Carlos Tavares, CEO de Stellantis, se jubilará en 2026
Carlos Tavares se retirará de forma activa de Stellantis coincidiendo con la fecha del fin de su mandato que tiene lugar en 2026
Carlos Tavares ha sido una figura clave en la industria automotriz global. Desde que asumió el liderazgo del Grupo PSA en 2014 y posteriormente se convirtió en CEO de Stellantis tras la fusión con FCA en 2021, su influencia ha sido decisiva para el rumbo de la empresa. Sin embargo, a sus 66 años, el ejecutivo portugués está considerando su jubilación y ya hay un plan en marcha para su sucesión en un momento desafiante para Stellantis.
La compañía ha confirmado que Tavares dejará su cargo a principios de 2026, cuando finalice su contrato actual. Mientras tanto, un comité especial, presidido por John Elkann, ya está trabajando en la selección de su sucesor, con la intención de concluir este proceso para finales de 2025. La responsabilidad de liderar Stellantis recaerá en un nuevo CEO que deberá enfrentar retos significativos, tanto internos como externos, en un contexto de transformación de la industria automotriz.
Durante su mandato, Tavares ha destacado como una voz crítica respecto al difícil entorno en el que se encuentra el sector automotriz, en especial en Europa, donde las marcas chinas están avanzando con fuerza. Además, ha sido claro en señalar que Stellantis deberá adaptarse rápidamente para sobrevivir en un mercado en plena evolución. Parte de su estrategia incluye tomar decisiones drásticas para asegurar la competitividad del grupo, lo que podría implicar la reestructuración o eliminación de marcas que no generen beneficios.
A pesar de estos desafíos, Tavares ha sido uno de los ejecutivos mejor remunerados del sector. En abril de 2024, los accionistas aprobaron un aumento salarial, situando su retribución en 36,5 millones de euros anuales, lo que equivale a unos 100.000 euros diarios entre sueldo fijo y bonificaciones. Esto ha generado cierta controversia, especialmente en un año en el que los resultados financieros no han cumplido con las expectativas.
A mediados de 2024, el propio Tavares reconoció que Stellantis no está logrando los objetivos previstos, con un desplome del 50% en el beneficio neto durante la primera mitad del año. Este descenso ha sido especialmente notable en el mercado estadounidense, uno de los más importantes para la compañía. A pesar de haber alcanzado en 2023 unos beneficios récord de 18.600 millones de euros, el panorama para 2024 se presenta mucho más complicado.
Además, en las últimas semanas, Stellantis ha enfrentado problemas adicionales, como la paralización de varias fábricas y tensiones con el gobierno italiano, lo que complica aún más la situación. El próximo CEO, quien quiera que sea, tendrá la tarea de revertir esta tendencia y asegurar que Stellantis siga siendo competitiva en una industria en plena transición hacia la movilidad eléctrica y sostenible.
Carlos Tavares, por su parte, se ha mostrado optimista sobre el futuro de la compañía, destacando que la transformación de Stellantis hacia una empresa tecnológica de movilidad es esencial para mantenerse a la vanguardia. También ha expresado su gratitud hacia el equipo de liderazgo y aquellos que han contribuido a sentar las bases para el éxito futuro del grupo, confiando en que los nuevos líderes seguirán impulsando esta visión.