El BYD ATTO 2 tiene ahora una versión mucho más barata, te la mostramos

BYD ATTO2

La versión más básica del BYD ATTO 2 llega al mercado chino, con expectativas de lanzarse en un futuro en Europa

BYD ha ampliado su gama de modelos eléctricos con una nueva versión de su SUV compacto más accesible, el Atto 2, también conocido como Yuan Up en el mercado chino. Esta edición, bautizada como “301 km Pilot Edition”, apuesta por un enfoque más económico al simplificar parte de su equipamiento tecnológico y reducir su autonomía, lo que le permite presentarse como una opción muy interesante para quienes buscan un vehículo eléctrico práctico y económico para el día a día urbano.

El precio de esta nueva variante es de apenas 74.800 yuanes, que al cambio actual equivale a unos 9.090 euros. Una cifra que, aunque en términos absolutos no se puede comparar directamente con los precios europeos debido a diferencias arancelarias, logísticas y fiscales, representa una rebaja notable del 25 % respecto a las versiones ya disponibles en China. Es una estrategia clara de BYD para conquistar al público que prioriza el precio por encima de prestaciones elevadas o sistemas de asistencia avanzados.

Para lograr este precio tan ajustado, BYD ha prescindido del sistema de conducción inteligente “God’s Eye”, una tecnología que la propia marca había empezado a incorporar incluso en modelos de corte económico como el Seagull. A pesar de ello, el Atto 2 básico sigue ofreciendo un nivel de equipamiento razonable que lo convierte en una propuesta muy competitiva dentro del mercado chino.

En cuanto a dimensiones y diseño, la versión Pilot Edition mantiene la carrocería original del modelo, con 4,31 metros de largo, 1,83 de ancho y 1,675 de alto, con una distancia entre ejes de 2,62 metros. La estética exterior no varía, aunque se amplía la gama de colores con dos nuevos tonos: beige y morado, que se suman a las opciones ya existentes en blanco, gris y verde.

En el apartado mecánico, esta versión más sencilla está equipada con un motor eléctrico de imanes permanentes montado en el eje delantero, con una potencia de 70 kW (94 CV) y un par máximo de 180 Nm. Este conjunto motriz se alimenta de una batería Blade de 32 kWh —menor que la de 45,1 kWh presente en las versiones superiores—, lo que le permite alcanzar una autonomía de 301 kilómetros bajo el ciclo chino CLTC. Además, permite recargas rápidas del 30 % al 80 % en unos 30 minutos, lo que refuerza su vocación urbana.

El interior, a pesar de pertenecer a una variante básica, conserva un nivel de equipamiento tecnológico más que aceptable. Cuenta con un cuadro de instrumentos digital de 8,8 pulgadas y una pantalla central táctil de 10,1 pulgadas que integra el sistema operativo DiLink 50. Entre las funciones disponibles se incluyen conectividad 4G, WiFi integrado, Bluetooth, actualizaciones remotas (OTA), control por voz, acceso sin llave, monitor de presión de neumáticos y cuatro altavoces. Los asientos, eso sí, son de ajuste manual: seis posiciones para el conductor y cuatro para el acompañante.

Aunque esta configuración no incluye los últimos avances en asistencia a la conducción, el conjunto general resulta equilibrado, sobre todo teniendo en cuenta el precio tan competitivo. BYD ha sabido mantener lo esencial para ofrecer una experiencia completa al usuario sin disparar los costes.

Si esta versión llegara a comercializarse en Europa, probablemente lo haría con una autonomía homologada bajo el ciclo WLTP cercana a los 270 km, y con un precio estimado que rondaría los 22.500 euros. De ser así, se situaría como una alternativa especialmente atractiva dentro del catálogo de entrada de la marca, justo entre las versiones más accesibles del Dolphin y del propio Atto 2 europeo, que en su versión Boost Urban Edition parte actualmente de los 31.990 euros.

Este movimiento estratégico por parte de BYD refuerza su compromiso con la electrificación masiva, acercando la movilidad eléctrica a un público más amplio sin renunciar a estándares mínimos de calidad y tecnología. La llegada de esta variante low cost al mercado europeo aún no ha sido confirmada, pero si se produjera, supondría un golpe sobre la mesa en el segmento de los eléctricos compactos, obligando a otros fabricantes a revisar su oferta de modelos asequibles.

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