Tesla ya prueba su FSD Supervisado en España con 30 coches y 80.000 km recorridos

Tesla Full Self Driving - Madrid

Tesla sigue acumulando kilómetros con su FSD Supervisado en España. Según una publicación de Sawyer Merritt en X, basada en una respuesta atribuida a la DGT compartida por BarcelonaGeekYT, la marca cuenta ya con 30 vehículos realizando pruebas en carreteras españolas, con cerca de 50.000 millas recorridas, unos 80.000 kilómetros, y sin incidentes reportados hasta la fecha.

El dato llega en un momento especialmente importante para Tesla en Europa. Países Bajos acaba de convertirse en el primer mercado europeo en autorizar el uso del Full Self-Driving Supervisado en vías públicas, una aprobación que podría acelerar el debate regulatorio en otros países de la Unión Europea.

Tesla ya prueba el FSD Supervisado en España con 30 coches autorizados

La conducción automatizada de Tesla ha dejado de ser una promesa lejana para convertirse en una realidad en fase de pruebas en España. De acuerdo con la información difundida, la DGT habría confirmado que Tesla tiene actualmente 30 vehículos circulando en pruebas con el sistema FSD Supervisado dentro del marco español para vehículos automatizados.

No se trata todavía de una apertura comercial para todos los clientes de Tesla en España. La clave está en la palabra “pruebas”. Estos vehículos operan bajo el programa ES-AV, el marco creado por la DGT para autorizar, supervisar y evaluar ensayos con vehículos automatizados o conducidos de forma remota en vías abiertas al tráfico.

La cifra más llamativa es la distancia recorrida: casi 50.000 millas, equivalentes a unos 80.000 kilómetros. Según la información compartida, estos ensayos se estarían desarrollando desde noviembre de 2025 y, por ahora, no habría constancia de incidentes reportados.

España quiere ser algo más que un mercado de espera

El Programa ES-AV no nace únicamente para permitir pruebas puntuales. La propia DGT lo presenta como una herramienta para avanzar en la política de circulación segura, la certificación y la transparencia en el desarrollo de vehículos automatizados. También busca posicionar a España como un espacio relevante para la innovación en este tipo de tecnologías.

Este punto es importante porque sitúa a España en una posición más activa dentro del despliegue europeo de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción. Hasta ahora, buena parte del protagonismo lo habían acaparado Estados Unidos y, más recientemente, Países Bajos. Pero que Tesla esté acumulando kilómetros reales en España indica que nuestro país forma parte del mapa estratégico de la compañía.

Qué puede hacer el FSD Supervisado de Tesla

El Full Self-Driving Supervisado es el sistema más avanzado de asistencia a la conducción de Tesla, pero conviene dejarlo claro: no convierte el coche en autónomo. La propia compañía indica que estas funciones requieren supervisión activa del conductor en todo momento.

En la práctica, el sistema puede realizar maniobras como navegación por rutas, dirección, cambios de carril, aparcamiento y conducción tanto en ciudad como en autopista, siempre bajo vigilancia humana. Tesla basa su enfoque en cámaras con visión de 360 grados y en una IA entrenada con grandes volúmenes de datos de conducción real.

Esto significa que el coche puede encargarse de una parte importante de la tarea de conducir, pero el conductor sigue siendo responsable de lo que ocurre. No hablamos de un robotaxi, ni de un sistema sin supervisión, ni de un coche que permita desentenderse del volante.

La aprobación en Países Bajos cambia el escenario europeo

El avance en España coincide con una noticia clave: Países Bajos ha aprobado el FSD Supervisado de Tesla para su uso en vías públicas, convirtiéndose en el primer país europeo en dar este paso. La autoridad neerlandesa RDW concedió la autorización tras más de 18 meses de pruebas, aunque insistiendo en que el sistema es un apoyo al conductor, no una sustitución del conductor.

Este movimiento puede tener un efecto dominó. Según la información publicada, Países Bajos podría impulsar una aprobación más amplia dentro de la Unión Europea, aunque para ello haría falta el respaldo de una mayoría de Estados miembros. Aun así, cada país puede seguir tomando decisiones dentro de su propio marco regulatorio.

Para Tesla, Europa es un mercado mucho más complejo que Estados Unidos. Las normas son más estrictas, los procesos de homologación son más lentos y la responsabilidad del conductor está mucho más delimitada. Por eso, cada avance regulatorio tiene un peso enorme.

Por qué estos 80.000 kilómetros en España importan

Puede parecer una cifra pequeña si se compara con los miles de millones de kilómetros que Tesla asegura haber recopilado a nivel global, pero para España es un dato relevante. No hablamos de simulaciones ni de circuitos cerrados, sino de pruebas en carreteras reales, con tráfico real y bajo supervisión administrativa.

Estos kilómetros sirven para varias cosas. Primero, para comprobar cómo se comporta el sistema en el entorno español: rotondas, señalización, carriles estrechos, motos, peatones, tráfico urbano denso y carreteras secundarias. Segundo, para que los reguladores tengan datos propios antes de tomar decisiones de mayor alcance. Y tercero, para que Tesla pueda adaptar su software a una conducción europea que no siempre se parece a la estadounidense.

La gran pregunta ahora es cuándo podrá activarse el FSD Supervisado para clientes particulares en España. De momento no hay una fecha oficial. Lo prudente es pensar que Tesla seguirá necesitando autorizaciones adicionales antes de ofrecerlo de forma generalizada.

Tesla está más cerca, pero el nombre sigue siendo un problema

El avance de Tesla en España es importante y no debería infravalorarse. Que la DGT permita pruebas con 30 vehículos y que ya se hayan acumulado unos 80.000 kilómetros sin incidentes reportados es una señal positiva para el futuro de la conducción asistida avanzada en nuestro país.

Ahora bien, Tesla sigue arrastrando un problema de comunicación: el nombre Full Self-Driving suena mucho más ambicioso de lo que realmente permite la tecnología en Europa. Aunque la coletilla “Supervisado” ayuda, muchos usuarios pueden interpretar que el coche conduce solo, y no es así.

La tecnología puede ser muy prometedora, incluso útil para reducir fatiga y mejorar la seguridad si se usa correctamente. Pero su despliegue debe hacerse con una pedagogía impecable. En Europa, y especialmente en España, el éxito del FSD no dependerá solo de lo bien que conduzca el coche, sino de que el conductor entienda perfectamente que sigue teniendo la última responsabilidad.

Tesla tiene la tecnología, tiene los datos y ahora empieza a tener el terreno regulatorio. Lo que necesita es que el mensaje sea tan preciso como su software aspira a serlo.

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