El BYD eléctrico que nadie recuerda: se vendía en Europa hace 10 años y tenía 313 km de autonomía
El BYD e6 fue uno de los primeros eléctricos de gran formato que intentó hacerse un hueco en España con una receta muy distinta a la de la mayoría de modelos de su época. Ofrecía una carrocería de monovolumen, cinco plazas, una batería de gran capacidad y una autonomía suficiente para cubrir buena parte de los desplazamientos diarios sin recurrir a un motor de combustión.
Su planteamiento era interesante, especialmente para flotas, empresas o usuarios que buscasen un vehículo eléctrico amplio y resistente. Sin embargo, su elevado precio y su peso complicaban su encaje en el mercado. Además, una capacidad de maletero algo justa frente a otros monovolúmenes de tamaño similar también era un inconveniente.
BYD e6: un monovolumen eléctrico con batería de 64 kWh
El BYD e6 es un monovolumen eléctrico de cinco plazas equipado con un motor síncrono de imanes permanentes de 122 CV. Este motor es el encargado de mover las ruedas delanteras. Además, la batería, situada bajo el habitáculo, es de fosfato de hierro y litio. Tiene una capacidad bruta de 64 kWh, aunque BYD no especifica la capacidad útil disponible.
Según la marca, el consumo medio del e6 es de 20,5 kWh/100 km y su autonomía media ronda los 250 kilómetros. En uso urbano, donde los eléctricos pueden aprovechar mejor la frenada regenerativa, la cifra puede subir hasta unos 280 kilómetros. En condiciones favorables, BYD hablaba incluso de 302 kilómetros.
En cuanto a prestaciones, no es un coche pensado para correr, sino para ofrecer un uso cómodo y funcional. Puede alcanzar 140 km/h de velocidad máxima. Además, acelera de 0 a 100 km/h en menos de 11 segundos. Estas cifras resultan suficientes para un vehículo de orientación familiar o profesional.

Tamaño, peso y maletero
La carrocería del BYD e6 mide 4,56 metros de largo, 1,82 metros de ancho y 1,63 metros de alto. Por dimensiones, se mueve en una zona similar a modelos como el Ford Grand C-MAX o el Peugeot 5008. Sin embargo, existe una diferencia importante: esos modelos podían ofrecer hasta siete plazas. Mientras, el BYD se limita a cinco.
El maletero cuenta con 450 litros de capacidad. No es una cifra pobre. Sin embargo, queda por detrás de otros monovolúmenes de tamaño comparable. Especialmente, esto se nota si se tiene en cuenta que algunos rivales ofrecían más espacio de carga y una configuración interior más versátil.
Uno de los puntos más llamativos del e6 es su peso. Declara 2.370 kilos, una cifra muy elevada para un vehículo de este tamaño. De hecho, supera a modelos mucho más grandes y potentes. Además, es más pesado que un Tesla Model S de 60 kWh, que se quedaba en 2.175 kilos.

Recarga y sistema bidireccional
El BYD e6 incorpora un cargador a bordo que permite cargar la batería a una potencia máxima de 30 kW en una toma trifásica de 63 A. Con esta instalación, una recarga completa puede realizarse en unas dos horas. Este es un dato especialmente interesante para flotas o empresas con infraestructura propia.
Como alternativa, se ofrecía un cable opcional para enchufes convencionales monofásicos de 230 V y 16 A, con una potencia de 3,7 kW. En ese caso, la carga completa se alargaba hasta unas 17 horas.
El sistema también recupera energía en las fases de deceleración y frenada, pudiendo aportar hasta un 20% de la carga total según BYD. Pero lo más peculiar era su capacidad bidireccional: la batería no solo podía recibir electricidad, sino también suministrarla al exterior. El e6 podía alimentar aparatos eléctricos con hasta 15 kW, inyectar energía a la red o incluso transferir electricidad a otro BYD e6.
Precio, equipamiento y garantía
El precio del BYD e6 en España era de 54.895 euros, sin incluir posibles ayudas estatales o autonómicas a la compra de vehículos eléctricos. Esto lo situaba entre los eléctricos más caros del mercado, solo por debajo del Tesla Model S en cualquiera de sus versiones.
De serie incluía ABS, control de estabilidad, airbags frontales y laterales para conductor y acompañante, anclajes ISOFIX en las plazas traseras, climatizador automático y sistema de entrada y arranque sin llave. Las llantas eran de 17 pulgadas. Además, los neumáticos tenían medida 225/65.
La garantía era uno de sus puntos fuertes. BYD ofrecía cinco años o 500.000 kilómetros para el motor, la batería y la transmisión. Mientras tanto, el resto del vehículo quedaba cubierto durante tres años o 100.000 kilómetros. En España, su comercialización se realizaba a través de Bergé Automoción.