BMW, Samsung y Solid Power juntos para un buen fin: Las baterías de estado sólido
Las baterías de estado sólido es el siguiente paso de la electrificación y cada vez más empresas centran esfuerzos en ellas
La carrera por dominar la próxima generación de baterías ha dado un paso clave. El fabricante surcoreano Samsung SDI ha firmado un acuerdo estratégico con el grupo BMW y la empresa estadounidense Solid Power, especializada en tecnología de electrolitos sólidos, con el objetivo de avanzar conjuntamente en la validación y futura comercialización de baterías de estado sólido puras (ASSB, por sus siglas en inglés).
Esta alianza se centra en un proyecto de validación donde Samsung SDI fabricará celdas basadas en un electrolito sólido desarrollado por Solid Power. Estas celdas prometen ofrecer mejoras sustanciales en términos de densidad energética y seguridad frente a las tradicionales baterías de iones de litio. Por su parte, BMW será responsable de desarrollar los módulos y paquetes de baterías adaptados a estas nuevas celdas, con vistas a su integración en vehículos de evaluación de próxima generación.
Un paso más allá de los prototipos
Aunque BMW ya había trabajado previamente con Solid Power —de hecho, ambas compañías colaboran desde 2016—, hasta ahora la tecnología se había mantenido en fases muy preliminares, con celdas producidas a pequeña escala. El nuevo acuerdo incorpora a un actor industrial como Samsung SDI, capaz de fabricar a gran escala, lo que marca una transición hacia pruebas con mayor madurez tecnológica. Esto representa un cambio importante: ya no se trata de validar únicamente la viabilidad técnica del concepto, sino de explorar su industrialización real.
En mayo de 2024, BMW ya había anunciado que probaría celdas de estado sólido en un prototipo del i7, pero esas unidades aún utilizaban materiales desarrollados exclusivamente por Solid Power. Ahora, con Samsung SDI en la ecuación, se avanza hacia un enfoque más completo que abarca desde el diseño de materiales hasta su integración en vehículos, pasando por la fabricación en condiciones de mayor volumen.
Tecnología prometedora, pero no exenta de retos
La batería de estado sólido es una de las grandes promesas para la movilidad eléctrica del futuro. Al reemplazar el electrolito líquido inflamable por uno sólido, se consigue una mayor estabilidad térmica, lo que mejora significativamente la seguridad del sistema. Además, se abre la puerta a una mayor densidad energética, lo que se traduce en vehículos con más autonomía sin necesidad de aumentar el tamaño de las baterías.
Sin embargo, esta tecnología todavía enfrenta desafíos considerables. Su fabricación es compleja y costosa, y quedan aspectos por optimizar como la vida útil de las celdas, la eficiencia de carga a bajas temperaturas y la integración eficiente en los diseños de vehículos existentes. No obstante, alianzas como esta demuestran que el sector ya no está en fase de especulación, sino en plena preparación para su adopción industrial.
Un aspecto técnico relevante es que las nuevas celdas ASSB de Samsung SDI se fabrican en formato prismático, mientras que BMW, en su nueva arquitectura sin módulos intermedios (cell-to-pack), ha estado utilizando celdas cilíndricas, como ocurre en el próximo iX3. Aun así, el fabricante bávaro sigue utilizando celdas prismáticas en su plataforma CLAR, por lo que podría integrar esta nueva tecnología sin modificar drásticamente su arquitectura actual.
Una colaboración con historia y visión de futuro
BMW y Samsung SDI no son extraños entre sí. Su colaboración se remonta a 2009, cuando la firma surcoreana fue seleccionada como proveedor de baterías. Hasta ahora, Samsung SDI había llevado de forma independiente el desarrollo de sus celdas de estado sólido, pero este acuerdo marca su incorporación formal a un proyecto conjunto con BMW y Solid Power.
Además, Samsung SDI anunció en 2024 su intención de iniciar la producción masiva de baterías ASSB en 2027, una hoja de ruta que encaja perfectamente con los objetivos de esta alianza. Si todo va según lo previsto, estas nuevas baterías podrían comenzar a integrarse en vehículos eléctricos a partir de esa fecha, allanando el camino hacia una movilidad más eficiente, segura y sostenible.
El objetivo: liderar la próxima revolución en baterías
Para los responsables del proyecto, esta colaboración no solo supone un avance técnico, sino una apuesta clara por establecer una cadena de valor global sólida que permita llevar las ASSB al mercado. Como explicó Stella Joo-Young Go, vicepresidenta ejecutiva del equipo de comercialización de baterías ASSB en Samsung SDI, “la competitividad tecnológica en baterías será clave para la próxima generación de vehículos eléctricos”. Desde BMW, Martin Schuster subrayó que la incorporación de Samsung SDI aporta “un impulso crucial en el desarrollo de nuevas tecnologías de celdas”, mientras que John Van Scoter, CEO de Solid Power, destacó que la alianza reúne a líderes globales con el objetivo común de acercar esta tecnología revolucionaria a la producción en serie.
Para el usuario final, este avance se traduce en la promesa de vehículos eléctricos con mayor autonomía, tiempos de carga más cortos, mejor rendimiento en condiciones extremas y una seguridad superior. Si bien aún habrá que esperar algunos años para ver estas baterías en modelos comerciales, este tipo de alianzas muestran que el camino hacia el estado sólido ya está en marcha, y que los grandes fabricantes están dispuestos a liderar esa transformación.