BYD se queda sin baterías suficientes: su carga ultrarrápida está teniendo más éxito del previsto

La imagen muestra la batería Blade 2 de BYD, diseñada para ofrecer carga rápida y durabilidad, revolucionando la movilidad eléctrica y la tecnología de baterías.

BYD vive una situación tan positiva como delicada. La marca china ha reconocido que su capacidad de producción de baterías está bajo presión justo cuando varios de sus nuevos coches eléctricos con carga ultrarrápida están entrando en fase de producción.

El propio Wang Chuanfu, presidente de BYD, explicó durante una conferencia de Yangwang que el suministro de baterías sigue siendo ajustado. Aun así, la compañía espera que sus ventas mensuales continúen creciendo a medida que entre en funcionamiento nueva capacidad de fabricación.

La nueva batería Blade dispara la demanda

El cuello de botella llega tras el lanzamiento de la segunda generación de la batería Blade y de la tecnología Flash Charging, una solución con la que BYD promete cargas del 10% al 70% en unos cinco minutos y del 10% al 97% en nueve minutos, siempre que se utilice infraestructura compatible.

Esta tecnología ya está llegando a modelos de diferentes familias del grupo, incluyendo Dynasty, Ocean, Denza y Yangwang. También se espera en futuros lanzamientos como el Atto 3/Yuan Plus con carga ultrarrápida.

Según estimaciones difundidas en China, los pedidos pendientes de modelos con esta nueva batería podrían superar las 140.000 unidades, aunque BYD no ha confirmado oficialmente esa cifra.

Más cargadores para sostener el crecimiento

BYD también está acelerando su red propia de carga en China. La compañía ya cuenta con cerca de 5.979 estaciones de carga ultrarrápida repartidas por 312 ciudades, y su aplicación de carga supera el millón de usuarios.

El objetivo es mucho más ambicioso: alcanzar 20.000 estaciones de carga rápida en China antes de finales de 2026. Para facilitar su uso, BYD también ha firmado un acuerdo con AutoNavi para integrar estos puntos directamente en su plataforma de mapas.

Cargador BYD Flash-Charging en una estación de carga rápida para vehículos eléctricos.
Nuevos cargadores BYD Flash-Charging superan a los Superchargers de Tesla en velocidad y eficiencia.

El reto no es vender, sino producir lo bastante rápido

En abril, BYD envió 20,98 GWh de baterías, elevando el acumulado anual a 81,2 GWh. Son cifras enormes, pero no suficientes para cubrir con margen el fuerte ritmo de lanzamientos y la demanda de sus coches eléctricos más avanzados.

Además, la carga ultrarrápida también ha abierto un debate técnico en China tras una prueba en directo donde se registraron temperaturas superiores a los 76 ºC en la superficie de la batería durante sesiones de carga de alta potencia.

BYD tiene un bendito problema que solucionará

BYD ha puesto sobre la mesa una de las promesas más potentes del coche eléctrico: cargar casi como si repostaras gasolina. Pero ahora tiene que demostrar que puede llevar esa tecnología al gran público sin retrasos, sin dudas técnicas y con una red de cargadores a la altura.

El problema de BYD no es la falta de demanda, sino todo lo contrario. Y eso puede ser una gran ventaja si consigue resolverlo rápido. Si no, la carga ultrarrápida podría pasar de ser su gran arma comercial a convertirse en una fuente de frustración para muchos compradores.

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