplastan a los occidentales

Foto de Jim Farley, CEO de Ford

Jim Farley no duda en decir que los coches eléctricos chinos son mejores y superiores a la oferta occidental

Durante el Festival de Ideas de Aspen, Jim Farley, CEO de Ford, reconoció una dura realidad: el crecimiento de los coches eléctricos chinos es “la experiencia más humilde que he visto”. Con casi el 70 % de los EVs globales producidos en China, gigantes como BYD, SAIC o Chery han irrumpido con fuerza, ofreciendo vehículos enchufables baratos pero sofisticados.

Farley subrayó el nivel tecnológico de estos modelos: “Huawei y Xiaomi están en cada coche. Te subes y no tienes que emparejar el móvil: automáticamente toda tu vida digital se refleja en el vehículo”. A su juicio, las firmas occidentales no han logrado replicar esa experiencia, en parte porque empresas tecnológicas como Google o Apple renunciaron al sector automotriz, mientras las marcas chinas han invadido ese espacio.

La advertencia de la supervivencia

Farley fue claro: si Occidente no reacciona, “no tendremos un Ford en el futuro”. La amenaza no se limita a los eléctricos: es una pugna global por innovación, costes y calidad que pone en riesgo el legado de la marca.

Un guiño personal al rival

Para demostrar su apuesta por aprender de esta evolución, Farley conduce un Xiaomi SU7 desde hace meses. Fue importado desde Shanghái hasta Chicago, y según él, “no quiere dejarlo”. Este gesto no pasó desapercibido: “no me gusta hablar tanto de la competencia, pero conduzco el Xiaomi… lo he manejado seis meses y no quiero soltarlo".

Este sedán, también llamado Speed Ultra 7, se comercializó en 2024 con una enorme demanda: unas 90 000 reservas en 24 horas y listas de espera de varios meses. Sus prestaciones y precio (alrededor de 30.000 USD, unos 28.000 €) erigen a Xiaomi en un competidor serio, incluso frente a Tesla.

Ford responde con estrategia dual

¿La reacción de Ford? Rediseñar su camino hacia la electrificación. En lugar de apostar por SUV eléctricos, la compañía dirigirá más recursos hacia híbridos, un cambio que implicará un coste cercano a los 2.000 millones USD (1.860 millones €). Además, Ford ya prepara un “Model T de los EVs”, un eléctrico asequible de unos 30.000 USD, y está impulsando la producción de baterías LFP en Michigan junto a CATL china.

Ford, una marca centenaria, se enfrenta a un reto sin precedentes: competir con la voracidad tecnológica, la eficiencia industrial y los precios bajos de los eléctricos chinos. El gesto de Farley, conduciendo un SU7, no es casual: es un mensaje firme de que está dispuesto a aprender y adaptarse, aunque eso suponga cuestionar el aislamiento histórico de la industria occidental.

Comentarios